AlbertoArispe
Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

Entre 2013 y 2015, la BVL tuvo años pésimos. El Índice General cayó 64.3% en dólares y el volumen negociado cayó 62.4%. El desánimo estaba a la orden del día. Bajo este contexto, enero del 2016 parece ser el mes de la capitulación.  El índice se contrajo 6.2% más.

Febrero ha sido una sorpresa. El índice general cerró el mes con un alza de 14%. Las acciones de Volcan B crecieron 63.2% y las Graña y Montero 62.5% en el mismo periodo de tiempo. Asimismo, los volúmenes negociados diarios en el mes superan en 27% lo observado durante el último trimestre del 2015.

¿Qué pasó?

Como hemos dicho varias veces, los precios de las acciones peruanas estaban cotizando por debajo de su valor fundamental. Al cierre de 2015 acciones como Credicorp, Graña y Montero y Volcan presentaban upsides (potenciales de apreciación) de 33%, 93% y 384% respecto a los valores fundamentales estimados por Kallpa SAB. Asimismo estas acciones cotizaban a ratios P/E (price/earnings) 30%, 9% y 64% por debajo del promedio de sus comparables en la región (empresas comparables principalmente de países emergentes, cuyos mercados también estaban deprimidos).

Las acciones estaban baratas, pero no había momentum. Había mucha aversión al riesgo. Si bien el mercado reconocía que las acciones estaban baratas, muchos no compraban pues temían que los precios pudieran caer más, como venía ocurriendo mes a mes durante 2013-2015.

Hay varias razones para este rebote:

El primer catalizador entonces parece ser la subida del precio del oro y la plata. El oro llegó a un piso de US$1,051/onza a fines de diciembre. A finales de enero, el oro cotizaba a US$1,118/oz. Desde entonces el oro ha subido a US$ 1,233 (+16.2% en el año), tocando techo de US$1,263 durante el 11 de febrero, convirtiéndose en uno de los activos de mayor rendimiento en 2016. Acciones mineras como Buenaventura (BVN), Tahoe Resources (THO) y Volcan se han beneficiado.

El segundo catalizador es el rebote del zinc. Tras alcanzar mínimos de US$0.66/libra en enero, hoy cotiza a US$0.80/libra.  Nuevamente, las acciones de Volcan se han beneficiado.

En tercer lugar, los resultados financieros del cuarto trimestre y todo 2015 de las empresas no mineras también ha superado expectativas. El 2014 fue un pésimo año, con pérdidas por la depreciación del tipo de cambio muy grandes que afectaron los fundamentos de las compañías. Hoy varios de los balances tienen menos descalces de moneda por refinanciamientos de deudas en dólares que se hicieron con nueva deuda en soles o por coberturas tomadas con instrumentos derivados. En 2015 el rebote en este rubro ha sido importante.

Finalmente, este rebote ha coincidido con un crecimiento del PBI nacional mucho mayor a lo esperado en diciembre (+6.4% vs consenso de +5.3%) y mayor optimismo sobre 2016.  Goldman Sachs acaba de estimar un crecimiento de 4% para el PBI peruano en el 2016, impulsado por la recuperación de la inversión pública y una aceleración en la producción minera. El mercado también parece anticipar que un candidato pro mercado ganará las elecciones en junio. Ello implica un gobierno fresco, popular, amigable al mercado y dispuesto a disparar la inversión pública sin incrementar el déficit fiscal por encima del 3% del PBI (que ya es un límite peligroso).

Si China no se derrumba y todo lo señalado ocurre, 2016 podría un buen año para el Perú. Entran en producción el proyecto Las Bambas, la ampliación de Cerro Verde, entre otros proyectos relevantes. Si el nuevo gobierno dinamiza la inversión pública y el nuevo gobierno se gana la confianza del sector empresarial, la inversión privada también puede repuntar algo.

Hay bastantes “si” en el párrafo anterior, pero en febrero han ocurrido varias cosas que están empujando los precios de las acciones que cotizan en nuestro pequeño mercado de valores hacia arriba.

Varios traders locales creen que “tocamos piso” en enero 2016 y que el nuevo bull market recién empieza. Para ello, tendrían que recuperar los metales (cobre, zinc, oro, estaño) durante el año de manera sostenida. Varios bancos de inversión ya han señalado que el 2016 será el año en que los commodities y mercados emergentes tocarán piso. Nadie, obviamente, sabe cuando.

Yo no he visto precios tan bajos para acciones mineras en años. Existen grandes oportunidades en este momento, y obviamente, esas grandes oportunidades implican altos riesgos. Me llama la atención el retorno acelerado al mercado local de inversionistas retail y high net worth. El número de clientes nuevos saltó en febrero, como en las “buenas épocas”. Es algo para tomar en cuenta.

Como siempre digo, tras tres años de caída sostenida, hay precios muy baratos en el mercado de acciones local.  Nadie sabe cuál será el piso y por ello los inversionistas no deberían buscar ese piso. Si la economía peruana retoma un crecimiento de 3.5%-4.0% en 2016 y el mundo retoma su apetito por commodities y mercados emergentes, podemos tener un rally sostenido en el 2016.  Debemos recordar que la BVL es una bolsa pequeña e ilíquida. La subida será tan fuerte como la bajada. La sobrerreacción al alza será tan intensa como la sobrerreacción a la baja.  Todo depende de variables claves como crecimiento de China, precio de los commodities, aversión al riesgo por mercados emergentes, las elecciones presidenciales en Perú, la subida de tasas en USA, entre otras variables.

Veremos qué pasa, pero, al menos, se respiran mejores aires.