DavidTuesta
Mirador Económico Por David Tuesta

El proceso acelerado de transformación digital ha venido resaltando el papel de la tecnología para la inclusión financiera. Este concepto, en un sentido amplio, involucra también las decisiones que las personas toman respecto al ahorro para la jubilación y a la selección del producto financiero de aseguramiento para la etapa final del ciclo de vida.  Se podría hablar entonces de una dinámica de inclusión digital de las pensiones, donde se busca facilitar que los individuos tengan acceso  y puedan usar al servicio financiero para planificar su retiro, con el fin de enfrentar mejor los riesgos – o shocks– financieros post-jubilatorios.

Los cambios en el mundo digital han venido ayudando a disminuir muchas de las barreras que limitan el acceso de las personas a los productos de ahorro, y podrían ayudar también a ahorrar en pensiones. Los típicos obstáculos a la inclusión financiera como las largas distancias a la oficina financiera, los altos costes de los productos, el exceso de trámites y la desconfianza en los servicios, vienen siendo solucionados por diferentes aplicaciones tecnológicas, en la gran mayoría de los casos, a través de dispositivos móviles. El desarrollo de estos innovativos instrumentos, la infraestructura tecnológica, de la mano de los avances en reconocimientos dactilares, faciales  y de geolocalización, vienen haciendo posible un mayor acercamiento de los productos financieros en geografías muy pobres. Hay varios casos exitosos en Africa y Asia desde hace una década dejan claro que el poder de lo digital no es un deseo sino una realidad.

En el marco de las próximas reuniones del Fondo Monetario participaré el 12 de octubre próximo en la presentación del libro Saving the next billion from old age poverty: global lessons for local action en el cual, en uno de sus capítulos discuto la potencialidad que trae la transformación digital para una mayor inclusión pensionaria en el caso de México; una realidad que muy bien puede representar a toda Latinoamérica.

En el capítulo “Developing Digital Pension Inclusion in Mexico” (Hoyo y  Tuesta, 2017) se describe este contraste entre la baja participación de los mexicanos en el ahorro para el retiro y la alta penetración que tiene el uso de los teléfonos celulares, que prácticamente abarca a toda la población. A partir de un análisis econométrico, controlando por varias variables relevantes, encontramos una correlación altamente significativa entre el uso de dispositivos móviles sobre una mayor inclusión pensionaria. Si bien los datos no implican causalidad, sí brindan evidencia de un vector que es importante continuar desarrollando.

Y más allá de este hallazgo estadístico, un elemento a destacar son los pasos decisivos que se han venido tomando en México para avanzar en el camino de la digitalización del ahorro pensionario, con un importante liderazgo de su organismo supervisor, la Comisión Nacional del Sistema de  Ahorro para el Retiro-CONSAR. Esta institución desde el 2016 ya ha venido desplegando una serie de avance en esta línea, como fue la puesta en marcha de la plataforma de pagos Transfer, que permitía realizar aportes voluntarios a través de mensajes SMS y recientemente con la puesta en marcha de Afore Móvil que es una aplicación que permite prácticamente todo: abrir una cuenta afore, realizar aportes, consultar saldos y movimientos, solicitar estado de cuentas, calcular de las pensiones futuras, entre otros. Claramente un ejemplo a seguir por el resto de países de la región.