AlbertoArispe
Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

Pedro Pablo Kuczynski (PPK) ha sido elegido presidente del Perú.  Derrotó a Keiko Fujimori (KF) por 0.24% de los votos válidos.  Ambos gozan de las simpatías del mercado por su track record y sus discursos.  Esto es algo digno de destacar y es un logro del país.

Fue una segunda vuelta electoral tranquila para la economía del país y para la bolsa local.  Ninguno de los candidatos causaba preocupación entre los inversionistas, y por ello la confianza en el país no bajó y la inversión privada no disminuyó por temas políticos.  Ello ayuda a la reducción de la pobreza.

Hace cinco años escribí un post tras la victoria de Humala. Los invito a leerlo.  Qué diferente a este post.  Hace cinco años había incertidumbre.  La BVL bajó 13% en un día tras la victoria de Humala.  Los bancos de inversión hacían downgrades a las acciones peruanas por el riesgo político.  El mercado estaba nervioso y esperaba señales del presidente electo sobre el presidente del Banco Central y el ministro de Economía.  La inversión se paralizó y la disminución de la pobreza se frenó.

Hoy es otro cantar.  El mercado no está preocupado por quién será el presidente del Banco Central o el ministro de Economía.  La trayectoria de PPK lo respalda. Existe la confianza que nombrará a profesionales de primer nivel, que conozcan su oficio y que sean amigables al mercado.  PPK sabe que no puede ser de otra manera.  Aunque parece que Julio Velarde sigue en el BCR y Alfredo Thorne va al MEF, existe la tranquilidad de que si no son estos dos excelentes profesionales, serán otros de similar calidad.  Eso es confianza.  Eso es lo que necesita el país (¿lo entenderán candidatos que no generan confianza como Verónika Mendoza, por ejemplo?)

Con gobiernos que generen confianza se tiene más flexibilidad para ampliar, en algo, déficits fiscales y otros desequilibrios macro.  Se puede hacer eso, debido a que los inversionistas tendrán ‘menos temor’ de que el gobierno se pueda salir de la ortodoxia sostenidamente.  Ello contendría en algo una potencial salida de capitales. Por el contrario, un gobierno que no genera confianza no puede darse esos lujos. Primero tiene que ganarse la confianza del mercado. Por ello PPK empieza con buen pie. Su track record lo respalda, y eso es bueno para el Perú.

El mayor reto de PPK vendrá en lo político. Tiene que lograr que Fuerza Popular lo apoye para poder aprobar leyes claves durante 2016-2021. No será una tarea fácil.  Tanto Fujimori como Mendoza han señalado que el pueblo los ha elegido para ser oposición.  Como señala Federico Salazar, esto es falso.  El pueblo los ha elegido para que fiscalicen al gobierno y para que aprueben leyes que respalden los planes de gobierno que estos partidos tenían. La gente votó por ellos porque pensaban que iban a ser gobierno, no porque pensaban que iban a perder. Estos partidos tienen el deber de apoyar al gobierno cuando las propuestas del gobierno coincidan con sus propuestas y oponerse al gobierno cuando las propuestas del Ejecutivo no coincidan con las propuestas de estos partidos. Pero no los han elegido para ser oposición per se. Eso es falso, y lamentablemente es el discurso de todos los políticos que pierden en las elecciones desde que me acuerdo.

Para el mercado de valores, la victoria de PPK es positiva.  PPK conoce la importancia del mercado de valores para el desarrollo de toda economía.  No es el caso de Humala, por ejemplo.  Thorne ha sido director de la Bolsa de Valores de Lima (BVL), por lo que conoce la problemática del sector y conoce qué se debe hacer para avanzar hacia un mercado más líquido y profundo.  Veremos si le da la importancia debida.  Espero que sí.

Los valores fundamentales de las empresas nacionales pueden crecer.  Las tasas de crecimiento de PBI esperadas para 20016-2018 están alrededor de 3%-4%. Si el próximo gobierno logra que la inversión privada crezca (viene cayendo tres años seguidos) puede mover esos números de crecimiento de PBI esperados hacia arriba.  El contexto internacional lo puede ayudar con subidas del oro y el zinc en 2016-2017 y del cobre en 2018-2019. Ojo que ahora el Perú produce el doble de cobre respecto a hace tres años (con Las Bambas, Toromocho, ampliación de Cerro Verde, Constancia, entre otros).

Sin embargo, también hay riesgos a tomar en cuenta. Estados Unidos subirá tasas de interés durante este año y los próximos años. Eso no ayuda a los mercados emergentes.  El déficit fiscal de 2.5% del PBI es alto, subir a 3% sería peligroso (menos peligroso para PPK que para Mendoza, por ejemplo, pero igual peligroso).  El riesgo político en el Congreso también se debe tener en cuenta.

Asimismo, en estos momentos, la inversión privada en minería ha caído significativamente (pues ya están en producción los grandes proyectos generados durante la década pasada) y no hay muchos grandes proyectos para los próximos años (Conga inviable, Tía María prácticamente inviable, Quellaveco parado por decisión de la empresa privada). ¡Hay un reto ahí!  Además el gran impulso para el crecimiento del PBI en el 2016 es el inicio de producción de Las Bambas. Esto ya no será crecimiento en el 2017.

Un punto aparte y un gran reto es cambiar dramáticamente la gerencia y el manejo de instituciones como el Poder Judicial, la Policía Nacional del Perú (PNP) y el Ministerio Público.  En mi opinión, la informalidad, la delincuencia y la pobreza (ahora en 22% de la población) son los problemas más graves del país.  Uno de los grandes problemas es que en el Perú no hay law enforcement.  La PNP no hace cumplir la ley.

El problema del tránsito es algo fácil de arreglar, pues los que violan la ley lo hacen todos los días, todo el día y a vista y paciencia de todo el mundo. No es difícil ‘atrapar’ a un taxista que se para donde le da la gana o a una combi que tiene papeletas impagas o a un chofer sin brevete.  Todos saben que en el óvalo Gutiérrez hay un aviso grande de “Prohibido Estacionar” y los carros se estacionan ahí, muchas veces a escasos metros de patrulleros, que no hacen nada, “porque no soy de tránsito, pues, señor” (la respuesta más lamentable que puede dar un policía). Eso se puede arreglar con mejor management, con mejor entrenamiento, con motivación y con orden  en la policía. ¡Salgan a poner papeletas y arreglar el tránsito!  Esto tendría un efecto inmediato sobre la población, que vería al instante que hay un cambio inmediato.  Operativos policiales en centros comerciales, donde las personas estacionan sus carros sobre líneas amarillas, operativos donde la grúa se lleve carros mal estacionados, operativos en los que se multe a la persona que dobla a la izquierda donde no se puede.  Operativos que obliguen a las combis y taxis que cierran a otros carros a pagar multas.  Es sólo un ejemplo, y no es un tema menor, influiría en la moral de la población, algo muy importante. La percepción de orden debe ser prioridad.

En el balance, todo lo demás igual, creo que la victoria de PPK es el mejor resultado para el país, para la economía y para el mercado de valores. Brinda confianza, y ésa es una variable clave. Ahora el presidente electo y su gobierno tendrán que hacer el delivery y superar las expectativas.  Si ello ocurre, habrá más inversión, más crecimiento, más empleo, más presupuesto, más ventas de las empresas y por supuesto mayores valores fundamentales.

¡Todos ganamos! Ésa es la idea.