CésarGamio Brou
Tu bienestar profesional Por César Gamio Brou

En las publicaciones anteriores hablamos sobre dos de las cuatro razones por las cuales experimentamos estrés. La primera está relacionada con la manera en la que percibimos las situaciones cotidianas, que deriva de la configuración de la red neuronal en nuestro cerebro. El segundo desencadenante de estrés se relaciona con un descenso del nivel de azúcar en la sangre producido por ingerir alimentos con alto contenido de azúcar y que liberan esta misma azúcar rápidamente en nuestro torrente sanguíneo. Este artículo se ocupa del tercer factor que desata estrés: el consumo de estimulantes cargados de cafeína, como el café y la mayoría de los tés.

Cómo impactan el café y el té en tus niveles de estrés (consejo 3) - CesarGamio.com

Beber café y té se ha convertido en una rutina tan común en nuestra vida diaria que nos hemos olvidado de que estas bebidas aparentemente inocuas afectan nuestro sistema mente-cuerpo, en especial en relación con el estrés. Debemos tener en cuenta que tanto el café como el té blanco, verde, oolong y negro (que provienen de la planta llamada Camellia Sinensis) se ubican en la columna de estimulantes junto con los refrescos de cola, las bebidas con cafeína, el chocolate, el alcohol, las bebidas energizantes, los cigarrillos y las píldoras de cafeína.

También existen otros tipos de estimulantes, entre los que están los psicológicos –un trabajo desafiante, una película de terror, etc.– y los ilegales –anfetaminas, cocaína, etc.–. No obstante, nos enfocaremos en los estimulantes con los cuales la mayoría de nosotros hemos desarrollado una relación afectiva.

El té siempre ha sido asociado con el alivio del estrés. Sin embargo, los tipos de tés más comunes (blanco, verde & negro), como el English Breakfast, Earl Grey y el Orange Pekoe, entre otros, contienen cafeína. La cafeína constituye el psicotrópico legal y más popular del mundo, ya que produce una alteración en las funciones cerebrales, y provoca modificaciones en la percepción y el estado de ánimo. Tan sólo unos minutos después de consumir cafeína, tu cuerpo comienza a liberar un torrente de hormonas, entre las que están la adrenalina y el cortisol, responsables de producirnos estrés.

Diversas investigaciones indican que incluso un consumo moderado de cafeína provoca que una persona reaccione como si estuviera atravesando por un día estresante. Por lo tanto, si actualmente eres una persona que se estresa fácilmente como consecuencia de su configuración cerebral (primer factor), imagina lo que puede suceder si consumes alimentos con alto contenido de azúcar, como los pasteles (segundo factor), junto con un té, un café, alcohol o cualquier otro estimulante (tercer factor). Sin lugar a dudas, la mezcla de estos tres factores potenciará exponencialmente la activación del estrés en ti.

Sé lo difícil que sería para muchos de nosotros reducir el consumo de lo que consideramos uno de los placeres tradicionales de la vida. A fin de cuentas, es simplemente una cuestión de conciencia y elección. Por eso hazte la siguiente pregunta: ¿cómo quieres sentirte cada día?

Disminuir tu consumo de cafeína te brindará acceso a una clase de energía que es pura y natural y que te sostendrá durante más tiempo sin sufrir efectos secundarios. La reducción gradual en la ingesta de los estimulantes anteriormente mencionados tendrá un gran efecto en la disminución de tus niveles de estrés. Te lo garantizo.

A continuación te brindo algunos consejos para que puedas comenzar a reducir tus niveles de estrés:

– Reduce gradualmente tu consumo de café y té: bebe una taza menos de té/refresco/café por día/semana.

– Si te gusta el té, opta por infusiones o tisanas (a veces llamado té herbal), que no provienen de la planta Camellia Sinensis, como manzanilla, anís, canela, cardamomo, salvia, jengibre, romero, menta, tila, valeriana, bálsamo de limón y Jamaica.

– Elige bebidas y alimentos descafeinados.

– Reduce el tiempo de reposo del té tradicional (ya que reduce la cantidad de cafeína).

– Si tomas analgésicos, elige aquellos que no contengan cafeína.

– Controla tu consumo de cafeína y lee las etiquetas.

– ¡Asóciate! Busca el apoyo mutuo en un amigo(a) que esté tratando de reducir su consumo de cafeína al igual que tú.

Conozco a muchas personas que han sido bebedoras de café y té durante muchos años, al punto que ingerir esas bebidas se convirtió en parte de su identidad. Me complace informar que el 100% de aquellas personas que tomaron la decisión de reducir en gran medida la cafeína o eliminarla de su vida se han sorprendido gratamente al descubrir cuánta más energía tienen y cómo han desaparecido aquellos altibajos emocionales que experimentaban.

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Sobre el autor

César Gamio es un coach de vida ejecutiva, consultor de bienestar profesional, conferencista y fundador de Dharma Centre for Wellbeing. Bajo la guía personal del Dr. Deepak Chopra, autoridad mundial en medicina mente-cuerpo, César ha venido guiando a profesionales a nivel mundial desde hace más de una década a lograr el éxito profesional y personal sin tener que sacrificar la integridad física, mental y emocional.