FernandoGil
Transformando Talento Por Fernando Gil

El pez es al agua como el ser humano al lenguaje: así como el pez no puede vivir sin agua, el ser humano no puede darle sentido a su vida sin el lenguaje. El lenguaje es la base de la comunicación y de las relaciones interpersonales.

A continuación presento las barreras más comunes de la comunicación con la finalidad de que puedas observar la calidad de tu comunicación.

  1. No hacer peticiones: Con frecuencia las personas creen que quieren o necesitan algo de otra persona, pero no formulan una petición. Puede que se quejen interiormente o ante otros, pero aun así no hacen peticiones al otro.
  1. Vivir con expectativas no comunicadas: Es una de las formas más nocivas de “no pedir”. La persona vive en un mundo de “deberías” y expectativas de parte de los demás, que son peticiones no manifiestas. A veces mantenemos conversaciones internas sobre lo que otros deberían hacer por nosotros, pero nunca les hacemos esas peticiones.
  1. Hacer peticiones poco claras: La gente bien intencionada fracasa al tratar de satisfacer las peticiones poco claras. Con frecuencia la falta de claridad en las peticiones es el origen de los malentendidos.
  1. No observar el tono de la petición: Algunas personas hacen las peticiones como si fueran exigencias. O, al revés, hacen sus peticiones como lo haría un mendigo. El tono de la petición puede promover el temor o la culpabilidad.
  1. Prometer incluso cuando no se tiene claro lo que se ha pedido. Comprometerse a hacer algo cuando no se tiene claro que es lo que realmente esperan de uno es una insensatez. Si no estás seguro de lo que quiere el solicitante, acláralo.
  1. No rehusar las peticiones: Algunos de nosotros decimos que sí a todas las peticiones. Hemos sido entrenados para complacer a los demás. Nos cuesta trabajo decir NO. Sentimos que si lo hacemos somos malas personas.
  1. Tratar los juicios e interpretaciones como si fueran la verdad o como afirmaciones (hechos reales): Los juicios que hacemos siempre están determinados por la historia que hemos tenido y los criterios de satisfacción que hemos asimilado. Si tratamos nuestros juicios e interpretaciones como si fueran la única verdad, surgirá el conflicto.

Si quieres medir cómo está la calidad de tus relaciones interpersonales, observa la calidad de tu comunicación. El análisis de las barreras más comunes es una buena estrategia de reflexión y aprendizaje.