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Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

Hasta hace una semana, el mercado ya había descontado que el gobierno de Pedro Pablo Kuczynski (PPK) es un gobierno débil. El mercado no espera grandes reformas. El presidente PPK no es apoyado por el pueblo (18% de aprobación hasta la semana pasada) ni por el Congreso (sólo cuenta con 18 congresistas de 130). El presidente tampoco tiene liderazgo sobre su pequeña bancada Peruanos por el Kambio. Sus 18 congresistas no actúan de manera cohesionada, no tienen peso político y el mismo se ha quejado que “no le hacen caso”. Claramente, no tiene capacidad política para hacer reformas y sacar el país adelante.

Además, la mayoría parlamentaria de Fuerza Popular (71 congresistas de 130) ha demostrado agresividad, demagogia y poco interés por hacer las reformas necesarias que ellos si pueden llevar a cabo. Con el control del Congreso pudieron coordinar con el Ejecutivo para realizar reformas en el ámbito laboral, comercial, tributario, de mercado de valores, entre otros. Juntos pudieron cambiar el país en 2016-2021. Pero tras 18 meses de pataletas y peleas entre ellos, el mercado ya sabe que esto no va a ocurrir.

Como señalé en un post del 02 de agosto de 2017, sólo el cobre podía salvar a PPK, a la economía y a la Bolsa de Valores de Lima (BVL). Y se venía cumpliendo. “No habrán grandes reformas, pero cuando sube el cobre, el Perú crece, hay dinero, se reduce la pobreza, la bolsa sube, todos ganan. Al menos el downside es limitado. PPK no hará locuras”, pensaba el mercado. Bajo este contexto, el IGBVL subió 31% en los primeros 11 meses del 2017, nada mal.

Pero estamos en el Perú, un país de alto riesgo político, con instituciones muy débiles. Un país donde la informalidad es, en mi opinión, el mayor riesgo (como antes lo fue el terrorismo y luego lo fue la pobreza). Hace dos o tres años escribí posts resaltando como la informalidad y la falta de respeto a los demás elevaba el riesgo país. Señalé como esta informalidad hacía que ciudadanos informales voten por candidatos informales y que estos sean los que lleven a cabo políticas de Estado informales. Pues, ahora, estamos justamente en eso.

El presidente PPK repitió varias veces durante 2016-2017 que no tuvo relación con Odebrecht. Hace unos días, él mismo, forzado por las circunstancias, mostró a todo el Perú una factura donde PPK cobró US$610,000 a First Capital por una asesoría hecha a H2Olmos, empresa de Odebrecht. Esto indignó a los congresistas, quienes demandaron a gritos la renuncia del presidente. El jueves 21 de diciembre se vota la vacancia. Hay una probabilidad importante que sea vacado por incapacidad moral.

Tras estallar el problema el miércoles en la tarde, la BVL bajó 5% en dos días. Ya sabemos las razones. El precio de un activo está en función principalmente de dos variables: i) la expectativa que tienen los inversionistas sobre el flujo de caja futuro que pueden generar los activos y ii) el grado de certidumbre de esta estimación. Para que el mercado esté optimista sobre ambas variables, es indispensable que exista confianza en que el país donde estos activos generan renta, mantenga políticas económicas pro mercado, de respeto a las libertades económicas y políticas, en el largo plazo. Cualquier noticia que cambie ese optimismo provocará una caída en los precios.

Mientras exista incertidumbre sobre quién será el próximo presidente y sobre cuáles serán las políticas económicas que implementará el nuevo gobierno, los precios seguirán a la baja por las razones dadas. El precio del cobre y el zinc pueden dar cierto soporte. ¿Cuánto podría caer el mercado en el interín? Nadie lo sabe.

A inicios del 2014 se hace pública la Operación Lava Jato. A fines del mismo año, Brasil eligió a Dilma Rousseff como presidente de la República. En marzo de 2015 se intensifica el escándalo Lava Jato y nacen acusaciones a la presidenta. Durante seis meses, Dilma “peleó” por quedarse en el poder. La vacancia ocurrió en mayo del 2016. Durante ese periodo de tiempo, el Bovespa bajó 30%. No toda esa caída fue por el tema político. Durante ese periodo de tiempo, el petróleo cayó 55%, afectando negativamente a Petrobras, que tiene un peso de 9% en el índice. Bancos como Itaú y Bradesco tuvieron pérdidas de 23%. Estimo que aislando el tema petrolero, la incertidumbre política motivó una caída de 20% del índice.

