Ediciones Especiales

Educación
31 Ago 2016

Universidad Privada del Norte: ¿cuál ha sido el costo de su expansión?

Luego de haber revisado los estados financieros de la UCV, SEMANAeconómica analiza los de su competidora regional, la UPN. Ambas apuntan a la masificación.
Foto : Difusión
Por Bruno Ysla y Paolo Benza

La batalla entre universidades privadas en el norte del país es dura. Uno de los principales contendores es la Universidad Privada del Norte (UPN), con 53,000 alumnos en tres modalidades de estudio: pre-grado, working adult y posgrado. Fundada en 1993, la UPN pertenece a la red Laureate Perú junto a la UPC, el Instituto Tecnológico del Norte (ITN) y Cibertec.

Sus dos principales competidores son la Universidad de Piura —fundada en 1969— y la Universidad César Vallejo (UCV) —fundada en 1996—, universidades que también se iniciaron en el norte del país pero que han seguido caminos diametralmente opuestos. La Universidad de Piura ha mantenido su número de alumnos entre los 5,000 y 6,000 en los últimos años, apuntando a los niveles socioeconómicos más altos. En cambio, al 2013 la UCV era la segunda universidad con más alumnos del país (76,000, según cifras de las desaparecida Asamblea Nacional de Rectores (ANR), las más actualizadas con las que se cuenta).

Para poder competir, la UPN ha tomado un camino similar al de la UCV: la masificación. En los últimos cinco años su población de alumnos ha crecido en promedio 50% al año y tiene seis proyectos de inversión para aumentar y renovar sus campus en el país. Pero en la batalla por el norte, la UPN ha salido golpeada. Sus gastos financieros, endeudamiento y rentabilidad muestran las cicatrices. SEMANAeconómica lo explica.

La UPN decidió no declarar para la elaboración de este artículo.

Endeudarse para competir

UCV-vs-UPN FINAL

La UPN tiene seis proyectos de ampliación y construcción en curso: dos en Lima Norte (en su cuarta y quinta etapa), uno en Lima Centro (primera etapa), uno en Lima Este (primera etapa), uno en Trujillo (tercera etapa) y otro en Cajamarca (segunda etapa). Pero la decisión de la universidad por ir hacia la masificación —y acercarse así en cantidad de estudiantes a la UCV— podría tener un impacto negativo en sus finanzas si los proyectos generan gastos adicionales o sobrecostos, o si sus ingresos no crecen lo suficiente para cumplir con sus pasivos.

En el 2015, la UPN invirtió S/.20.5 millones en “equipamiento para fines educativos y edificios, construcciones y obras civiles para fines educativos”. La universidad también aumentó sus obligaciones financieras a corto plazo de S/.8.4 millones a S/.52 millones, con lo que representan el 33% del total de sus pasivos en el 2015.

Ese mismo año, el grado de endeudamiento total (pasivos totales/activos totales) de la UPN aumentó a 0.61, desde de 0.54 en el 2014, alejándose del rango recomendado para las empresas privadas, según la teoría financiera (de 0.4 a 0.5). Los pasivos totales de la UPN pasaron de S/.92 millones a S/.157 millones —un incremento del 70%— pero la cuenta de capital (dinero de los accionistas) se mantuvo constante. La UPN se endeudó para financiar su crecimiento, sin que los dueños aumenten su inversión en la institución.

Pese al fuerte crecimiento de su deuda, la UPN está en capacidad de pagarla. Debido al rápido crecimiento de su facturación —37% en el 2015— y los pocos cambios en su manejo operativo, su ratio de cobertura de intereses (utilidad operativa/gastos financieros) fue de 5.8 en el 2015, mientras que en el 2014 alcanzó el 8.2. Esto significa que la universidad genera suficientes beneficios para hacer frente a sus responsabilidades financieras durante el año.

Menos rentabilidad, pero más ROE

En el 2015, la utilidad neta de la UPN aumentó 14% respecto al 2014, pero su margen neto —indicador de rentabilidad (utilidad neta/ingresos)— cayó de 10% a 8%, por el incremento de los gastos financieros. La UCV cerró el 2015 con un margen neto de 15%, luego de haber registrado uno de 23.3% el año anterior. Cabe mencionar que la UCV se ha beneficiado en ambos años del crédito tributario a la reinversión en educación, lo que le significó un ingreso de S/.46 millones en el 2014 y S/.31 millones en el 2013. La UPN dejó de usar este beneficio en el 2011, lo que hizo que tuviera disponible un porcentaje menor de su excedente para financiar sus expansiones sin contraer deuda.

Pese a perder en rentabilidad, desde la perspectiva de los inversionistas la UPN es más atractiva que la UCV. En el 2015, la UPN logró un ROE —que mide el retorno para los accionistas (patrimonio/ingresos)— de 22.6% y en el 2014, uno de 25.5%. La universidad fundada por Cesar Acuña no ha podido igualar estos resultados: su ROE cayó de 21% en el 2014 a 14.2% en el 2015. Esta diferencia se origina porque la UPN financia su crecimiento —que luego le genera mayores ingresos— mediante deuda y no con aumentos de capital. Mientras que la UPN registra apenas S/.1.3 millones de capital al 2015, los estados financieros de la UCV indican S/.145.6 millones en este rubro.

Cuando se trata de educación superior, además, es necesario observar otros indicadores más allá de los estados financieros. La UPN se ubica en el puesto 18 en el ranking de universidades peruanas 2015 de América Economía, mientras que la UCV no aparece en el listado. En el Scimago Institutions Ranking (SIR) 2015 –que mide la producción de investigación científica que realizan las universidades–, ambas universidades aparecen en la cola: la UCV tiene siete investigaciones indexadas a la base de datos Scopus y la UPN, apenas dos.

Articulos Relacionados

Lo Más Visto