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Mirador Económico Por David Tuesta
*Este artículo fue escrito por Angel Melguizo y David Tuesta, y  fue publicado el 27 de octubre en el portal VoxLacea

Tras años de ausencia de reformas de pensiones en Latinoamérica, después de los cambios estructurales de las décadas de los ochenta y noventa, el debate se ha reactivado. Así, Chile, primero en 2006 y recientemente en 2016, viene impulsando reformas profundas en su sistema de pensiones. Colombia también viene debatiendo intensamente las inequidades y distorsiones existentes entre el régimen público y privado, y la necesidad de aumentar el ahorro previsional. En el Perú, en 2011 y 2017, se conformaron dos comisiones para reformar su sistema de pensiones, materializándose la primera en algunos cambios en el sistema privado, mientras que la segunda recientemente entregó su informe. En México, país que está liderando las innovaciones en materia de uso de la tecnología para fomentar el ahorro previsional, diferentes actores están anticipando el reto económico y político ante las menores pensiones de las generaciones que empezarán a jubilarse dentro de dos décadas. Brasil se encuentra engarzado en un debate urgente para solucionar los enormes problemas financieros que enfrenta su sistema de reparto, situación en parte compartida por Argentina.

El regreso del tema pensional a la primera línea del debate y en algunos casos a la acción de política pública en Latinoamérica es una buena noticia, dado que, tanto los sistemas de capitalización individual como los sistemas públicos de reparto muestran limitaciones para la cobertura de la población mayor y bajos niveles de participación de los trabajadores, niveles de pensiones que registran pérdidas continuas de poder adquisitivo, desafíos de sostenibilidad fiscal e inequidades de todo tipo.

En este contexto, hemos editado, junto con Luis Carranza, la obra colectiva ‘Ideas para una Reforma de Pensiones‘ con el propósito de enriquecer el diagnóstico sobre los sistemas de pensiones en Latinoamérica, plantear posibles reformas e incluso apoyar las ya aprobadas. Todo ello teniendo en cuenta que diferentes tendencias globales —como la creciente esperanza de vida poblacional y la revolución tecnológica—  interactúan con las imperfecciones que aún existen en los mercados y en el Estado para atender las necesidades de protección social (en particular de mitigar los riesgos a caer en la pobreza, y de mantener el nivel de vida al jubilarse).

‘Ideas para una Reforma de Pensiones’ reúne 27 colaboraciones de expertos internacionales en pensiones, cuyas contribuciones conforman, esperamos, una visión plural sobre la situación actual y el camino hacia sistemas con mayor cobertura, equidad y sostenibilidad. Para ello se abordan cinco grandes cuestiones: i) cuál es el punto de partida técnico y político que podría servir de arranque hacia una reforma de pensiones; ii) cuáles son las causas y consecuencias de la informalidad laboral, y cómo se le puede enfrentar; iii) cuáles son las opciones de gestión de activos y planes de inversión; iv) cuáles son las principales características de la etapa de desacumulación; y v) qué experiencias internacionales, tanto en economías de la OCDE como emergentes, pueden arrojar luz sobre las opciones de reforma.

En primer lugar, es importante entender que los cambios demográficos plantean, en ausencia de reformas, retos notables sobre la sostenibilidad de los sistemas públicos de pensiones, así como sobre la capacidad de ofrecer pensiones adecuadas, dado que el período de retiro se amplía como consecuencia de que se vivirán más años. Ante esta situación, no es adecuado plantear recetas ni modelos únicos, pero sí un conjunto de principios tanto técnicos como políticos para el avance de estas reformas. Para ello se propone que las reformas de pensiones se guíen por principios de equidad, distribución, sostenibilidad financiera y eficiencia. Además, se sostiene que este avance requiere, dependiendo del país, un equilibrio de iniciativas que busquen: (i) la recomposición de beneficios intra-generacionales; (ii) ajustes para la sostenibilidad y para que las pensiones sean suficientes en el tiempo; (iii) integración de los componentes de los sistemas (iv) redistribución de beneficios hacia los segmentos de la población más necesitada; (v) límites a las ganancias de mercado para brindar legitimidad a los sistemas. Todo ello sin perder de vista la economía política.

En segundo lugar, se han de reconocer las ineficiencias e inequidades del mercado laboral, en particular derivadas de la economía informal tan extendida en muchos países latinoamericanos. Una respuesta recae en los sistemas de pensiones no contributivos, que permite que colectivos de la población puedan recibir una pensión de vejez a partir de cierta edad, al margen de que se haya contribuido o no. Si bien estos esquemas permiten brindar cobertura inmediata en el momento de jubilación, son muy dependientes de los presupuestos públicos y vulnerables a decisiones electoralistas. Por tanto, esta vía, la más efectiva en el corto plazo, ha de venir acompañada de una sólida institucionalidad de control. Se requiere además medidas adicionales, dado que estos esquemas no contributivos no serán suficientes ante la elevada informalidad y las restricciones fiscales. Aquí, las respuestas exigen continuar brindando incentivos a la formalidad (por ejemplo, con reducciones focalizadas a las cotizaciones sociales y aportes de los trabajadores de ingresos medios y bajos), así como pensar fuera de las soluciones convencionales, mediante el uso de esquemas que descansen en la economía del comportamiento. Entre éstos se cuentan los esquemas de co-pagos por parte del Estado (matching contributions) a los ahorros individuales, uso de recordatorios de ahorros voluntarios a través de los dispositivos móviles, y mecanismos de contribuciones a partir de un porcentaje sobre el consumo de determinados productos/servicios, que también vayan asociados a un incentivo monetario por parte del Estado, entre otros.

