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Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

El 2016 fue un año mixto para las acciones globales. El S&P 500 subió 9.54%, el Euro Stoxx 600 bajó 1.20%, el Topix Japonés se contrajo 1.85% y el MSCI Mercados Emergentes subió 8.58%. China, por su parte, tuvo un pésimo año y sus índices decrecieron 12% en el 2016. La economía mundial creció aproximadamente 3%, mayor que el 2.6% del 2015, y superior al promedio poscrisis 2010-2015 de 2.9% anual.

En general, el MSCI World Index se incrementó 5.3% el año pasado, comparado con una disminución de 2.7% observada en el 2015.

En el 2016, el mercado de Estados Unidos avanzó durante los primeros seis meses del año para luego estar flat hasta noviembre y tener un mini-rally tras el triunfo de Donald Trump. El crecimiento del S&P 500 se basó en el incremento del PBI de EE.UU. de 3% en el año, y en el aumento de 22.8% en las utilidades de empresas. Las bajas tasas de interés, a pesar de una reducida tasa de desempleo (cerró el 2016 en 4.9%), ayudó al mercado. Europa tuvo un año negativo por los malos resultados corporativos, los problemas de Deutsche Bank y demás bancos, y el brexit La economía de la Unión Europea decepcionó y apenas creció 1.9% en el 2016. China mantuvo su tasa de crecimiento económico en 6.7%, que fue la promesa de los hacedores de política de ese país, pero las altas valorizaciones perjudicaron al mercado.

Al final del 2015, el consenso del mercado esperaba tres subidas de tasas de interés en el 2016. Al final sólo se dio una, y en diciembre. Los constantes problemas de la economía mundial asustaron permanentemente a la Fed e impidieron más subidas de tasas. Sólo la robustez del mercado financiero en noviembre y diciembre, tras el triunfo de Trump, dio el timing perfecto para una subida en diciembre del 2016. Durante el último bimestre, el mercado americano subió 5%, a pesar de que los analistas habían descontado totalmente una subida de tasas en diciembre.

La sorpresa del 2016 fueron los mercados emergentes. Tras varios años negativos, los commodities tuvieron un repunte en el año, liderados por el zinc y el petróleo. El cobre y el oro también subieron, y eso ayudó tremendamente a los mercados emergentes, la gran mayoría exportadores netos de materias primas. La bolsa más rentable del mundo en el 2016 fue Brasil con +71.73%, la segunda más rentable fue Perú con +61.10% y la tercera fue Rusia con +57.10%.

El 2017 pinta atractivo. El consenso del mercado espera una subida de la economía mundial cercana a 3.4% (mayor que el 3% del 2016). Los economistas estiman que Estados Unidos liderará el incremento global con los estímulos fiscales que promete Trump. Esperan que el país crezca 2.2% en el 2017 (vs. 1.6% estimado en el 2016).  El mayor crecimiento, la subida del precio del petróleo y de los principales commodities, harán espacio para una política monetaria contractiva, y pareciera que Janet Yellen tendrá más tranquilidad para subir tasas dos o tres veces en el 2017. Los menores impuestos y mayores gastos de la administración Trump podrían acelerar la inflación, y ése es el riesgo mayor para el año. Considerable desarrollo mundial y mayores tasas de interés parecen ser lo esperado para este año.

Bajo este contexto habría crecimiento, pero con mayor riesgo y mayor desequilibrio. Los estrategas y analistas coinciden que el 2017 será un buen año para las acciones de mercados emergentes (especialmente Asia ex-China) y un año positivo para Estados Unidos (el S&P 500 subiría 10%, según el consenso de analistas). Sobre Japón y Europa hay bastante debate.

Abajo presentamos un cuadro con los estimados del consenso del mercado para el 2017 vs. lo ocurrido en el 2016.

tablas

Yo me inclino por apostar por un rendimiento entre 5%-10% para el S&P 500, soy neutral en Europa y Japón, y un retorno superior al 10% para mercados emergentes. Creo que el crecimiento gobal beneficia históricamente a los mercados emergentes y las valorizaciones siguen baratas.

Obviamente este escenario eleva el riesgo de la economía global y las burbujas podrían empezar a formarse durante 2017-2018. Yo creo que más por el 2018. Todavía estamos lejos de un bear market. Hay mucha liquidez en el mundo, las tasas siguen siendo bajas (históricamente, el mercado empieza a bajar con tasas de 4% o más), las valorizaciones están cercanas a sus valores fundamentales, y, como menciono, hay perspectivas de crecimiento. Por ello, esto debe tener un impacto positivo sobre los mercados, aun con mayores tasas y mayor riesgo.

En EE.UU. el driver serían mayores ingresos de las empresas. En mercados emergentes, mayores ingresos, valorizaciones todavía atractivas y flujos de capitales en mercados pequeños.

En cuanto al Perú, creo que será un buen año para los precios de acciones. El zinc puede continuar subiendo, aunque más moderadamente, el cobre debe también crecer (el gran impulso del cobre podría darse en el 2018), y creo que el oro debe recuperar hacia US$1,300 la onza. Existe bastante debate en torno al oro. Una economía mundial que crece más y mayores tasas juegan en contra del oro. Mayor riesgo económico, mayor riesgo geopolítico y mayores expectativas de inflación juegan a favor. Además, estructuralmente hay poca oferta de oro físico, y es difícil para las empresas productoras ajustar más sus costos.

No sé si el Índice Perú Select subirá 10%, 20% o 30% en el 2017. Sí creo que será un año muy positivo para las acciones peruanas, y la subida del principal índice de la BVL debe superar a la mayoría de mercados emergentes por el outperformance del PBI peruano en la región, por su alta exposición al sector minero y porque su tamaño reducido permite inflar precios cuando ingresan órdenes de compra voluminosas.

En el 2016, el Índice Select rindió +60%. Fue un rebote tras caer 50% en 2013-2015. Todavía hay mucho terreno por recuperar, y el precio de los commodities debe ser el catalizador. En cuanto a la demanda interna, espero una leve recuperación. El consenso del mercado aguarda un crecimiento del PBI peruano de 4% aproximadamente para el 2017. Creo que quizás sea un poco más bajo, pues la mayor demanda interna será contrarrestada con menor crecimiento del sector minero, a medida que los grandes proyectos ya entraron en producción en el periodo 2015-2016.

En resumen, el 2017 debe ser un año de mayor crecimiento mundial pero con mayor riesgo. Los estímulos fiscales empujarán la economía americana y la Fed debe subir tasas para impedir que la inflación se convierta en un problema. Los precios deben tender al alza, especialmente en mercados emergentes y en Estados Unidos. Bajo este contexto, el Perú está muy bien ubicado para beneficiarse.