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Talento C-Suite Por Alberto Loyola

Este es el último post de este año y quería terminar con un artículo dedicado en la forma en cómo un ejecutivo top se debe comportar en medio de las celebraciones de fin de año en la oficina.

Imaginemos el siguiente escenario: Juan, gerente de operaciones, ha tenido un año fantástico. Su equipo es el más comprometido dentro de toda la organización y los indicadores de excelencia operativa exceden los objetivos planeados. Adicionalmente, Juan es reconocido como un líder visionario y es un excelente “sponsor” del desarrollo de su equipo, hasta que llegó la fiesta de Año Nuevo, Juan se olvidó del protocolo, tiró las formalidades por la ventana y no se controló al momento de brindar. Adicionalmente, no se preparó adecuadamente al momento de dar unas palabras en frente de 1,000 empleados de la organización.  Finalmente, estuvo “tan feliz” que hizo el ridículo, bailando “muy alegremente” con una compañera de trabajo a vista y paciencia de los vicepresidentes y el CEO de la compañía.

Este tipo de situaciones son las que debemos de evitar cuando estamos en el camino hacia el C-Suite. Se entiende que somos humanos y que no tenemos por qué comportarnos como “robots”; sin embargo, es importante tener presente ciertos estándares para que mantengas tu marca personal y no pases momentos embarazos en frente de la organización. Recuerda que la gente recuerda las cosas negativas, graciosas y/o ridículas y eso no te puedo pasar a ti.

Cuidando ese dedo meñique

Durante el evento de cierre de año, asegúrate de “ser el anfitrión sin serlo”. Esto quiere decir que te esfuerces por conversar con todos en tu mesa y que te des el tiempo de acercarte a otros grupos de la organización para interactuar con diferentes equipos.

Antes de pensar en ti mismo, tienes que asegurarte que todo tu equipo está cómodo y que nadie se ha quedado sin tener la oportunidad de sentarse a compartir con todos. Es decir, tú debes ser el último en levantar el tenedor en la cena.

Aprovecha el evento porque es una excelente oportunidad para conocer a los trabajadores con los que no pudiste interactuar durante el año. Adicionalmente, acercarte a las personas con las que, posiblemente, tuviste algún altercado en la empresa. Estas fechas son excelente para perdonar, agradecer y crear alianzas para el futuro.

Una situación muy común que podría sucederte es que alguien te invite a bailar. En ese caso, asegúrate que controlaste tu consumo de alcohol para que no hagas el ridículo. Si no te sientes cómodo, coméntaselo a la persona de manera muy formal. Recuerda que la organización estará observando lo que haces.

Finalmente, mantente atento a lo que hace tu equipo. ¡Participa, celebra y ríe con ellos! Recuerda que también deberás ver por ellos, ya que no te gustaría que alguien de tu equipo se pase de copas y luego la gente murmure sobre él/ella. No sientas que tendrás que asumir el encargo de un baby sitter, pero el estar atento te permitirá dar consejos y evidenciar tu involucramiento con ellos.

Networking

Divertirse es importante, sin embargo, considera estos eventos como una oportunidad de conversar con aquellos ejecutivos con los que trabajarás en diferentes proyectos el próximo año. ¡Ojo! No hables de trabajo. Ésta es una oportunidad exclusiva para conocer el lado personal, así como para enterarte de las anécdotas constructivas que sucedieron en la oficina.

Por otro lado, si tienes invitados internacionales, considera pasar tiempo con ellos para que entiendan de la cultura. Es muy probable que la cultura organizacional sea muy parecida en empresas latinas, pero si tus invitados son ejecutivos del Medio Oriente o del Asia-Pacífico deberás tener precaución ya que tienen una forma muy distinta de expresar su alegría.

Adicionalmente, aun cuando no te hayan invitado a hacerlo, prepara un speech que puedes compartir en tu mesa, con tu equipo o en algún momento donde todos estén compartiendo. Antes de ir al evento, practícalo. Debe ser un discurso directo pero que, a la vez, llegue al corazón de la gente. En la preparación de este speech, resalta las virtudes y/o fortalezas de cada uno de los miembros de tu equipo; asimismo, resalta el éxito en diversos proyectos.

Pensamiento finales

Recuerda que el respeto es difícil de ganar, pero muy fácil de perder. Como comenté líneas arriba, toda la organización te estará viendo. Esta es una excelente oportunidad para seguir sumando reputación a tu perfil de liderazgo y no para restarle valor por la mala decisión de “pasarte de copas” y/o “coquetear” con un compañero(a) de trabajo.

Finalmente, recuerda reconocer los logros alcanzados por tu equipo. Esta es una excelente oportunidad para mostrarles cuánto los aprecias y cuánto valoras su esfuerzo.

¡Buena suerte, salud y feliz año 2018!

Credit: Shutterstock

© Copyright 2017. This article may be reprinted provided the following credit line is present: Alberto Loyola, Global Talent & Organization consultant |Human Capital speaker & writer| All rights reserved.

Author: Alberto Loyola is Managing Director, Global Talent Partner; He serves as a trusted advisor to executives to assess leadership development, talent management, organizational change to achieve their mission, strategy and transform organizations.

Alberto has led Talent/HR transformation projects in North, Latin America, EMEA and Asia Pacific and consults, speaks and publishes widely on people strategy through different media players.  He helps leaders transform organizations and implement a talent value proposition that drives performance and long-term value.

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