AlbertoArispe
Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

El viernes 24 de junio del 2016 fue un día difícil para los inversionistas a nivel global. Durante las primeras horas de ese día (hora peruana), los exit polls señalaban que el Reino Unido (RU) había votado por salirse de la Unión Europea (UE). El resultado fue 52% vs. 48% a favor de brexit.

El mercado sabía que días antes había habido un repunte del bremain y la mayoría de traders esperaba que esa tendencia se confirmara el día del referéndum. Las apuestas según las casas de apuestas también mostraban al bremain sobre el brexit.

Por ello los resultados tuvieron tanto impacto en los precios de las acciones. El brexit no era esperado por el mercado. El brexit no estaba descontado por el mercado. Producto de ello, ese viernes, el Euro Stoxx 600 bajó 7.8% y el S&P 500 bajó 3.6%. Una caída de 7.8% para el principal índice europeo en un día es un verdadero crack de las bolsas de esa región. El FTSE, principal índice del RU, se desplomó 12%.

La salida del Reino Unido (conformado por Inglaterra, Gales, Escocia e Irlanda del Norte) de la Unión Europea es sin duda un hecho negativo para la economía de los países del RU y también un hecho negativo para Europa. Todos pierden, en todo sentido, especialmente en lo económico, en lo financiero y en lo político.

En lo económico, el RU ya no gozará de los beneficios comerciales que tienen todos los miembros de la UE. Ante ello sus exportaciones hacia Europa y hacia los países que tienen tratados de libre comercio con Europa perderán competitividad (el 44% de las exportaciones de RU van a Europa). Asimismo, los bienes y servicios que el RU importa de Europa y de los países con tratados de libre comercio con Europa ahora podrán tener mayores tarifas. En resumen, menos libre comercio, menos creación de valor, menos eficiencia. Habrá destrucción de valor para las economías en mención, y ello afectará negativamente a las empresas locales. A algunas las afectará directamente (comercio exterior) y a otras indirectamente (menos actividad económica). El 50.1% del comercio del RU es con la UE, el cual equivale aproximadamente a US$549,000 MM.

En lo financiero, la salida del RU implica mayor riesgo para el RU y para Europa. El RU representaba el 14% del PBI de la Unión Europea. El bloque ahora es menos sólido. La UE ha perdido a la segunda economía de la región, con lo cual se debilita tremendamente, y además se incrementa el riesgo de que otros Estados puedan seguir el ejemplo de salirse de la UE.  Eso hace a la región mucho más riesgosa. Por su parte, el RU ya no tendrá el respaldo de un bloque que tiene un PBI de US$18,000 bn, liderado por una economía AAA (Alemania). Es más, Standard & Poors ya hizo un downgrade del rating crediticio de Inglaterra de AAA a AA, tras el brexit. Ello implica un encarecimiento del crédito y un aumento del riesgo país, lo cual debilita los valores fundamentales de todos los activos en el RU.  Hoy los ingleses, escoceses, galeses e irlandeses del norte son más pobres que ayer.

En lo político, el brexit es preocupante. Un país del mundo desarrollado ha votado en contra de la integración económica y política, y a favor del nacionalismo. En la historia del mundo, y ciertamente de Europa, son los fanáticos conservadores, religiosos y  nacionalistas los que han originado las grandes guerras, los grandes odios y las grandes diferencias. No digo que el brexit vaya a generar una guerra, ni mucho menos; pero es una mala señal. No querer permitir el libre tránsito de bienes, servicios y personas es un retroceso. En mi opinión, ir en esa dirección es siempre negativo. Ir contra el liberalismo, contra el mercado, contra el sentido común es siempre negativo.

Las bolsas son siempre las primeras en reaccionar. Como he señalado, la reacción ha sido violenta porque el brexit no era esperado por el mercado. La salida de capitales del RU ha sido notoria y la caída de la libra esterlina de 11.6% en un día lo refleja. Hay menos confianza en el RU y en la libra, por los motivos expuestos.

Pero surge la pregunta de siempre: ¿cuándo es el momento para comprar? Todo tiene un valor fundamental, y si bien los valores fundamentales de las acciones se ajustan hacia la baja, siempre habrá un buen momento para comprar. ¿Cuál es ese momento?

