AlbertoArispe
Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

Una vez más, buscaré convencerlos de que la mejor manera de ahorrar es comprando acciones de compañías con buenos fundamentos que cotizan en las bolsas de valores del mundo. Estas inversiones han mostrado altos retornos a través de las últimas décadas, además de ser activos líquidos (puedes convertir tus acciones en cash, de inmediato).

En los últimos 25 años (junio 1993 – junio 2018), la economía mundial cambió de manera explosiva por dos razones principales: (i) la revolución de las telecomunicaciones (desarrollo de la televisión, computación, Internet, teléfonos celulares, tecnologías de telecomunicaciones, etc.) y (ii) el cambio estructural de China.

Durante este periodo de tiempo, la economía mundial creció a una tasa de 4.7% promedio anual y la pobreza global bajó de 67% a 49% (aquellos que ganan menos de US$5.5 diarios, según el Banco Mundial). Nunca antes el mundo ha estado mejor.

Estados Unidos lideró la revolución tech a través de empresas como IBM, Microsoft, Apple, Google, Amazon, etc. Este cambio sustancial incrementó la productividad de los factores de producción de manera exponencial y ayudó a que el PBI americano suba 200% en 25 años. En ese mismo periodo de tiempo, el PBI alemán creció 84% y el PBI japonés subió 38%.

China e India, por su parte, transformaron los mercados emergentes. China creció 9.9% promedio anual en los últimos 25 años. El PBI chino aumentó de US$0.4 bn a US$11.2 bn (+ 2,700%) y el PBI per cápita de US$333.1 a US$8,123.2 en este periodo de tiempo. India, por su parte, creció 6.6% promedio anual, incrementando su PBI de US$0.3 bn a US$2.3 bn (+670%). Su PBI per cápita subió de US$300.1 a US1,709.6.

La transformación de China e India creó un nuevo mercado para los commodities como el cobre y el zinc. Entre China e India ahora demandan el 50% de estos commodities, cuando hace 25 años estos países no representaban ni el 5% del consumo global. Como los países de mercados emergentes producen commodities, estos han sido los grandes beneficiados de la explosión ocurrida en China e India. Abajo un cuadro comparativo de cómo cambió la economía mundial en 25 años.

Todo esto ha tenido un impacto positivo impresionante sobre el valor de mercado de los activos globales.  A mayor crecimiento, mayor consumo, y mayor ingreso para las empresas que venden productos y/o proveen servicios para las personas. Esto tiende a traducirse en una mayor utilidad neta para los accionistas y en un mayor market cap para las compañías.

Abajo un cuadro con el retorno acumulado y el retorno promedio anual de las principales bolsas del mundo en 25 años.

No colocamos el mercado chino debido a que recién desde hace algunos años, las autoridades chinas permiten la inversión en acciones de empresas domésticas a inversionistas internacionales.

Aquel inversionista que hace 25 años decidió ahorrar para su vejez comprando acciones de las 500 principales empresas de Estados Unidos a través del Índice Standard & Poors 500 tuvo un retorno acumulado de 520%, equivalente a 7.6% promedio anual en dólares.

Algún otro ahorrista, que hace 25 años decidió arriesgar su capital invirtiendo sus excedentes comprando acciones de las principales empresas de mercados emergentes como India, Brasil o México, tuvo un retorno acumulado entre 543% – 630%, equivalente a entre 8.2%-8.4% promedio al año en dólares.

Y finalmente, estimado lector, aquel inversionista que en 1993 decidió apostar sus balas por el Perú, comprando las acciones de las principales empresas nacionales que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima (BVL), obtuvo un retorno acumulado de 2,213% o 13.4% promedio anual en dólares. El PBI peruano creció de US$34,000 millones a US$192,207 millnes en 25 años. La pobreza bajó de 60% a 22% de la población en el mismo periodo de tiempo.

Rendimiento pasado no garantiza rendimiento futuro. Nadie sabe lo que pasará en los próximos 25 años. Sin embargo, creo que China e India tienen claro que no pueden dar marcha atrás en las políticas que permitieron que sus economías cambien radicalmente y que facilitaron una reducción impresionante de la pobreza.

Si ven un mapa de China, la zona costera es la más desarrollada. Ciudades como Shanghai, Beijing, Guangzhou, Shenzen son las que más han crecido. El PBI per cápita en esa zona es de US$15,000 al año, cifra, inferior al promedio de Estados Unidos (US$57,638), pero muy superior al PBI per cápita de cualquier país de América Latina.  Hay espacio para crecer.

Pero todavía hay regiones de China donde el PBI per cápita es de US$5,000 al año. El oeste es muy pobre. En esas regiones viven 400 millones de personas, pobres, de distintas razas, religiones, que hablan diferentes idiomas, entre otras particularidades. El gobierno chino sabe que si desea llegar a ser la potencia mundial en 2050, no puede tener un país dividido, como lo es ahora. Debe impulsar el PBI per cápita en la región este para que esté por encima de los US$30,000 al año y debe invertir masivamente en la región oeste para elevar el PBI per cápita a US$15,000 al año.

De cumplirse lo señalado, China será el líder económico mundial.  La demanda por commodities en este periodo de tiempo crecerá (asumiendo que no se inventa un sustituto). Y creemos que la oferta aumentará en menor proporción, debido a que cada vez es más difícil llevar minas a por temas ambientales, sociales, problemas con las comunidades locales, impositivos, entre otros.  Este crecimiento beneficiará nuevamente a los mercados emergentes, productores de estos commodities, y entre ellos destaca el Perú.

Como parte de estos cambios, a partir de junio del 2018, MSCI ha decidido incorporar a aproximadamente 220 acciones China A en sus índices de mercados emergentes. La acciones China A son acciones de más de 3,000 empresas Chinas que sólo cotizan en los mercados de Shanghai y de Shenzhen, se negocian en Remembi (moneda doméstica China) y que hasta ahora sólo podían ser compradas por inversionistas locales. Al inicio estas compañías solo representarán 0.40% del índice, pero es un primer paso para acceder a estas compañías totalmente expuestas al mercado doméstico Chino.

Cabe resaltar que a la fecha el Índice MSCI Mercados Emergentes ya tiene acciones China B, que son empresas Chinas que cotizan en los mercados chinos en moneda local pero que también cotizan en los mercados internacionales en dólares americanos o en dólares de Hong Kong. Las acciones chinas clase B ya representan hoy 30% del índice. Con las acciones Clase A, esperamos que  el peso de las acciones chinas en el MSCI Mercados Emergentes suba a 50% en los próximos años.

Los cambios en el mundo han impactado sobre la sociedad y sobre las empresas. Mientras más crezca el mundo, todos estaremos relativamente mejor. Repito, la mejor alternativa de ahorro de largo plazo es ahorrar comprando acciones de las principales empresas del Perú y del mundo y apostar por el desarrollo global. Debemos apostar a que el mundo continuará mejorando y creciendo y si esto ocurre y ahorramos comprando acciones, tendremos, además de una mejor vida, un patrimonio más grande.