DavidTuesta
Mirador Económico Por David Tuesta

¿Hacia dónde avanzará el sistema financiero en el actual proceso de innovación liderado por los datos?  Todo indica que el cambio, en el ámbito de las finanzas  viene siguiendo -y seguirá-  el rumbo que le marca cuatro vectores de impulso en los mercados: las necesidades insatisfechas por el lado de la demanda;  estructuras de costes que no sean sostenibles; re-balanceo en el uso del factor capital, el que tendrá mayor intensidad; y, donde se perciban las mayores posibilidades de generar beneficios de las firmas.

El rumbo de estas líneas de transformación, tendrá un ritmo que es difícil de determinar. Parece que no será tan rápido como las transformaciones experimentadas en el mundo del retail y otros sectores, porque los actores que participan en el sistema financiero tienen ciertas particularidades.  A manera agregada podemos identificar tres jugadores claves en este proceso: (i) los actores tradicionales del mercado financiero, (ii) los nuevos “chicos del barrio” (las denominadas Fintech), y los reguladores.

En el caso de las instituciones financieras tradicionales, éstas ya han venido experimentando un proceso forzado en la búsqueda de mayor eficiencia, como producto de la crisis financiera global reciente. En este contexto, los incumbents saben que requieren un cambio profundo en sus modelos de negocios que les permita enfrentar los diferentes desafíos  que se les presente, y puedan así retener a sus clientes, mejorar sus servicios con una estrategia direccionada a mejorar la eficiencia en costes y uso del capital. En gran medida, tenderán a utilizar, como es lógico, su actual posición favorable en cuanto a los diferentes canales de distribución, ventas, franquicias, y sobre todo, la riqueza de sus datos.

Las fintech,  por su parte han logrado un avance importante en la última década, posicionándose rápidamente en áreas donde vieron espacio de germinar sin fricciones regulatorias, donde el uso intensivo de los datos acompañado del desarrollo de productos bastante atractivos, funcionales y ubicuos para el cliente les ha permitido desarrollar nuevas líneas de servicios financiero-digitales, tales como las denominadas finanzas alternativas, robo-advisor, insurtech, regtech, insuretech, payments & remmitances y blockchain. Seguramente algunos de estos players alcanzarán tamaños importantes impulsando una mayor transformación a las finanzas, mientras otros jugarán un rol más cooperativo con los actuales jugadores financieros tradicionales.

Pero sin lugar a dudas, es el regulador financiero quien jugará un rol central en la manera como se desenvolverán los dos actores anteriores, y por tanto, los resultados futuros de la transformación de la industria financiera. Un regulador, siempre dirá que está abierto a la  innovación, pero con un sesgo muy claro a proteger la estabilidad del sistema financiero.  Y este último punto no es menor, además de los riesgos ya conocidos que se tienen que gestionar (riesgos de liquidez, volatilidad de los mercados, burbujas-riesgos de crédito, riesgos de fraude), la reciente ola de innovación digital ha traído a las finanzas nuevos ámbito sobre los cuales estar atentos, sobre todo en el ámbito operacional: riesgos producto de la evolución de la nueva infraestructura tecnológica; riesgos operacionales producto de la interconexión de las infraestructuras; y, los riesgos de ciberataques. El reciente suceso con el software malicioso WannaCry ha dejado muy claro los riesgos crecientes a los que se enfrentan todas las industrias donde los datos juegan un rol central en su transformación.