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Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

En los próximos meses habrá elecciones presidenciales en Colombia y en México. En Colombia, la primera vuelta electoral será el 27 de mayo de 2018.  En México, la primera vuelta electoral será el 01 de julio de 2018. En ambos casos existe el riesgo de que el ganador de las elecciones sea un candidato “de izquierda” o “que los inversionistas no perciben como amigable al mercado”.

La posibilidad de que un nuevo gobierno aplique políticas económicas y sociales anti-mercado eleva el riesgo de todos los activos que generan renta en un país. Y ese mayor riesgo se manifiesta en un menor valor presente de la renta futura que el mercado espera que generen esos activos y, por tanto, en un menor valor fundamental. Ello tiene un impacto negativo sobre los precios de mercado.

En el Perú, por ejemplo, las elecciones de 2016 confirmaron que un triunfo de un candidato considerado “amigable al mercado” tiene un impacto positivo de corto plazo sobre los precios de las acciones de las empresas que operan en el país. Las elecciones presidenciales fueron el domingo 10 de abril de 2016. El mercado ya había descontado un triunfo holgado en primera vuelta de Fuerza Popular (considerado en ese momento un partido populista pero pro mercado) pero el segundo lugar estaba muy disputado entre PpK (percibido como amigable al mercado) y el Frente Amplio (percibido como radical, anti-sistema, cercano a Hugo Chávez y, por supuesto, anti-mercado).

El 10 de abril, PpK obtuvo 21% de los votos válidos y el Frente Amplio, 19%. Esto provocó un relief rally en las acciones peruanas. En un mes el EPU, ETF peruano que agrupa a las 27 acciones de las empresas más representativas de la Bolsa de Valores de Lima (BVL), subió 8.4%. El temor de que una candidata “de izquierda” pueda ganar las elecciones y pueda “destruir valor para los accionistas durante su gobierno” quedaba atrás. El riesgo bajó, el valor fundamental subió y, por tanto, los precios de mercado aumentaron. Para la segunda vuelta electoral, los precios de las acciones peruanas no se movieron en base a los resultados de las encuestas, pues ambos candidatos eran considerados amigables al mercado.

En Chile ocurrió algo similar. Las elecciones presidenciales fueron el 17 de diciembre de 2017. El candidato Sebastián Piñera era considerado amigable al mercado y el candidato Alejandro Gullier era considerado el candidato de izquierda. Por primera vez en décadas, las elecciones tuvieron un impacto en los precios de los activos chilenos. En elecciones anteriores, el mercado consideró a la izquierda chilena como una “izquierda responsable” en general, amigable al mercado. Los gobiernos de Aylwin, Frei, Lagos, Bachelet 1, lo confirmaron. Sin embargo, esta vez fue diferente.

En su segundo gobierno, Michelle Bachelet promovió y ejecutó políticas que perjudicaron a la economía chilena y perjudicaron los valores fundamentales de los activos chilenos. Subió impuestos corporativos, incrementó el gasto público de manera peligrosa, trató de implementar una AFP del Estado, entre otras ‘perlas’. Guillier, candidato oficialista, prometió seguir con “las reformas de Bachelet”. El mercado ya pensaba que un triunfo de Guillier podía impactar el rating de Chile, considerado, hasta entonces, un país de bajo riesgo político.

El triunfo de Piñera 55%-45% provocó un relief rally en el mercado chileno. El ECH, ETF chileno que agrupa a las 30 acciones de las empresas más representativas de la Bolsa de Comercio de Santiago, subió 6.2% en un mes y el optimismo era general. El riesgo Chile volvió a bajar.

Ahora se vienen las elecciones presidenciales en Colombia. Los candidatos que lideran las encuestas son Iván Duque con 34%, seguido por Gustavo Petro con 30%. En tercer lugar figura Sergio Fajardo con 14%. Duque, aliado político del expresidente Álvaro Uribe, es el favorito del mercado. Petro, ex guerrillero, exalcalde de Bogotá, autodenominado “de izquierda”, es el candidato temido por los inversionistas. Las encuestas de segunda vuelta señalan que Duque ganaría 52%-48%.

En general se espera que Duque gane, pero la polarización crece entre los liberales y los progresistas. El riesgo Colombia ha subido. La tasa de interés del bono colombiano en dólares a diez años, que hace seis meses cotizaba en 3.4%, ahora se negocia a 4.4%. EL GXG, ETF colombiano ha bajado 7% en los últimos treinta días, a medida que Petro ha subido en las encuestas de 24% a 30%. Una victoria de Duque en segunda vuelta provocará un relief rally. Un triunfo de Petro podría determinar una venta masiva (la BVL bajó 13% en un día tras la victoria de Ollanta Humala sobre Keiko Fujimori en el 2011).

En México, la situación es distinta. Andrés Manuel Lopez Obrador (AMLO) es el candidato “de izquierda” que viene liderando las encuestas con el 41% de los votos. Lo sigue Ricardo Anaya con 28%, representando al PAN, partido del expresidente Vicente Fox, y luego está Jose Antonio Meade con 22% de una coalición de partidos liderado por el PRI, del presidente Enrique Peña Nieto.

AMLO es un candidato temido por los empresarios mexicanos y por el mercado en general. Anaya y Meade son considerados amigables al mercado. En los últimos meses, el riesgo México ha subido significativamente. La tasa de interés del bono del tesoro mexicano en dólares a diez años se incrementó de 3.7% a 4.5% en seis meses. El EWW, ETF mexicano, ha bajado 15% entre octubre y el miércoles 9 de mayo. El mercado está descontando una victoria de AMLO.

Cabe destacar que en los últimos meses el riesgo global ha subido ante una subida de tasas de interés en Estados Unidos y esto ha impactado la tasas de todos los bonos soberanos; los precios de las acciones en estos países también se ven afectados por otras variables como la percepción de riesgo de mercados emergentes y el precio del petróleo.

Ahora, muchas veces existe una gran diferencia entre los planes de gobierno de los candidatos, el discurso de los mismos, y lo que efectivamente hacen una vez en el gobierno. Candidatos como Lula Da Silva (en 2002) y Ollanta Humala (en 2011) moderaron su discurso a medida que se acercaban al triunfo electoral y luego lideraron gobiernos relativamente amigables al mercado. En ambos casos, el riesgo país bajó durante sus mandatos, la pobreza en sus países disminuyó y se creó valor para las empresas y sus accionistas. Por otro lado, Chávez, por ejemplo, ganó las elecciones con un discurso de izquierda y su gobierno fue mucho más radical, anti-mercado y determinó que Venezuela esté hoy en la miseria, que la pobreza haya galopado y que se haya destruido más del 90% del valor de todos los activos venezolanos.

Es decir, un candidato “de izquierda” no necesariamente va a destruir valor durante su gobierno, pero si es un mucho mayor riesgo que un candidato amigable al mercado. La historia lo demuestra.

Bajo este contexto, ‘ojo’ con las elecciones que se vienen. No sólo cambiarán el mapa político de América Latina, sino que tendrán un impacto sobre los precios de mercados de los activos en estos países y “de taquito” también afectará la percepción del riesgo político de América Latina que tienen los grandes fondos de inversión en Nueva York, Londres, entre las otras plazas financieras importantes del mundo.