Entre el viernes 24 de junio y hoy jueves 30 de junio, las acciones de Euro Stoxx 600 han bajado 5%. Los bancos ingleses como Barclays Bank, Royal Bank of Scotland y Lloyds Bank han caído 25% en promedio. Los bancos europeos como Santander, BBVA, Deutsche Bank, Credit Suisse han bajado 20%, en promedio. El sector financiero es el más golpeado. Menor comercio, menor integración siempre afecta negativamente a las economías y pega más fuerte a aquellos que se apalancan de ellas (los bancos).

Otros mercados en el mundo y los commodities también han sido golpeados. El petróleo bajó 8% en dos días.  Todo esto por temor a un debilitamiento global. El RU es 3.8% del PBI mundial y Europa el 17% del PBI mundial.  A nivel global, Europa preocupa más que el RU. El mercado teme que otro país pueda salir de la UE y luego lo puedan seguir países más grandes. Ése es el principal temor tras el brexit, la posible ruptura de la UE, especialmente porque a muchos países como Italia y España no les ha ido muy bien últimamente (no por culpa de la UE, claramente, pero esto puede ser aprovechado por los partidos populistas para rechazar la integración).

Según este contexto, el pesimista creerá que el RU tardará mucho en acomodarse a su nueva situación política y económica y que ello traerá una recesión a la región. El pesimista también apostará por la quiebra de la Unión Europea en el mediano plazo y el impacto nefasto que esto tendría en una China que cada vez crece menos y en un Estados Unidos que crece lentamente. Si esto ocurriese, el crecimiento de la economía global se debilitaría. Ante ello vender activos riesgosos, liderado por ventas en Europa y mercados emergentes, es lo conveniente.

George Soros es uno de estos pesimistas. Soros ya había apostado contra el crecimiento mundial y había tomado una posición importante en oro este año. El prestigioso inversionista ha señalado que “el brexit desatará una crisis financiera comparable con la de 2007-2009”. Por ello él recomienda salir de activos riesgosos y continúa su apuesta por el oro.

Los optimistas, por otro lado, apostarán a que el RU se adaptará rápido. Habrá una salida ordenada de la UE y firmarán acuerdos comerciales con otros países del mundo y con la propia UE. Ello permitirá que la economía del RU no sufra tanto. Los optimistas también apostarán por la integración europea y el liderazgo de Alemania y Francia.  Si éste fuera el caso, lo recomendable es comprar en el corto plazo acciones de Estados Unidos, mercados emergentes y commodities, y evitar, por ahora, Europa e Inglaterra, a menos que sea una inversión de largo plazo.

¿Dónde estoy yo? Más hacia el optimismo, como casi siempre. Creo que el RU se adaptará rápido al cambio. Ello traerá problemas en el corto plazo, pero una salida razonable en el mediano plazo. Europa debe resistir, y no veo a los cuatro grandes (Alemania, Francia, Italia, España) saliendo de la Unión Europea. Y justamente por ello no veo que haya un impacto grande sobre la economía global. Los primeros análisis de los bancos centrales indican que el brexit podría costar entre 0.2% y 0.3% de crecimiento anual a Europa en los próximos tres años. Malo para Europa, no tan grave para el mundo. Sí evitaría acciones en el RU, especialmente los sectores financiero, transportes y servicios en general.

En el corto plazo hay pánico, y sólo deben comprar los amantes al riesgo. El mercado recién absorbe la noticia con caídas el viernes y el lunes, y un rebote el martes, miércoles  y jueves. Un amante al riesgo podría apostar por un rebote de corto plazo hacia el alza. Si es así, el trading puede funcionar; pero es alto riesgo.

En el mediano plazo creo que los mercados se estabilizarán y la economía global se debilitará, pero marginalmente.  Comprar acciones con buenos fundamentos con poca exposición directa a Europa es una buena alternativa. Algunas acciones han sufrido caídas abruptas producto de la venta masiva de ETF, que replican índices de acciones o producto del retiro de fondos de acciones globales ante el pánico inicial.

Otra cosa, el debilitamiento de la libra y del euro, y la poca probabilidad (ahora) de que la Fed suba tasas en Estados Unidos, ponen al oro en una situación muy apetecible para el mercado. El oro también puede ser una alternativa atractiva, a pesar de estar ya en US$1,315 la onza y haber tenido ya un año espectacular.

El brexit no es bueno para nadie, pero como buen bull, creo en el mundo y creo que saldremos adelante sin grandes problemas globales. El RU será el más golpeado en 2016-2018 (con menor rating crediticio, mayor costo de financiamiento, pérdida de valor de la libra, menor inversión privada y más deuda), Europa tendrá que mostrar unidad y fortaleza, pero el resto del mundo creo que estará bien.