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Talento C-Suite Por Alberto Loyola

Cuando pensamos en la inteligencia artificial, lo primero que se viene a nuestra mente son robots que realizan tareas en un almacén o en fábricas donde alguna vez  trabajaron exclusivamente personas. Esto genera pánico y temor de pérdida de empleo. Sin embargo, el momento en que vivimos brinda una tecnología que va más allá de reemplazar a personas en el trabajo y más de “aumentar capacidades y habilidades humanas”, creando innovación y personalización de productos y servicios.

En ese sentido la intersección entre inteligencia artificial (IA) en los negocios está redefiniendo la forma de operar organizaciones. ¿Cómo será nuestro futuro cuando lleguemos a compartir el trabajo con máquinas inteligentes? ¿Las organizaciones están listas para trabajar con chatbots, agentes digitales e inteligencia asistida?¿Cuáles son las habilidades del futuro para enfrentar esta era digital?

 En el artículo publicado por Wall Strett Journal, “The Human Promise of the AI Revolution”, se menciona claramente la gran pregunta: ¿humanos + máquinas o humanos vs máquinas? “De acuerdo a los idealistas una vez que la IA supere con creces a la inteligencia humana, nos proporcionará herramientas casi mágicas para aliviar el sufrimiento e incrementar el potencial humano. En esta visión, los sistemas de IA superinteligentes comprenderán tan profundamente el universo que actuarán como oráculos omnipotentes, respondiendo a las preguntas más complicadas sobre la humanidad y conjurando soluciones brillantes a problemas como las enfermedades y el cambio climático”.

Por otro lado, no todos son tan optimistas. Elon Musk, CEO de Tesla, en una entrevista concedida a Business Insider mencionó que el peligro con la IA vendrá cuando las personas utilicen armas inteligentes contra la humanidad. Adicionalmente, mencionó que no es necesariamente malo el avance en inteligencia artificial, pero es definitivamente algo que va a estar fuera del control humano. Este grupo advierte que cuando los seres humanos crean programas de IA automejorados, cuyo intelecto empequeñece al nuestro, pierden la capacidad de comprenderlos o controlarlos. 

Paul Daugherty y Jame Wilson en su libro Human + Machine mencionan que “estamos pasando de una era de enfoque de eficiencia y automatización a una era de imaginación y personalización de producto o servicios”. En su libro se menciona que las empresas que se centran en la colaboración entre humanos y máquinas crean resultados que son de dos a más de seis veces mejores que aquellos que se centran sólo en la máquina o en el humano.

Aquí algunos ejemplos en los cuales vemos la interacción entre humanos y máquinas (IA):

  • Google: la compañía ha desarrollado Google Duplex por el cual un ente digital se comunica y mantiene conversaciones con voz totalmente humana. Es una nueva tecnología que ejecuta conversaciones naturales para llevar a cabo tareas del “mundo real” por teléfono. La tecnología está dirigida a completar tareas específicas, como la programación de ciertos tipos de citas. Para tales tareas, el sistema hace que la experiencia conversacional sea lo más natural posible, permitiendo que las personas hablen normalmente, como lo harían con otra persona, sin tener que adaptarse a una máquina. Sin embargo es importante destacar que Google llama Duplex un “experimento“. No es un producto terminado, y no hay garantía de que esté ampliamente disponible”.

