AlbertoArispe
Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

En mi post del pasado 5 de abril señalé que los precios de las acciones de las empresas que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima (BVL) se moverían sobre la base de las encuestas y, finalmente, según los resultados de las elecciones presidenciales del 10 de abril.

No me equivoqué. El mercado siguió muy de cerca las publicaciones de las encuestadoras, y los precios se movieron según éstas. Como señalé, cualquier noticia que indicara que Verónika Mendoza, candidata poco amistosa con el mercado, tuviera mayores posibilidades de ganar, generaría ventas y caída de precios. Por el contrario, cualquier noticia que indicara que PPK, candidato amigable con el mercado, tuviera mayores posibilidades de ganar, generaría compras y subida de precios.

El mercado estuvo a la baja entre el viernes 1 de abril y el jueves 7 de abril (preocupación ante la subida de Mendoza en las encuestas), para recuperarse el 8 de abril (las encuestas señalaban que PPK le ganaba por dos puntos a Mendoza), y, finalmente, explotar hacia arriba el 11 de abril (el S&P/BVL Peru Select subió 9.0% en un día) con el triunfo por dos puntos porcentuales de PPK sobre Mendoza.

El rally de 15.3% observado entre el 8 y el 18 de abril, tras el pase a segunda vuelta de Fujimori y PPK, no hace más que confirmar que la BVL es el termómetro de la confianza de los inversionistas en el país, y que éstos se entusiasman con hacedores de política promercado y se asustan con hacedores de política antimercado. Y la inversión privada depende, en gran parte, de la confianza que tiene el mercado (inversionistas chicos, medianos y grandes) en los hacedores de política económica.

Pasado el riesgo político (por lo menos hasta ahora, tanto Fujimori como PPK tienen equipos y planes relativamente amigables con el mercado), los precios ya se han ajustado hacia arriba. Hay más confianza. Eso ayudará al país y debería traer más inversión privada, y, por tanto, crecimiento y más empleo. Esto beneficiará al consumo de la población y a las empresas nacionales.

Invertir en acciones de empresas cuyos ingresos están directamente relacionados a la demanda interna resulta atractivo. Pero antes de ello sugiero analizar las valorizaciones de las compañías locales.

Asumiendo un crecimiento del PBI peruano de 3.5% en los próximos años (supuesto que estaba incorporado en los precios de mercado en los dos años recientes), los precios de mercado de Graña y Montero, BAP, Alicorp, Cementos Pacasmayo, Luz del Sur, Edelnor e Inretail cotizaban, en enero del 2016, aproximadamente 40% (BAP 45.7%, GRAMONC1 90.6%, ALICORC1 39.0%, CPACASC1 28.2%, LUSURC1 35.9%, EDELNOC1 23.5%, INRETC1 15.5%) por debajo de sus valores fundamentales. Los papeles estaban baratos, el upside era significativo, pero no había momentum en el mercado.

Sin embargo, en febrero el mercado comenzó a tomar posiciones en mercados emergentes y en commodities, y eso beneficia al Perú. Entre febrero y el 14 de abril el Indice Select de la BVL subió 43%. Los precios de mercado se han acercado a los valores fundamentales. Un analista estático recomendaría venta. Sin embargo, el mundo es dinámico.

Hay dos hechos nuevos. Primero, ahora existe menor aversión al riesgo pormercados emergentes, y, segundo, el próximo gobierno del Perú será promercado. Eso traerá más inversión privada al país y facilitará el crecimiento de la economía. El riesgo es menor y las expectativas de crecimiento crecen.

Los optimistas que antes asumían un crecimiento de largo plazo para la economía peruana de 3.5% ahora podrán subir a 4% o 4.5%. Bajo ese contexto, los valores fundamentales de las empresas mencionadas subirían un 15%-20%, con lo cual aquellos optimistas se lanzarán a comprar.

Por su parte, los pesimistas mantendrán su tasa de crecimiento de 3.5% y, por tanto, aprovecharán los mayores precios para vender, esperar una corrección a la baja y recomprar los valores a menores precios.

En cuanto al riesgo, pasado el político, el siguiente riesgo importante es el del mercado. En mayo MSCI decidirá si Southern Copper (SCCO) permanece en el MSCI Peru. Si permanece, es muy probable que Perú quede como Mercado Emergente. Si SCCO sale del índice MSCI Peru, es muy probable que Perú pase a ser un Mercado Frontera.  Ya sabemos que un downgrade a Frontera provocaría ventas de corto plazo y disminución de precios de mercado.

Por tanto, el siguiente gran riesgo es el posible downgrade de MSCI de mercado emergente a mercado frontera. Personalmente no creo que SCCO salga del MSCI Peru.  El 45% del negocio de SCCO es en el Perú y el 55% en México. La acción no cotiza en México.  No se me ocurre a qué índice podrían reclasificar la acción (la propuesta es reclasificarlo al MSCI USA bajo el sustento de que la empresa está domiciliada en EEUU, lo cual en la realidad no es un sustento dado que sus operaciones están sólo en el Perú y México, como se mencionó anteriormente. Además, el market cap de SCCO es bajo comparado con sus pares de EEUU, y es muy probable que no entre a un índice americano por estos motivos).  Por ello creo que SCCO quedará como acción peruana y el Perú seguirá como mercado emergente.

Bajo este contexto, este año puede ser uno muy bueno para la bolsa local. Tras tres años muy malos, donde los volúmenes negociados bajaron 65% y el Índice Select cayó 40%, se están dando las condiciones para un buen rebote en el 2016.