En mayo del 2016, Michel Temer asume el poder. El mercado se entusiasmó por sus políticas pro mercado. El petróleo rebotó. El Bovespa subió 140% desde el piso en enero 2016 al día de hoy.

Claro está que el mercado no se enfoca tanto en las cualidades personales del líder, sino en las políticas que este llevará a cabo en un país. Claro está que aquellos que invierten en mercados emergentes saben del riesgo político que siempre existe y del riesgo que las políticas pro mercado puedan cambiarse. Y por último, claro está, que si bien la mayoría de inversionistas no está de acuerdo con la corrupción, sabe que en estos países esta existe en las más altas esferas, y que tiene que convivir con ella.

Bajo este contexto, la bolsa peruana bajará a medida que no sepamos quién liderará al país en 2018-2021 y sobre todo a medida que no sepamos cuál será la política económica que se llevará a cabo en esos años. Por ello, el respeto del orden constitucional es muy importante. Existen varias posibilidades:

  1. PPK se queda en el poder. Si es así, la pelea entre el Congreso y el Ejecutivo seguramente se tornará peor. El ruido político subirá. La bolsa podrá sostenerse por mayores precios de metales.
  2. El Congreso vaca a PPK y se proclama presidente a Martín Vizcarra, primer vicepresidente de la República. Si esto ocurre, la tranquilidad del mercado dependerá de la relación que pueda tener Vizcarra con el Congreso y con la población. No esperaría una relación mucho mejor que la que tuvo PPK, pero quizás Vizcarra nos pueda sorprender. El mercado estará tranquilo. Vizcarra es pro-mercado.
  3. El Congreso vaca a PPK, Vizcarra por razones x renuncia y se proclama presidente a Mercedes Aráoz, segunda vicepresidente de la república. Si esto ocurre, la tranquilidad del mercado dependerá de la relación que pueda tener Araoz con el congreso y con la población. Esperaría una relación mejor que la que tuvo PPK, pero nunca se sabe. El mercado estará tranquilo. Aráoz es pro mercado.
  4. El Congreso vaca a PPK, Vizcarra y Aráoz renuncian, el presidente del Congreso es proclamado presidente de la república y se convocan a elecciones generales para el 2018. Este es el peor escenario, pues la incertidumbre crecería. En elecciones generales, puede ganar cualquiera y en el Perú existen políticos anti-mercado que tienen opciones de ganar. El mercado puede caer entre 15%-20% en este escenario, dependiendo de las encuestas y dependiendo del precio de los metales. Es un escenario no deseable para la economía del país y no deseable para los precios de los activos peruanos.

Sea como sea, lo que debemos exigir al Congreso es que se siga el debido proceso y que sólo se vaque al presidente si hay razones para ello. Debe haber una investigación seria e independiente y luego de ello una votación. Me parece poco serio, hacer este proceso en una semana, como pretende nuestro congreso.

Lo que está sucediendo indiscutiblemente eleva el riesgo país. Los presidentes sólo deben ser vacados siguiendo un debido proceso, una investigación seria y por motivos razonables. Sospechas, indicios, no deberían bastar. Si el presidente de la República es tratado así, como será el trato a ciudadanos de a pie. Es negativo para el país no seguir un debido proceso con calma y seriedad.

Aunque no tengo muchas esperanzas, ojalá que el Congreso esté a la altura. Primero, que haya un proceso justo y razonable en el que se busque la verdad. No que hayan gritos e insultos. Segundo, si se vaca al presidente que se respete la institucionalidad. Que se apoye al primer vicepresidente. Demos señales de ser un país ecuánime.

El Perú está en los ojos del mundo en estos días. Esperemos que nuestro presidente, dos vicepresidentes y congresistas estén a la altura de las circunstancias. Cuesta años construir credibilidad política y económica. El Perú lo ha hecho. No la destruyamos en una semana.