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Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

Hasta 1960 todas las operaciones de compra/venta de valores que se hacían en la Bolsa de Nueva York (NYSE) se hacían a viva voz en el piso de negociación. En 1969, la empresa Instinet crea la primera plataforma electrónica. En 1970, se crea el NASDAQ, el primer mercado electrónico de valores. Aunque éste solamente era una pizarra computarizada en donde se colocaban las órdenes de compra/venta (bid/offer). En 1980, NYSE instaló la negociación electrónica y la negociación en el piso bajó significativamente. En 2000, en línea con el avance de la tecnología, NYSE lanzó Direct+, la primera plataforma tecnológica para que inversionistas puedan colocar sus órdenes de compra/venta de acciones en el mercado, sin la necesidad de llamar y/o mandar un e-mail a su bróker.  Hoy, aproximadamente entre el 30% al 40% de las órdenes colocadas en NYSE se hacen de manera directa, sin la necesidad de colocar la orden a tu bróker.

De esta manera, el bróker dejó de ser principalmente un ejecutor de órdenes y pasó a ser un asesor.  Las máquinas siempre pueden remplazar a los trabajos netamente operativos, pero no a los trabajos de análisis y de atención al cliente. Aquellos que no estaban calificados para hacer un análisis del mercado o de atender adecuadamente a sus clientes y que sobrevivían simplemente contando a sus clientes como estaba el libro de demanda de las acciones o simplemente apretando un botón para comprar una acción, desaparecieron del mercado. Aquellos brokers que se adaptaron a los cambios  y fortalecieron sus capacidades de análisis de empresas y de mercado, progresaron.

Al simplificar el proceso de compra/venta al inversionista y al darle información en vivo al cliente, la demanda por “tradear” en el mercado creció. El mercado ganó transparencia, liquidez, profundidad, eficiencia. Los brokers  tenían más tiempo para buscar más clientes y al subir el volumen, los costos de transacción bajaron. Todos ganaron.

En Lima, la colocación de órdenes directa al mercado estaba prohibida por la Superintendencia de Mercado de Valores (SMV) hasta setiembre, 2015. En 2006, cuando era gerente en la Bolsa de Valores de Lima (BVL), presentamos un proyecto a la SMV llamado “Elex por Internet” para permitir que los inversionistas tengan acceso directo al mercado (ADM), como en Estados Unidos y tantas otras partes del mundo.  El proyecto no prosperó.

Finalmente, en septiembre del 2015, la SMV dio luz verde. Ahora era momento de la BVL y de las sociedades agentes de bolsa (SAB) de tomar el liderazgo e implementar el sistema. Finalmente, hasta donde yo sé, hay dos SAB que este mes han lanzado al mercado el ADM. Kallpa Securities SAB es una de ellas.

Kallpa SAB ha tomado el liderazgo y busca replicar lo que ha pasado en todo el mundo. Incrementar el volumen negociado, la liquidez, la profundidad del mercado, etc. El tema no es simple. Significa una inversión inicial significativa y un costo mensual alto. En el corto plazo, las SAB que implementan estos sistemas perderán dinero pero la apuesta es a largo plazo. Veremos si el mercado peruano responde como en otras partes del mundo y veremos si responde rápidamente. No todas las SAB tienen espaldas grandes como para perder dinero mucho tiempo. Asimismo, no todas generan los flujos necesarios para invertir en nuevas tecnologías, solamente sostienen su negocio. Son pocas las SAB que son rentables y generan valor.

Siendo optimistas y apostando porque el inversionista peruano premie a las SAB que invierten en research, en ADM, en servicio, las SAB deberían verse beneficiadas con nuevos clientes y con el incremento del trading de clientes “antiguos”. Esa es la idea.

El ADM permite al inversionista, desde su laptop o desktop, colocar órdenes de compra/venta de acciones y realizar las operaciones en tiempo real y al instante, sin esperar que otra persona las ejecute. Esas órdenes van directo al mercado y pueden producir operaciones. El inversionista tiene su usuario y clave secreta y es responsable de todas las órdenes colocadas frente a la SAB. Pero ojo, que la SAB es responsable de todas las operaciones realizadas por sus clientes ante la BVL y ante la SMV. Por ello, las SAB son las que tienen que entregar el ADM a sus clientes, de acuerdo a muchos factores. Las SAB tienen una gran responsabilidad y el cliente debe siempre entender esto.

Un cliente interesado en el ADM tiene que acercase a una SAB que brinda este servicio y cumplir con los requisitos de esa SAB. Una vez que esto ocurre, la SAB le dará la facilidad y lo capacitará para poder realizar operaciones. Luego de firmar contratos y recibir una capacitación, el inversionista estará listo para operar.

Creo yo que el ADM revolucionará el mercado nacional, así como lo hizo en EEUU y en otras partes del mundo.  Es una herramienta muy importante para incrementar la demanda de valores. Para mí, el gran problema del mercado de valores es la poca demanda que existe porque el país no conoce sobre el tema. Y son las SAB las que tienen el contacto con los clientes. Necesitamos SAB grandes, fuertes, que inviertan en promoción para incrementar la demanda por valores. El ADM es una forma de hacerlo.

Estoy seguro que otras SAB seguirán. Aquellas verdaderamente comprometidas con el mercado  a largo plazo, lo harán. Las que no, tendrán que explicarle a sus clientes porque la SAB “x” tiene el servicio y ellas no. Esto fomenta la competencia y premia a algunas SAB y castiga a otras. Queremos siempre que las mejores queden en cancha y las otras, salgan.