  • Accenture: desarrolló en diciembre 2017 un chatbot denominado “COBE”, que proporciona a sus usuarios una forma anónima de acceder a la información y los recursos que necesitan en los momentos que los necesitan. Diseñado para admitir la inteligencia artificial (IA) y las capacidades de aprendizaje automático, muestra las tendencias en tiempo real que permiten a Accenture adaptar continuamente las respuestas del robot e identificar nuevos temas y oportunidades de capacitación.
  • Stichfix: presenta un asombroso caso de uso de la inteligencia artificial en el sector moda & retail. De acuerdo al artículo publicado en el HBRHow One Clothing Company Blends AI and Human Expertise, la compañía ofrece un servicio de ropa y estilo de suscripción que prendas de vestir a las puertas de sus clientes. Pero los usuarios del servicio en realidad no compran ropa; de hecho, Stitch Fix ni siquiera tiene una tienda en línea. En cambio, los clientes completan encuestas de estilo, proporcionan mediciones, ofrecen tableros Pinterest y envían notas personales. Los algoritmos de aprendizaje automático resumen toda esta información ecléctica y desestructurada. Una interfaz comunica los resultados de los algoritmos junto con datos más matizados, como las notas personales, a los estilistas de la moda de la empresa, que luego seleccionan cinco elementos de una variedad de marcas para enviar al cliente. Los clientes mantienen lo que les gusta y devuelven cualquier cosa que no les convenga.
  • Facebook: Mark Zuckerberg acaba de comenzar a enfocarse en la inteligencia artificial (AI) para tener programas de software llamado bots, para hacerse cargo de las ventas y funciones de servicio al cliente en la plataforma Messenger de Facebook. Esto tiene profundas consecuencias no sólo para los resultados de Facebook, sino también para los especialistas en marketing.
  • NeuraLink: fundada en el 2016 y con sede en San Francisco, está desarrollando interfaces cerebro-computadora. Estas interfaces podrían aumentar la inteligencia de un usuario conectando su cerebro a una extensión de inteligencia artificial de uno mismo. Según Elon Musk, está a solo unos meses de ‘fusionar’ el cerebro humano con la IA.
  • Unilever: presenta un caso de recursos humanos; la compañía ha comenzado a utilizar juegos cerebrales e inteligencia artificial, para seleccionar a sus candidatos. Con el objetivo justamente de diversificar su grupo de candidatos, la compañía esta utilizando IA software para analizar información y entrevistas para que un algoritmo sugiera candidatos potenciales a ser contratado previa entrevista con un empleado/s de la compañía.
  • Kraft Heinz: está creando nuevos roles dentro de RR.HH. como por ejemplo el rol de director de análisis de personas que dirigirá un equipo de científicos de data scientist sobre cómo usar machine learning en recursos humanos. Las iniciativas en curso incluyen el uso de datos para predecir la retención de empleados y utilizar los mismos datos para sugerir acciones que pueden tomarse para abordar posibles valores atípicos, incluido un algoritmo que puede sugerir qué empleados de la empresa merecen reconocimiento a través de un aumento de mérito. 

El futuro es ahora  

Lo descrito anterior nos lleva a las siguientes reflexiones: 

1.        Humanos entrenando máquinas: una responsabilidad de parte de organizaciones y empleados es entrenar máquinas a actuar de una manera especifica con el objetivo principal de no crear daños a los humanos, actual fuera de la ley, así como no crear “sesgos” al momento de procesar información o dar sugerencias para la toma de decisiones

2.        Máquinas aumentando capacidades: esto viene sucediendo en muchas organizaciones donde máquinas inteligentes y entes digitales (Cortana, Google Asistant, Siri, Alexa, chatbots) viene procesando grandes cantidades de información y ayudando al ser humanos en el trabajo en diferentes industrias tales como salud, educación, logística, marketing, entre otros

3.        Habilidades del futuro: esto crea un reto para la sociedad y organizaciones. Como desarrollamos habilidades y re-entrenamos a los trabajadores para estar capacitados para asumir nuevos roles y responsabilidades. De acuerdo con el World Economic Forum (WEF) “para el 2020, la Cuarta Revolución Industrial nos habrá aportado robótica avanzada y transporte autónomo, inteligencia artificial y aprendizaje automático, materiales avanzados, biotecnología y genómica”. La lista de habilidades las pueden encontrar aquí

4.       Estructura y empleos: al tener esta cuarta revolución industrial que trae grandes avances en IA, machine learning , NPL (natural language processing), IoT (internet of things), automatización y big data esto trae cambios en la forma de como definir trabajo y posiciones dentro de las organizaciones . Pueden ver el reporte del WEF aquí.

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AUTOR

Alberto Loyola is a Tech and AI HR Evangelist. His research and work focus  around the future of work, artificial intelligence, employee experience and digitization of the workplace and the impact in HR. Alberto’s work has been featured on different media players and he’s also the founder of Ignite Organizations an HR tech & AI discussion forum. Connect with Alberto here.

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