AlbertoArispe
Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

Hace poco me contactó un buen amigo, una persona que valora mi opinión. Me dijo que el Congreso y el gobierno buscan hacer bien las cosas y que podría aportar en temas de mercado de valores. Acá van mis ideas:

Hacer cambios tributarios obvios

Hoy, si un inversionista ahorra a través de un depósito en un banco o si ahorra comprando/vendiendo acciones de una empresa con presencia bursátil, está exonerado de pagar impuesto a la renta (IR) por las ganancias obtenidas. Pero si ahorra comprando/vendiendo un bono de una empresa domiciliada en el Perú debe pagar 5% de sus ganancias por ese ahorro. ¿Por qué el ahorro en el banco o en acciones es exonerado y el ahorro en bonos no lo es?  O exoneramos del IR a toda forma de ahorro o a ninguna. El desarrollo del mercado de bonos es clave para desarrollar el mercado de valores en el Perú.

Asimismo, si una persona natural compra acciones a través de una sociedad agente de bolsa (SAB) y las vende, su ganancia no paga impuestos, pero si una persona compra y vende cuotas de un fondo mutuo que invierte en acciones sí paga impuestos. Es absurdo. El activo subyacente es el mismo. Queremos más gente que ahorre en fondos mutuos.

Otra: si una persona natural compra un inmueble y lo vende o alquila, paga 5% de IR por sus ganancias, pero si la misma persona compra una cuota de un fondo mutuo que tiene como activo subyacente un inmueble, paga impuesto a la renta de 30% de sus ganancias. Otra cosa sin sentido. El activo subyacente es el mismo. Debemos promover que las personas inviertan en fondos mutuos y diversifiquen su riesgo, no al revés.

Promover la competencia

Necesitamos que haya más inversionistas institucionales. En el Perú, las personas con capacidad de ahorro no invierten en acciones/bonos porque no conocen del tema y es normal que las personas le teman a lo que no conocen.  Las SAB son empresas chicas, con patrimonios relativamente pequeños, con pocos recursos para invertir en marketing y promoción. Será difícil ver un spot en televisión donde Natalia Málaga diga en cada corte comercial “¡Inviertan en bolsa, carajo!” Por ello los inversionistas de bolsa son personas que compran/venden acciones con horizontes de inversión de corto plazo, para hacer una ganancia totalmente especulativa.

Requerimos de más inversionistas institucionales que compren acciones con horizontes de inversión de largo plazo y que siempre estén presentes en el mercado brindando liquidez. Los grandes inversionistas institucionales peruanos manejan al menos US$40,000 millones y tienen al menos US$3,500 millones en acciones de empresas peruanas. Le dan poco movimiento porque la BVL es ilíquida. Pero, para estos inversionistas, es vital que la bolsa local gane liquidez y el mercado se desarrolle. Yo creo que estos inversionistas institucionales grandes (no son más de cinco) podrían entregar 25% de ese monto invertido en acciones locales a ocho fondos institucionales, pequeños y diferentes (ya existen algunos y otros surgirían rápidamente). Estos fondos pequeños, especializados en el mercado local con fund managers y analistas especializados en el mercado local, invertirían el dinero de los inversionistas grandes en el mercado local buscando obtener mayor retorno, bajo ciertos parámetros, obviamente. La comisión adicional que tendrían que pagar los institucionales grandes a estos fondos pequeños por manejar sus recursos se compensará con el menor gasto en analistas/traders locales de los grandes y con el mayor retorno que deberían obtener estos fondos chicos por el manejo especializado y focalizado. Una cosa es ser un ente pesado que maneja US$10,000 millones, de los cuales US$2,500 millones son en activos locales en un mercado pequeño y que está enfocado más en el mercado global, y otra cosa es ser un fondo ligero que administra US$100 millones con el mandato específico de invertir en el mercado local.

Los inversionistas institucionales ganarían, los administradores de los fondos pequeños ganarían, el mercado ganaría mucha liquidez, pues estos fund managers pequeños estarían ‘tradeando’ activamente el portafolio para obtener mayores retornos y satisfacer a su cliente, los fondos grandes. Asimismo, estos fondos podrían tener un sistema transparente y público de votación sobre la calidad del servicio que les brindan las SAB. Así, una SAB con mejor servicio en trading, en research y en operaciones debería tener más puntaje que otra. Y ese mayor puntaje significaría mayores comisiones por parte de los inversionistas institucionales. Como la información sería pública, las otras SAB se preocuparían por tener mejores equipos, pues sabrían que eso le sumará puntos. Y al mejorar el servicio a los institucionales, también mejorarían su servicio para las personas naturales e inversionistas extranjeros. Todos ganan con base en la meritocracia.

