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Riesgo y retorno Por Alfonso Montero

El 22 de mayo del 2013, el entonces presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Ben Bernanke, anunció que la Fed dejaría de comprar bonos para inyectar liquidez a la economía. El resultado fue un alza abrupta de tasas de interés, que generó pérdidas en los activos de renta fija a nivel global. El episodio es conocido como el Taper Tantrum, algo así como la ‘pataleta’ del mercado ante el fin del programa de estímulo monetario.

En el mercado local de fondos mutuos, el efecto del tantrum se siente hasta hoy. Los fondos mutuos de renta fija de mediano plazo perdieron alrededor de 4% en las semanas posteriores al evento. En respuesta los partícipes iniciaron un movimiento masivo hacia fondos de menor riesgo. En marzo del 2013, Asbanc reportaba unos S/.9,000 millones en fondos mutuos de renta fija clasificados como ‘de mediano plazo’, y un monto similar en fondos ‘de corto o muy corto plazo’. A diciembre del 2016, los montos invertidos en fondos de mediano plazo han caído en dos tercios, a unos S/.2,900 millones, mientras que los fondos de corto plazo se han disparado a S/.20,900 millones. Los fondos de renta variable o activos de mercados internacionales suman sólo S/.700 millones.

Fuente: Asbanc

Los eventos posteriores al tantrum parecieran haber dado la razón a los precavidos partícipes: crisis de commodities, ‘aterrizaje forzoso’ de la economía china, ‘grexit, ‘brexit, y ahora Donald Trump. Y cualquier día quiebra el Monte dei Paschi di Siena, institución que representa la génesis de la banca moderna y, quizá, su apocalipsis también. En medio de este caos, sin embargo, las principales clases de activos a nivel global han registrado resultados muy superiores a la liquidez. Por ejemplo, el mercado global de acciones, representado por el MSCI World Index, rindió 53% en soles desde mayo del 2013 a fines del año pasado. Incluso considerando el alza de tasas de interés en dólares pos-Trump, las tasas de interés globales han caído a niveles sin precedentes en los últimos años, y generado ganancias a los activos con mayores plazos de vencimiento. El partícipe local, refugiado en cash a la espera de un cataclismo financiero que no ocurre hace más de tres años y medio, ha dejado plata sobre la mesa.

Que no panda el cúnico

Luego de 18 años de actividad en el mercado de capitales, no recuerdo haber leído la proyección de que el mercado (cualquier mercado) entrará en un período de ‘certidumbre’. En cambio, por lo menos una vez al día leo a algún gurú/experto/visionario financiero sentenciar que “el evento X generará incertidumbre y volatilidad”. Esta opinión es casi tautológica. Nadie se equivocó argumentando que en el futuro el mercado fluctuará. La pregunta relevante es cómo manejar esa fluctuación.

Una opción es la implementada por el mercado local en conjunto: refugiarse en cash. La otra es estructurar un portafolio de inversión diversificado globalmente y adecuado al perfil de riesgo del inversionista. En los últimos años, la industria local de fondos mutuos ha desarrollado fondos que permiten combinar elementos como plazo (liquidez, corto y mediano plazo), clase de activo (renta fija, renta variable) y región (Perú, Latinoamérica, mercados emergentes, mercado global, etc.), de manera eficiente en términos tributarios (los fondos mutuos públicos pagan 5% de impuesto a la renta).

La evidencia sugiere que muchos de los partícipes que hoy invierten en fondos de liquidez tienen un perfil de riesgo que les debiera permitir tolerar una mayor volatilidad en pos de mejores retornos. Por ejemplo, los partícipes de Credicorp Capital Fondos SAF permanecen, en promedio, cuatro años en los fondos. Clientes con este horizonte de inversión incurren en un costo de oportunidad al mantener sus ahorros en fondos con vencimientos promedio de cuatro meses, que es el equivalente financiero de meter la plata bajo el colchón. Los que trabajamos en la administración de fondos tenemos la tarea pendiente de explicar mejor a los clientes los beneficios de estructurar portafolios diversificados que les permitan mejorar sus retornos de largo plazo.