José CarlosRequena
Riesgo político Por José Carlos Requena

El modelo económico que tiene como eje al libre mercado, forjado en los años noventa y sostenido en el nuevo milenio, parece algo huérfano de rostros. En tiempos recientes, ningún líder con figuración nacional ha tomado las banderas que defiendan los pilares de la opción instalada hace más de veinte años. Un estudio del área de opinión pública del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) grafica la orfandad.

 El vacío pro modelo

El año 2011, cuando Ollanta Humala se erigió como presidente de la República, su voz era la aislada crítica al modelo y hasta formuló una “gran transformación”, que nunca llegó a implementar. En ese entonces, la primera vuelta presentó hasta cuatro candidatos con posibilidades que planteaban (en contraste con Humala) sostener el modelo, aunque algunos planteaban ajustes menores: Alejandro Toledo, Luis Castañeda, Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori, quien pasó a segunda vuelta. El tercero en mención incluso endosó a Fujimori, algo que le hizo ganar el apelativo de PPKeiko.

En cambio hoy, ninguno de los líderes que el IEP incluye en su lista presenta una posición que defienda el modelo. En ello incide sin duda el deterioro en la imagen de quienes gobernaron entre 2001 y 2018, todos con alguna acusación pendiente referida a actos de corrupción.

Los críticos leales al modelo

Por otro lado, lo que abunda son los críticos leales al modelo. Líderes que plantean algunos ajustes, aunque sin poner en cuestión la utilidad de sostener el modelo económico actual.

En este grupo deben incluirse a los candidatos presidencial de 2016 Julio Guzmán y Alfredo Barnechea. En menor medida, y a pesar de que las leyes aprobadas por el Congreso dominado por su agrupación, Keiko Fujimori también debe estar en este grupo, lo mismo que su hermano Kenji. Inclusive el controversial César Acuña puede ser ubicado en el mismo agrupamiento, aunque es difícil identificar qué piensa realmente un líder que nunca terminó de aclarar las acusaciones de plagio que enfrentó.

En el 2006 (sobre todo en la segunda vuelta) Alan García tomó la bandera de la moderación planteando un “cambio responsable” frente al “salto al vacío” que representaba -a su juicio- Ollanta Humala. García se presentaba como el defensor del modelo, aunque con algunas críticas que incluyeron la amenaza de no firmar el TLC. En el poder ninguna de sus críticas se hizo efectiva. Hoy García enfrenta una situación muy complicada, que hace casi imposible que pueda enfrentar una nueva campaña presidencial.

Humala fue un caso similar. El “salto al vacío” que temía García dio más bien pasos hacia la derecha. En 2006 (y aún en la campaña de 2011) pudo haber sido colocado como “crítico al modelo”, pero su gobierno optó por un remedo de la “hoja de ruta” que el propio planteó como garantía en la segunda vuelta de 2011. De retomar sus sueños presidenciales, Humala seguramente sería colocado como crítico leal al modelo, forzado por el realismo de haber visto por dentro la (compleja) gestión de país.

Los críticos del modelo

 Otro grupo con un considerable número de integrantes es el de críticos acérrimos al modelo. En él se incluye sobre todo a políticos de las distintas variables de izquierda, unidos por una crítica al modelo “neoliberal”.

La ex congresista Verónika Mendoza, candidata presidencial del Frente Amplio, y el parlamentario Marco Arana son actores políticos con mayor figuración mediática. Pero también debe incluirse en el grupo al ex gobernador regional de Cajamarca y ex candidato presidencial, Gregorio Santos y al electo gobernador regional de Puno, Walter Aduviri.

En un margen algo más radical se ubica Antauro Humala, aunque su oposición trasciende al modelo para criticar, además al sistema en su conjunto.

Calificación neta

Aunque la lista que presenta el estudio es arbitraria, recoge con fidelidad las expectativas de un sector importante de ciudadanos y líderes de opinión. Una primera constatación es que todos presentan una calificación neta (la resta de “calificación positiva” menos “calificación negativa”) por debajo del cero. Los extremos son García (-79%) y Aduviri (-15%).

(Fuente: IEP/Elaboración propia)

Además, hay un gran número de integrantes del grupo que presentan un alto porcentaje de desconocimiento. Nuevamente en uno de los extremos se ubica Aduviri, a quien el 75% de los encuestados no conoce. Aún excandidatos presidenciales, que se esperaría tengan buena recordación, presentan altos índices de desconocimiento: Acuña (24%), Mendoza (35%), Guzmán (45%), Barnechea (50%) y Santos (54%). Esto puede favorecerlos, ya que se reserva el factor sorpresa y no se les expone al desgaste, pero también pone una limitación que se debe superar, si es que alguno considera tentar suerte en las presidenciales de 2021.

 Armar un modelo para salvar el modelo

Es importante leer la información junto con otra que también hace el IEP, que tiene que ver con el perfil de líder que el Perú necesita. Solo el 21% cree que debe ser un político con experiencia, mientras que en conjunto tres de cada cuatro cree que debe ser alguien novedoso: se busca a un líder “sin mayor vínculo con la política” (27%) o a uno “opuesto a la política tradicional” (48%). Estas características no consideran la posición que debe tener el líder frente al modelo económico.

Así vistas las cosas, y hoy que los principales ejecutivos se reúnen en la CADE 2018, es importante valorar la orfandad en torno al modelo, que la encuesta reseñada grafica. Han pasado casi treinta años desde que Mario Vargas Llosa planteara en este mismo espacio las ambiciosas reformas pro-mercado que de alguna manera fueron tomadas por Alberto Fujimori en los noventa. Una agenda similar carece hoy de un rostro que la represente.

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