Carlo MarioDioses
Punto de equilibrio Por Carlo Mario Dioses

Es bastante usual encontrar comparaciones entre las funciones de un gerente general y las de un entrenador de un equipo de fútbol. Es lógico hacerlo, pues ambos elaboran una estrategia y desarrollan un equipo sólido para lograr los objetivos. Cabe preguntarse entonces si también hay algún parecido entre el período que un CEO debe estar al frente de una empresa y el tiempo que un técnico (como Ricardo Gareca) debe permanecer en el liderazgo técnico de un equipo de fútbol. Luego del triunfo del Perú ante Ecuador en Quito (2-1) no hay mejor momento para hacer este análisis.

Comencemos con los gerentes generales. La realidad es que su permanencia depende de la etapa de madurez en la que está la empresa. Aquellas que han pasado por procesos drásticos de transformación son las que han tenido una larga permanencia de su CEO, incluso alcanzando las dos décadas. Por ejemplo, a nivel internacional destaca Jack Welch al frente de GE (1981-2002). La corporación necesitaba un cambio urgente para sobrevivir. Welch reestructuró la empresa con direcciones drásticas: cortar la burocracia, despedir al personal ineficiente y premiar a aquellos que se destacaban.  Así creó las bases para crecer años después a través del desarrollo de nuevas líneas de negocio.

En el ámbito local se repite el patrón. César Pardo Figueroa al frente de El Comercio (1996-2016) emprendió una reestructuración integral de la empresa con protocolos familiares incluidos, consolidó la presencia en medios (con el Trome y Perú21), desarrolló Canal N, adquirió participación en Canal 4 y en Epensa, entre otras cosas. Leslie Pierce también estuvo 20 años al frente de Alicorp (1991-2011). Aquí se resalta la expansión de la compañía a través de agresivas adquisiciones (con las de Nicolini Hermanos y Compañía Molinera del Perú), el lanzamiento de nuevos productos y un claro proceso de internacionalización.

Y en el caso de los entrenadores ocurre algo similar. Las grandes transformaciones van de la mano con largos períodos de permanencia de los técnicos. Ejemplos abundan así que sólo mencionaré el caso del actual campeón del mundo. Joachim Löw es entrenador de Alemania desde 2006 y ha permanecido en el puesto incluso luego de perder el Mundial de Sudáfrica 2010, decisión acertada con el éxito que vino cuatro años después en Brasil.

Los procesos de transformación necesitan períodos largos de liderazgo. Hay victorias en el corto plazo, pero la consolidación y el éxito viene con el tiempo. Recordemos esto el próximo mes cuando terminen las eliminatorias. Ricardo Gareca tiene sólo dos años y medio como entrenador. Imposible pedir más con la evidencia descrita. Exigible, sí, que se continúe lo que se ha iniciado. Ya sea en el frío de Rusia o en el calor de Qatar lo importante es lograr una transformación sostenible en el tiempo.