PatriciaCánepa
Diálogos de Carrera Por Patricia Cánepa

Uno de mis colaboradores recibió una oferta de trabajo, le pedí que me diera unos días y que no la acepte hasta ver qué podía hacer por él. Estoy pensando subirle el sueldo para retenerlo, pero no estoy seguro si vale la pena, pese a que es alguien valioso en el equipo.

Normalmente cuando alguien renuncia es porque ya lo pensó mil veces. Se trasnochó, lo conversó con su pareja, incluso familiares o amigos íntimos, y evaluó los pros y contras. No pondría el tema sobre la mesa, a no ser que esté bien seguro y, probablemente, no espera recibir una contraoferta.

Hay varias realidades que contemplar antes de ofrecer una contraoferta:

Sleeping young businessman

1. El engagement o compromiso con el puesto

Según la última encuesta de Gallup, el compromiso de los trabajadores a nivel mundial está en un bajísimo 13%. Esto quiere decir que la mayoría de personas no está comprometida con su trabajo. Si se presenta una mejor opción o si le ofrecen un incentivo para moverse, es probable que acepten, a no ser que estén felices con su empleo, lo que le sucede a una minoría.

2. Sueldo

Las cosas en el mercado peruano han cambiado y la inflación salarial de hace algunos años se disipó. Las posibilidades de mejorar el sueldo en mayor proporción se dan al cambiar de empresa, antes que permanecer en el mismo sitio. Quedarse podría significar no recibir ningún aumento, cubrir los índices de inflación con las justas o tener que esperar el gran ascenso.

3. El pasto siempre se ve más verde del otro lado

Recibir una oferta laboral levanta la autoestima, y empezar algo nuevo suele llenarnos de ilusión y entusiasmo, cosas que nos animan a hacer el cambio.

WallStreetJournal

4. Las estadísticas juegan en contra

Según una encuesta del Wall Street Journal, del 50% de profesionales que aceptó la contraoferta de la empresa donde trabajaba, sólo el 7% siguió en la empresa después de año y medio; es decir, la gran mayoría se fue dentro de los siguientes 18 meses.

5. El sinsabor

Tanto para el trabajador como para el jefe/empresa podría haber un sinsabor asociado a esta situación. El trabajador podría sentir que tuvo que llegar al limite para ser valorado, mientras que la empresa podría sorprenderse y sentir que la han llevado a una situación extrema. Nadie gana.

Según una encuesta realizada por The Creative Group entre ‘marketeros’, publicistas y creativos de empresas top en Estados Unidos, son varias las preocupaciones de las empresas al extender una contraoferta; entre ellas: 1) la lealtad del empleado, 2) la posible insatisfacción en sus preocupaciones, 3) el desorden de la estructura salarial del área y 4) la posible afectación de la relación con otros empleados y el gerente.

TheCreativeGroup

Se trata de preocupaciones comunes.  No sorprende que el 78% de los CFO no extienda contraofertas ante la renuncia de un colaborador, según un estudio de Robert Half Finance and Accounting del 2015.

RobertHalf

A veces es necesario aceptar la situación y entender por qué se va la persona. Puede ser que producto de esta conversación trascienda que la persona realmente no se quiere ir. De lo contrario es bueno hacer una entrevista de salida con alguien neutro, en un contexto de transparencia, y centrarse en negociar los entregables, temas pendientes críticos, así como también la fecha de salida.

Para quienes están al otro lado de la moneda y podrían recibir una contraoferta al renunciar, aquí va un artículo que les puede ser de ayuda, de Heather Huhman.

Google Images:   SteveDigiola.com, TheCreativeGroup.com, Robert Half.com 

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