Jaime R.Sotomayor
Darwin digital Por Jaime R. Sotomayor

En los últimos años hemos empezado a sentir en el Perú el movimiento de los startups, emprendimientos tecnológicos con gran potencial de negocio. Si bien éste no es un tema nuevo a nivel mundial, recién se está popularizando en nuestro país. Pero si el emprendimiento no es algo nuevo, ¿por qué estamos viendo ahora más que nunca la aparición de nuevas startups? La respuesta es que cada vez se hace más fácil iniciar una startup. La llegada de la tecnología y la globalización han tenido un profundo impacto en nuestras vidas, incluida la forma como hacemos negocios. En este artículo veremos tres puntos en los que la tecnología ha facilitado la creación de nuestra propia startup.

Al crear una empresa

Se ha vuelto más económico iniciar un negocio gracias a la Internet. Antes debíamos contemplar como gasto inicial la compra de servidores, hoy tenemos esos recursos en la nube gracias a Amazon Web Services y Rackspace. Si deseamos comunicarnos internacionalmente de manera gratuita usamos Skype o algún servicio de mensajería móvil como WhatsApp o Facebook Messenger. Si queremos diseñar un logo podemos usar 99Designs. Si deseas crear un diseño sin invertir, puedes usar Canva y Pexels. Todos estos servicios funcionan de igual manera sin importar el lugar en el que nos encontremos.

Otra revolución ha sido el código libre: requerimos de menos dinero y desarrollo de software para iniciar. Podemos ingresar a GitHub y encontrar códigos que otras personas están compartiendo que puede ahorrarnos días de programación. En este movimiento del código libre también podemos encontrar alternativas como LibreOffice y los sistemas operativos de Linux, para evitar el enorme gasto inicial que representa comprar las licencias oficiales de Windows y Office.

Los costos y tiempos para registrar una empresa en el Perú también están reduciéndose gracias al decreto legislativo aprobado por el Ministro de la Producción. Creo que esto seguirá una tendencia hasta volverse cero el costo como en otros países de la región. Por ejemplo, en México, se puede crear una empresa en tan sólo un día, sin ningún costo y desde la comodidad de tu hogar.

Al iniciar una startup se requieren realizar múltiples tareas pequeñas que no justifican contratar a muchas personas, por eso plataformas como UpWork están brindándonos una variedad de profesionales a los que podemos acceder y pagar sólo por el trabajo realizado. A esos trabajadores independientes se les conoce como freelancers, y gracias a la globalización puedes hacer que una persona experta en su ramo pueda ayudarte en tu negocio, a pesar de que viva a miles de kilómetros de distancia. A su vez, gestionar un equipo se ha vuelto más sencillo gracias a herramientas como Trello y Slack.

Hacer que nuestra startup sea conocida por todos también se ha vuelto más económico. Antes teníamos que pagar por publicidad en la radio, periódico o la televisión. Hoy tenemos como alternativa las redes sociales como Facebook y Twitter, y buscadores como Google. Además, si eres lo suficientemente hábil, no será necesario que gastes ni un centavo si sabes cómo utilizar estos canales.

Otro gran gasto es el espacio de oficina. Antes lo normal era alquilar o comprar una oficina para que trabaje el equipo. Adquiríamos un espacio grande para que nos diera el espacio suficiente para que, en los próximos años, cuando nuestro equipo creciera pudiera tener un lugar donde trabajar. Hoy un emprendedor no debe de hacer esto. Algunos inician en casa o se van a trabajar a un starbucks. Pero una creciente demanda de espacios compartidos, mejor conocidos como co-workings, ha surgido en el Perú. Estos espacios brindan la flexibilidad que necesitan los equipos de trabajo. Hoy pueden ser dos personas, pero mañana diez. Para mencionar algunos, en Lima tenemos Ascèndio y Starscamp (San Isidro), InnovaZone (Surco) y Residencia y Comunal (Miraflores). Lo mejor de estos espacios es que en ellos puedes encontrar a otros emprendedores como tú que cuentan con una startup, con los que podrás compartir ideas de negocios o incluso formar alianzas de negocios desde las primeras etapas.

Para aquellos que actualmente venden productos, hoy contamos con más soluciones para vender online y offline. Si necesitas tener una presencia virtual, puedes crear una tienda virtual con Vounti. Si buscas aceptar pagos con tarjetas de crédito/débito en tu web, puedes implementar la pasarela de pagos de Culqi. Si deseas enviar un producto a un cliente puedes usar Chazki. También puedes aprovechar la enorme cantidad de clientes de páginas como MercadoLibre, Etsy, etc. para vender ahí tus productos y conseguir nuevos clientes a la vez que ganas dinero.

