20 septiembre 2018

OCDE recortó su previsión de PBI mundial: la economía de Argentina sufrió la mayor caída

La OCDE también advirtió que diez años después de la crisis algunos riesgos financieros “han aumentado nuevamente”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) revisó a la baja su previsión de crecimiento de la economía global para este y el próximo año. “El crecimiento mundial debería estabilizarse en 3.7% en el 2018 y 2019″, indicó el organismo en un reporte, esto supone una reducción de una décima y dos décimas frente a lo que estimaba la OCDE hace cinco meses. Argentina es el país que sufre el mayor recorte en sus proyecciones, ya no crecería un 2%, sino registraría una caída de 1.9% este año.

Para el año que viene, el organismo proyecta que la economía argentina se expandirá un 0.1%, frente al 2.5% de crecimiento que proyectaba en mayo. La previsión de la OCDE está en sintonía con la caída del 2.4% que espera el gobierno de Argentina para este 2018.

De acuerdo con un reporte de septiembre de Scotiabank, el peso argentino lidera la pérdida de valor frente al dólar en lo que va del 2018, junto con Venezuela. Además, la devaluación del peso argentino incidió en una trayectoria alcista de la inflación, que se situó en 31.2% en julio. Hacia fines del año, la inflación podría llegar a 40%.

Para el próximo año el conjunto de los países del G20 también prevé que Turquía registre una expansión de 3.2% este año, 1.9 puntos menos que lo proyectado anteriormente, y de 0.5% en el 2019. La menor perspectiva de los mercados emergentes explica parte de la revisión a la baja, pero también las  señales que indican que el avance del PBI global “puede haber llegado a su pico”. A eso hay que añadir los “efectos adversos” de las tensiones comerciales entre potencias como Estados Unidos y China, agregó la OCDE.

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Según un análisis de SEMANAeconómica, la guerra comercial entre EEUU y China ya golpea activos financieros peruanos pese a sus sólidos fundamentos. La confianza de los inversionistas sobre los activos locales ha disminuido y permanecería débil hasta que las negociaciones entre EEUU y China den señales de mejora.

Las advertencias

“Una década después de la crisis financiera, las vulnerabilidades siguen en los mercados financieros debido a los elevados precios de los activos y unos altos niveles de deuda”, ha subrayado el organismo internacional, tras agregar que los riesgos financieros “han aumentado nuevamente” y que se han traspasado a las instituciones no bancarias, que están menos reguladas. De acuerdo a información de la consultora McKinsey & Company, desde la crisis financiera del 2008 la deuda global creció en 74% y ascendió a US$169 millones. Este año se estima que la deuda llegue a US$247 millones.

La consultora detalló en un reporte que el año pasado Japón registró el nivel más alto de deuda pública con respecto al PBI, con 214%, y Hong Kong y Luxemburgo encabezaron la lista de deuda corporativa no financiera con respecto al PBI, reflejando en gran parte la actividad económica de las compañías extranjeras.

“Una nueva característica notable de los mercados de deuda globales es la expansión, casi triplicada, de los mercados de bonos corporativos en la última década, ya que las empresas más grandes han estado cambiando  préstamos bancarios por financiamiento de bonos”, explicó McKinsey & Company.

La OCDE además reiteró su preocupación por la ralentización del crecimiento del comercio, el motor detrás del auge global de los últimos años. El organismo informó que el crecimiento del comercio pasó de 5% en el 2017 a cerca de 3% este año, debido a las tensiones entre Estados Unidos y sus principales socios comerciales. “Los aranceles más altos significan precios más altos para los consumidores, menos inversión y menos puestos de trabajo para los trabajadores”, indicó la economista jefe de la OCDE, Laurence Boone. Boone informó que los precios de las lavadoras para los consumidores estadounidenses aumentaron un 20% entre marzo y julio pasado después de la imposición de aranceles.

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