En tercer lugar, se ha de analizar el componente de gestión de activos y las diferentes opciones de planes de inversión, elementos esenciales en los esquemas de ahorro individual que se extendieron en Latinoamérica durante los 80’s y 90’s. En este ámbito, ‘Ideas para una Reforma de Pensiones’ destaca los desafíos que enfrentan las compañías de pensiones en la decisión de inversión de los portafolios de los afiliados, que en ocasiones conllevan resultados ineficientes. En parte, estas ineficiencias son consecuencias de los regímenes de inversión existentes, con límites a la diversificación en determinados activos y en regiones; así como la introducción de fórmulas de rentabilidad mínima y encajes que refuerzan comportamientos manadas. Asimismo, el hecho de no existir un objetivo de las inversiones de estos portafolios relacionados al objetivo de pensión, lleva a que se realicen gestiones más enfocadas en el corto plazo. Ante estos problemas, se podría flexibilizar más los regímenes de inversión – sobre todo en lo relacionado a la inversión en activos en el extranjero -, permitir una mayor exposición a activos alternativos como la inversión en infraestructura, así como la introducción de portafolios benchmarks con orientación de largo plazo que ayuden a focalizar la inversión en función al objetivo de pensión.

‘Ideas para una Reforma de Pensiones’ discute, en cuarto lugar, la etapa de desacumulación, es decir, el momento en que la persona recibe su mensualidad pensionaria. Esta etapa ha sido muy poco estudiada en Latinoamérica, pero sus implicancias y problemáticas ya se empiezan a observar, dado que más personas empiezan a jubilarse bajo los sistemas de cuentas de ahorros individuales. No es casualidad que se hayan ido incrementando las protestas en la región por las bajas pensiones recibidas. E incluso que se hayan observado reacciones drásticas, como en el caso peruano donde se suspendió la aplicación de las nuevas “tablas de mortalidad” (que iban a llevar a un ajuste técnico de las rentas vitalicias a la baja) y se decidió permitir el retiro casi total de los ahorros pensionarios  a suma alzada al momento de jubilarse. Más allá de lo acertado o no de estas medidas, ello refleja una preocupación social y política que es necesaria abordar con elementos técnicos. Para ello, se analizan las diferentes alternativas para atender esta etapa, así como estrategias para reducir el coste de las rentas vitalicias, y se sostiene que es necesario definir un producto de renta vitalicia básico y simple, que facilite la elección de los afiliados. De la misma manera, se propone que el Estado subsidie, al menos parcialmente, el aseguramiento de la etapa de ultra-longevidad (a partir de los noventa años), que es lo que más encarece el producto.

Por último, las reformas en Latinoamérica pueden inspirarse en las experiencias internacionales, desde el mundo desarrollado –como países de la Unión Europea, Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda–, así como de economías emergentes como China, que están enfrentando los inminentes retos del cambio demográfico. Dentro de las experiencias particulares que cada una de estas geografías puedan brindar, uno de los aspectos clave es el de las altas comisiones de administración que cobran las compañías de pensiones en Latinoamérica, hecho que ha demostrado ser un tema sumamente sensible en el debate técnico y político. ‘Ideas para una Reforma de Pensiones’ resalta las características que llevan a comisiones elevadas en los sistemas de pensiones latinoamericanos, producto del empaquetamiento de todas las funciones en cada compañía de pensiones. Además de analizar los problemas de escala que enfrenta esta industria, se plantea —a partir de la experiencia internacional— un conjunto de alternativas que pueden llevar al abaratamiento de las comisiones, derivadas de las experiencias más exitosas y que pasa por un desempaquetamiento de estas funciones, y de la introducción de mecanismos eficaces que incentiven a la reducción del cobro que realizan las compañías pensionarias.

Invitamos a leer ‘Ideas para una Reforma de Pensiones’. Esperamos que su lectura y difusión ayude a las reformas pensionales en Latinoamérica, tanto a las aprobadas, como las que están en debate y las que se pensarán en el futuro. Sin duda el bienestar de buena parte de los latinoamericanos depende de ello.

Ideas para una Reforma de Pensiones, editado por Luis Carranza, Ángel Melguizo y David Tuesta, fue publicado por la Universidad de San Martín de Porres.