CarlaOlivieri
Management fuera de la caja Por Carla Olivieri

Hago deporte a las 5:30am desde hace más de 20 años y cuando salía a la calle totalmente vacía me cruzaba con los panaderos y uno que otro corredor. Hoy, es otra historia y tengo que esperar que pasen los carros para cruzar la pista.  Llego al gimnasio a esa hora y cuando yo entro hay dos que ya salen.

Me preocupa lo poco que está durmiendo el Limeño.  Creo que todos los que tenemos una posición de liderazgo debemos tomar al toro por las astas y ver qué podemos hacer para mejorar en algo la condición de vida de nuestros colaboradores y aliviar también el tráfico.  Un colaborador cansado es más propenso a equivocarse en el trabajo; es más propenso a enfermedades; es más propenso a dañar sus relaciones personales y familiares.

El tráfico ocupa mucho tiempo físico, pero también mental y emocional en todos nosotros y hasta compite fuertemente con la gastronomía en los temas de conversación de los limeños.

Resolverlo depende en gran parte del Estado – desde mejorar el transporte público hasta temas relacionados con el defectuoso plan de descentralización del país – porque, mientras la mayoría de las decisiones, trámites y los mejores servicios médicos y educativos sigan concentrados en Lima – éste jamás despegará como debe.

Sin embargo, no se va a resolver por sí solo.  Esperemos que el gobierno se ilumine y desarrolle un plan estratégico integral con asesores expertos.  Pero tú y yo podemos hacer algo.  Comparto algunas ideas y te reto a que asumas tu responsabilidad como líder de preocuparte por el bienestar de tus colaboradores y; como ciudadano a que nos dejemos de lamentos y seamos líderes en acción.

  • Idea #1: No es raro ir a una agencia bancaria y preguntarle al cajero dónde vive o estudia y es en el polo opuesto de donde está trabajando. Si tu organización tiene varias sedes como agencias, tiendas, oficinas; has un censo de tu población y en los puestos funcionales planifica la asignación de tus colaboradores. Si la ONPE lo pudo hacer para que nosotros elijamos nuestro lugar de votación, en segundos lo hace la empresa privada.
  • Idea #2: Responde a esta pregunta: ¿En tu empresa trabajas por objetivos? Si tu respuesta fue sí – entonces no tienes pretexto para implementar esta idea.  Túmbate ese paradigma que te frena de implementar el Home Office.  Si te preocupa, has un piloto un día a la semana por dos meses y evalúa.  Yo ya lo hice y los resultados han sido espectaculares.  No sólo somos más productivos sino que nuestro compromiso se ha multiplicado y las sonrisas – más.
  • Idea #3: Nuevamente, si respondiste “si” a la pregunta de la idea #2, también puedes implementar la hora de los e-mails. Sabiendo que una hora pico es al inicio del día y, sabiendo que una de las principales preocupaciones de los ejecutivos es la acumulación de e-mails, prueba que la primera hora pueda ser trabajada desde casa para responder e-mails.  Generas dos principales beneficios – le ahorras una hora de tráfico a tu equipo o, como me gusta verlo, le abonas una hora adicional para su vida personal – y además, le reduces el estrés porque avanzará muchísimo con esos e-mails que se acumulan.
  • Idea #4: Muchas organizaciones creen que programar reuniones a primera hora o al final del día es la mejor forma de optimizar el tiempo porque no te “corta el día”. Falso, es la peor hora porque ¡es la hora pico de todo! Lo mejor es ir contracorriente – 11 am, 4 ó 5pm – que es cuando la mayoría de personas está en la oficina, colegio o universidad. ¿Te corta día?  Míralo de esta forma: esa hora adicional en el tráfico para llegar a tu reunión de las 8am con el tráfico feroz te corta una hora de tu cada vez más reducida vida personal y familiar y encima, te intoxicas con estrés.

Hablando de estrés…yo siempre digo que todo lo bonito tiene su “alguito” de feo o de miedo; y también todo lo negativo tiene su “alguito” de positivo – pero hay que buscarlo.

El tráfico es una pesadilla, pero el lado bonito de la tortilla es que se le puede sacar el jugo.  Yo he aprendido a disfrutarlo de la siguiente forma:

  • Primero: No hay mejor lugar para escuchar música que en el carro y si tienes lunas negras, canta que relaja un montón
  • Segundo: Me he vuelto adicta a los Podcasts. Es una app que encuentras en tu teléfono o te lo bajas y encuentras temas de todo tipo.  El carro se ha convertido en un salón de clases porque aprendo muchísimo – al punto que a veces me da pena llegar a mi destino.

Tengo un pedido para ti, no te limites solamente a leer esta nota.  Compártela porque si somos más, el impacto es mayor y – sobre todo, sé un líder proactivo y asumamos la responsabilidad de ser buenos ciudadanos y buenos jefes.  Quejarnos intoxica y no resuelve nada.