Asimismo, la gran oferta de este tipo de herramientas en línea hace que los negocios la integren cada vez más en sus estrategias comerciales. Esto representa una buena ayuda para ti en caso de que tu startup esté enfocada en brindar uno de estos servicios para las empresas, ya que estarán más dispuestas a probar servicios innovadores en línea.

Al levantar capital

Si bien en la primera parte del artículo he descrito cómo hoy más que nunca se puede iniciar una startup con menos recursos, el levantamiento de capital inevitablemente será algo necesario si buscamos escalar nuestro negocio. El financiamiento de la empresa con recursos propios, mejor conocido como Bootstrapping, tan sólo nos puede llevar hasta cierto punto. Llega un momento en que nuestro negocio requiere dinero de un tercero para acelerar el ritmo de crecimiento y ganar a la competencia.

Por suerte, hoy contamos con más recursos. Están apareciendo aceleradoras de startups que invierten en emprendimientos de alto riesgo, muchas de ellas ya estaban presentes en países como Estados Unidos, pero ahora también están comenzando a buscar negocios para invertir en Latinoamérica. A esto se le suman las redes de ángeles inversionistas que agrupan a personas de altos recursos económicos que están interesados en entrar temprano a invertir en una empresa. Si bien hay mayor riesgo al hacer esto, también puede existir mayor retorno.

Otra innovación de estos últimos años es el crowdfunding. Esto en Estados Unidos ha abierto muchas puertas al ofrecer a los emprendedores un camino adicional para financiarse. Existen diversos tipos de crowdfunding: el de preventa de productos, como Kickstarter y Indiegogo, en las que una persona puede hacer una compra anticipada de un producto aún inexistente pero con la promesa de recibirlo antes que cualquiera en el mundo y por un precio muy inferior; el otro camino es el de crowdfunding de acciones (equity), donde múltiples inversionistas pueden invertir pequeños montos de dinero pero que unidos igualan la inversión de un fondo de inversión, ellos a cambio estarán recibiendo un porcentaje de acciones de la empresa. Ambos métodos aún no están regulados en el Perú, esperamos que esto cambie.

De igual modo, en la actualidad, numerosos negocios ya no necesitan mucho capital para empezar. Empresas de software como Google y Facebook han iniciado con poco capital y ahora son negocios multimillonarios. Cada vez necesitas menos dinero para crear una startup, incluso la puedes financiar tú mismo en lugar de tener que buscar a un inversionista externo.

Vale hacer la aclaración que no todos los negocios se han visto beneficiados de las soluciones tecnológicas existentes en la rama de la financiación de una empresa. Existen algunos, como la construcción, que requieren de fuerte inversión inicial y del cumplimiento con regulaciones para comenzar.

Al adquirir conocimiento

Finalmente, el acceso al conocimiento ha cambiado. Hoy tenemos más información de la que podemos consumir a tan sólo un clic de distancia. Algunas aceleradoras de startups prestigiosas, como YCombinator, están poniendo a nuestro alcance sus recursos de manera gratuita. Otros están consolidando mejores prácticas y poniéndolas gratuitamente en el mundo para el acceso de todos, como plantillas para todo tipo de respuesta a correos electrónicos. Además han proliferado los MOOC (acrónimo en inglés de Massive Open Online Course) como edX, Coursera y Udacity. En el Perú, ya contamos con algunos como Crehana y Silabuz.

En resumen, la tecnología nos ha abaratado los costos, otras empresas nos ofrecen soluciones que nos simplifican el trabajo y se han venido reduciendo los pasos para formalizarse. Todo ello con el objetivo de hacer que nuestra única preocupación sea enfocarnos en el sector de nuestra startup, sin tener que pensar tanto en otras cosas, como la contabilidad, administración, publicidad, etc. Lo más difícil hoy se ha vuelto tomar la decisión de volverse emprendedor. Si eres uno de esos, toma de una vez el paso a emprender. El camino no es fácil, pero la recompensa de hacerlo hace que todo valga la pena.

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¡Hola! Soy Jaime Sotomayor, director ejecutivo de USIL Ventures (aceleradora de startups de la Universidad San Ignacio de Loyola). Gracias por leer mi artículo en SEMANAeconómica. Cada dos semanas publico un nuevo artículo relacionado a innovación, tecnología y emprendimiento. Te invito a que te suscribas a mi newsletter gratuito en la web jaime.pe para que no te pierdas ninguna noticia. También puedes seguirme en Facebook y Twitter, donde diariamente comparto novedades.

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