DavidTuesta
Mirador Económico Por David Tuesta

Creo que ya lo he comentado varias veces, pero es bueno recordarlo. El elemento más importante del modelo de pensiones de AFP es la rentabilidad. Ésta es claramente el elemento diferencial respecto al esquema público. Diferentes estudios señalan que un punto porcentual adicional de rentabilidad del fondo de pensiones a lo largo de la carrera laboral puede brindar aproximadamente entre 10% y 15% de mayor pensión.

La rentabilidad real histórica de las AFP en el Perú en sus cerca de 24 años de existencia gira en torno al 8.5%. Esta rentabilidad histórica, sin embargo, se ha ido reduciendo con el tiempo, en tanto que la economía peruana ha ido mejorando en sus condiciones macroeconómicas de largo plazo, con la consecuente reducción del riesgo implícito. Sin lugar a dudas, hay que esperar rentabilidades más bajas a futuro.

En efecto, el último reporte de la OCDE, Pension Markets in Focus, muestra una comparación de las rentabilidades de los fondos de pensiones para una muestra de países OCDE y no OCDE. Lo primero que se destaca es que la rentabilidad promedio real anual, histórica, en el Perú de los últimos diez años ha sido de 3.8%. Desde una perspectiva global, el número no está tan mal, aunque cabe decir que comparándonos con el resto de países de la muestra, quedamos a media tabla. Pero, claro, es bastante menor respecto a la cifra histórica mencionada en el párrafo previo.

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Pongamos lo anterior en una perspectiva de generaciones. Una persona que empezó su carrera en 1993 tiene a favor ese 8.5% real (que irá bajando, ya que probablemente no se ha jubilado aún), que impactará en su pensión cuando se jubile. Sin embargo, una generación más joven que entró a trabajar en el 2006 tiene a la fecha sólo 3.8% anual acumulado.

Preguntas: ¿tendrá el mercado financiero, donde invierten las AFP, suficiente fuerza para empujar la rentabilidad real de los fondos de pensiones de la generación del 2006 hacia la de 1993? ¿Cuando se jubile la generación del 2006 se habrá beneficiado igual o de manera aproximada que la generación de 1993?

Ahora, de la misma tabla 1 de la OCDE destaca otro hecho interesante. Cuando comparamos la rentabilidad promedio de los últimos cinco años, los fondos de pensiones peruanos registran una pérdida promedio anual de -1.1%. Ahora sí la OCDE nos ubica en la cola de la muestra junto con otros cuatro países. Claro, los mercados financieros han jugado negativamente, en particular en los países emergentes productores de materias primas. Sin embargo, quiero sólo dejar indicado que en contraste con el promedio negativo de las rentabilidades en el Perú, las AFP de Chile, México y Colombia han registrado en los últimos cinco años rentabilidades reales positivas anuales de 2.3%, 2.6% y 2.1%, respectivamente.

No hace falta decir que en el caso peruano el modelo de AFP ha ‘bautizado’ a la generación ‘pulpín’ que empezó su carrera laboral en el 2011 con rentabilidades negativas todos los años. El tema seguramente no tiene gracia para los jóvenes, sobre todo en un contexto de comisiones altas y baja competencia, como lo ha señalado recientemente el ministro de Economía, Alfredo Thorne.

Saliendo de la anécdota, en aras de la transparencia y mayor entendimiento del funcionamiento de los mercados de capitales y de las estrategias de inversión que siguen las AFP, creo que es necesario pensar en un foro de expertos que permita reflexionar sobre cómo establecer una verdadera visión de largo plazo de los portafolios. No quiero entrar en discusiones de si esto es así o no en el Perú, sólo me gustaría dejar a la lectura este reciente documento de mi colega Heinz Rudolph, del Banco Mundial, sobre la construcción de portafolios de largo plazo para países emergentes.

Hay mucho consenso en la literatura del ‘cortoplacismo’ sobre cómo operan los fondos de pensiones en Latinoamérica, en parte debido a la regulación, a la organización industrial existente que condiciona los incentivos y el ‘comportamiento manada’ y a lo reducido de los mercados de capitales. El documento tiene recomendaciones muy interesantes (aunque considera crear otra comisión de expertos). Es importante plantear un buen esquema que reduzca la probabilidad de que nuestros jóvenes se vean afectados intrageneracionalmente cuando se hagan viejos.