AlbertoArispe
Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

Tras la caída de 57% del S&P 500 entre julio de 2007 y marzo de 2009, producto de la explosión de la burbuja de precios en el sector inmobiliario, la quiebra de bancos que tenían posiciones en activos de este sector y la posterior recesión económica, empezó un bull market muy auspicioso. Este bull market dura casi nueve años.

Desde 2010, muchos analistas, economistas, estrategas, inversionistas, entre otros, señalan que el S&P 500 sube debido al exceso de dinero que existe en la economía causado por la agresiva política monetaria expansiva que aplican los bancos centrales del mundo, primero bajo la dirección de Ben Bernanke y luego de Janet Yellen.  Indican que esto ha provocado una burbuja de precios de acciones que puede explotar en cualquier momento.

En 2010, algunos bears temían un doublé dip en la economía americana y otros alertaban sobre la ruptura de la Unión Europea a través de quiebras en Portugal, Italia, Grecia y España, groseramente llamados PIGS, por algunos.  En 2013-2015, ninguno de los anteriores había ocurrido y los bears se concentraron en un potencial hard landing de la economía china, la segunda economía más grande del mundo. Este temor determinó que entre 2013-2015 el MSCI Mercados Emergentes bajara 25%. En ese mismo periodo de tiempo, el precio del zinc disminuyó 33% y el cobre 47%. La economía china pasó de crecer a tasas de alrededor de 8% en el 2012 a tasas de 6.7% a inicios del 2016, crecimiento que se mantiene alrededor de esos niveles hasta hoy. El sufrimiento de los mercados emergentes, sin embargo, no afectó a la bolsa americana. El S&P 500 y el Nasdaq continuaron al alza con furia.

Los bears no podían creerlo. Al cierre del 2017, el S&P 500 había subido 324% desde marzo del 2009 (piso de la anterior crisis), siendo el segundo bull market más largo y el tercero más rentable de la historia. El retorno promedio anual en estos nueve años ha sido de 17%. Ahora, los bears están obviamente más nerviosos. “¡¡Burbuja!!”, exclaman. “No hagan caso a los cantos de sirena que la bolsa va a seguir subiendo”, dicen. “¡Vendan todo!”, vociferan.

Veamos. Nadie es dueño de la verdad y nadie sabe qué pasará en el futuro. Acá, va mi opinión:

  1. Este bull market está basado en fundamentos. No existe hoy una burbuja de precios en el S&P 500.  Los precios han subido, sí, y mucho, pero también han subido las utilidades netas de las empresas y los dividendos que pagan estas empresas. Por ello es que los múltiplos precio-utilidad no han crecido de manera desproporcionada. Según Goldman Sachs, los retornos del S&P 500 son justificados en 67% por el crecimiento de utilidades y dividendos y sólo 33% por crecimiento de múltiplos de valorización. Bajo este contexto, el ratio precio-utilidad de los últimos 12 meses es hoy es de 21x (era 23x antes de la última corrección de precios), ratio ligeramente por encima al promedio de los últimos doce meses de los últimos 30 años de 20x. Si usamos a la historia como parámetro de referencia, si bien los precios no están baratos, tampoco estamos en una burbuja de precios. En marzo del 2000, el ratio precio-utilidad era de 31x, por ejemplo. Eso sí era una burbuja de precios.
  2. Las probabilidades de recesión en Estados Unidos y en el mundo son bajas. Para el 2018, el consenso del mercado espera un crecimiento del PBI de Estados Unidos de 2.7% y del crecimiento del PBI mundial de 3.7%.  Ambas tasas de crecimiento superan las de 2017 y 2016. Los niveles de deuda han subido, pero no vemos grandes desequilibrios que pudieran gatillar alguna recesión mundial. Por ejemplo, antes de la crisis del 2008, el rato Servicio de Deuda de las Familias/Ingreso Personal era de 14.4%, al cierre del tercer trimestre del 2017, el mismo ratio se encuentra en 10.2%.
  3. El crecimiento sostenido de mercados emergentes como China e India y el cambio tecnológico en los países desarrollados observado en el mundo entre 1988-2018 han creado mucho valor. La reducción de la pobreza en el mundo en los mercados emergentes ha sido impresionante y el incremento de la productividad también. Ello la ha dado un soporte fundamental al crecimiento de la economía mundial, al crecimiento de las utilidades y al crecimiento en el precio de los commodities. Ello a su vez beneficia a los mercados emergentes. Esperamos que este cambio estructural  en los últimos 30 años continúe.
  4. La Reserva Federal de Estado Unidos ha venido subiendo las tasas de interés lentamente, con cuidado de no afectar el crecimiento económico y el nivel de empleo. Yellen tuvo éxito en ello y es una lástima que haya perdido su puesto. El mercado espera que la Reserva Federal suba sus tasas tres veces en 2018. Esto ya está descontado en los precios de mercado existente.

Enero de 2018 fue un mes de euforia en el mercado. El S&P 500 corrió 7.5% entre el 01 de enero y el 26 de enero de este año. Luego de ello, estamos en plena toma de ganancias y el mercado ha bajado 8.8% (-12% en su peor momento). El rendimiento en lo que va de 2018 es -4%. Subir 7.5% en 26 días representa el mejor inicio de año de los últimos diez años y el 38.7% de todo lo rendido en el 2017. Una toma de ganancias no debía sorprender.

Creo, al igual que muchos bulls y estrategas de diversos bancos de inversión, que esta corrección de corto plazo presenta oportunidades de compra en el mercado. Espero que el S&P 500 cierre el 2018 con una ganancia entre 6%-8%. Ojo, el mercado no está barato, pero no lo ha estado por los últimos cuatro años. Los precios están alrededor de sus valores fundamentales. No hay gangas en el mercado, pero tampoco hay burbuja.

Si las utilidades de las empresas crecen a un ritmo moderado, una alza de precios del 6%-8% en el S&P 500 tiene fundamentos y no hay razón, por ahora, para dejar dinero fuera del mercado. Los bears han perdido mucho en este rally. Aquel que retiro su dinero del mercado de acciones en los últimos años por temor a un bear market ha tenido un costo de oportunidad tremendo. Creo que hoy por hoy ese costo de oportunidad sigue siendo alto.

Por ello, recomiendo aprovechar oportunidades de compra para los amantes al riesgo y recomiendo cautela para los moderados. El S&P 500 debería seguir cuesta arriba en el 2018 y esto debería también dar soporte al crecimiento de mercados emergentes, commodities y bolsa peruana.