Hoy no es así, estamos lejos de eso, y todos los involucrados lo saben. Esto aplica a acciones/bonos/otros instrumentos financieros. Sin SAB fuertes no habrá un mercado desarrollado. Es como en el fútbol; sin clubes de fútbol fuertes, no habrá un buen campeonato y no habrá buen fútbol. Necesitamos que los inversionistas premien a las SAB ‘buenas’ y castiguen a las SAB ‘malas’. Me sorprende, por ejemplo, que un inversionista institucional pague comisiones a un bróker que no tenga research.

Un regulador promotor

Si el Estado exige a las universidades peruanas que sus profesores tienen que ser PHD de Harvard, habrá dos posibles resultados: a) las universidades cerrarán o b) las universidades violarán la ley y se arriesgarán que las multen porque no podrán cumplir. Sería imposible cumplir una norma así porque el mercado peruano no está preparado para un requisito como tal. Lo mismo aplica para el mercado de valores. Es un mercado pequeño, marginal para la economía nacional. No debería ser así, pero lo es. Las normas y exigencias no permiten el crecimiento del mercado. Muchos gerentes pasan el día preocupados por temas regulatorios o por oficios enviados por la SMV en vez de pasarlo preocupados por generar más negocio y hacer crecer más el mercado. Es un cambio de chip en el regulador, que es difícil de lograr, pero no imposible. Necesitamos que el mercado crezca, para poco a poco elevar las exigencias. Si seguimos así, pronto no habrá mucho que regular y todos perderemos.

Incentivos para ahorrar en el mercado de valores

Ahora, si el gobierno se pone agresivo y se compra el pleito, podría haber incentivos tributarios para invertir en el mercado de valores local. Cuando yo trabajaba en Estados Unidos años atrás, el Estado me obligaba a aportar a mi fondo de retiro 401K. Mientras más yo depositase en el 401K de mis bonos y salarios, ese dinero iba al fondo exento de impuestos. Si yo lo mantenía en el fondo hasta mi retiro, nunca pagaba impuestos sobre ese dinero. Si yo sacaba mi dinero antes, tenía que pagar impuestos. Había un gran incentivo para poner más dinero en esos fondos. Podría haber algo así, para fondos o inversiones directas en bonos/acciones locales.

Vender participaciones de empresas del Estado en BVL

Lo comenté hace poco en un post: el Estado debe vender las acciones que tiene en empresas públicas. Debe hacerlo a través del accionariado difundido. Debe hacerlo con empresas que estén en buen estado financiero y tengan demanda en el mercado. Eso ayudará a la empresa, al mercado de valores y al país. Electroperú es una de ellas. Debe haber otras. Petroperú es inviable, porque la empresa no tiene un plan de negocios atractivo y ha sido manejada políticamente. Pero hay otras que sí son interesantes.

Creación de mercados para mediana empresa o proyectos

En los mercados desarrollados, los fondos de pensiones, los grandes fondos institucionales y el mismo Estado entregan dinero a fondos especializados en invertir en empresas medianas y en proyectos atractivos. En minería junior, no es raro encontrar fondos especializados que manejan dinero de grandes inversionistas institucionales canadienses. Destinar un 1-3% de tu fondo para este tipo de fondos no es mala idea. Con ello habrá demanda para invertir en papeles de estos segmentos, y con ello habrá compañías que emitan valores en estos segmentos. Esto ya empezó con un par de fondos peruanos que se especializan en el tema, pero se puede hacer mucho más.

Son algunas ideas; hay muchas más. Se debe hacer una reforma importante en el sector. Los más grandes deben liderar, los que tienen más dinero, responsabilidad y poder deben liderar este cambio. Entre el 2011 y el 2016 escuché y leí varias veces a los ministros de Economía del gobierno anterior comentar sobre la reforma del mercado de valores que estaban haciendo. En honor a la verdad, y con todo respeto, yo tengo 25 años en el rubro, con experiencia en mercados desarrollados y emergentes, y lo que hizo el gobierno de Ollanta Humala en el sector no puede ser considerado una reforma para nada. No hubo ningún cambio significativo. Lo mejor fue la exoneración al impuesto de ganancias de capital en bolsa, y se hizo porque el MSCI nos puso una pistola en la cabeza, no fue por iniciativa del gobierno. Ahora podemos hacer muchas cosas. ¡Manos a la obra!