Maria JoséMeza Cuadra
Management público desde NYC Por Maria José Meza Cuadra

Los países en desarrollo enfrentan diversos retos. A pesar de que muchos intentos de resolverlos lamentablemente terminan en pérdidas de tiempo y dinero, cada vez más podemos encontrar soluciones innovadoras y eficientes. En efecto, hay diversas iniciativas que buscan identificar y analizar cuáles son estas soluciones exitosas. Por ejemplo, a nivel global está el Observatorio del Impacto Público –base de datos de casos de estudios de políticas públicas de la BCG Foundation— y a nivel local las Buenas Prácticas en Gestión Pública de Ciudadanos al Día.

En este blog ya hemos analizado y continuaremos analizando algunos de estos casos de éxito. Muchas de estas experiencias nos dejan lecciones aprendidas, pero también muchas valdrán la pena considerar que se repliquen o escalen en otras regiones o países para ampliar el impacto de las mismas. ¿Cómo escalar soluciones exitosas?

  1. La teoría del cambio

Es crucial tener un completo entendimiento de qué hizo que la solución que se busca escalar sea un éxito: cuál es su “teoría del cambio” –el proceso lógico que explica cómo se espera que ciertas acciones se traduzcan en los objetivos perseguidos— y cuáles fueron los factores clave que explican los logros alcanzados. Identificar qué prácticas específicas de la solución valen la pena escalar es clave para hacerlo de la forma más eficiente posible. Para ello es necesario recoger evidencia durante y después de la implementación de la solución a escalar, como evaluaciones de procesos y resultados.

  1. El contexto

A fin de escalar exitosamente una solución es necesario tener suficiente conocimiento del contexto en el que cada “buena práctica” se implementó así como del contexto en el que se intenta replicar. Se debe analizar qué características en común y qué diferencias tiene el lugar y tiempo en el que se implementó con aquel al que se pretende replicar o escalar. Lo que funcionó en un contexto puede no hacerlo en otro. En este sentido, contar con información de los contextos va a permitir definir las consideraciones a tomar en cuenta al tratar de escalar una solución exitosa. Este punto suena a obvio, pero es por lo mismo por lo que muchas veces no se le da la importancia necesaria en el análisis y diseño de la estrategia para explotar un “caso de éxito”.

  1. El plan de acción

Un plan de acción ambicioso, pero realista, en el que se establezca qué se debe hacer y cuándo es clave. Lamentablemente, en los países en desarrollo es muy común que buenas ideas no se lleguen a concretar del todo, sea por falta de compromiso y decisión o por limitaciones institucionales y en la gestión pública. Contar con un plan de acción le hace frente a este riesgo al definir metas específicas y asignar responsabilidades por el logro de las mismas. Si a este plan se le suma además un componente que permita la retroalimentación y que esta cuente con la asistencia técnica de expertos en la implementación de la solución inicial, entonces los riesgos se reducen, mientras que las probabilidades de éxito a una mayor escala se incrementan.