PatriciaCánepa
Diálogos de Carrera Por Patricia Cánepa

“Tengo dos años en el puesto y aún no me ascienden. ¿Qué estoy haciendo mal?

Probablemente nada, sólo que las oportunidades se dan no cuando uno quiere, sino cuando surge una vacante, ya sea porque alguien renuncia, se crea una nueva posición o se promueve a alguien, normalmente.

En las empresas más grandes, puede surgir cuellos de botella en los ascensos ya que podría haber varias personas en cola para la misma posición. En las multinacionales puede darse el caso de varias personas listas para ser ascendidas, que compiten por el mismo puesto desde diferentes países. En las empresas familiares puedes tener a alguien de confianza del dueño como “techo” o al mismo dueño.

Conclusión: hay que tener paciencia, dependiendo de la situación; y si no ves una luz al final de túnel, evalúa con tranquilidad la posibilidad de moverte, aunque dos años en el puesto puede ser algo prematuro.  Empieza revisando lo que se espera de ti en los primeros años del puesto.

Los tres primeros años en el puesto

Suele decirse que a los tres años en el mismo puesto uno debería empezar a preocuparse por asumir mayores responsabilidades o cambiar de rol. La premisa detrás de esta afirmación es que en el primer año aprendes, en el segundo aportas, y en el tercero te empiezas a aburrir si sigues la misma rutina.

No es que la afirmación ya no sea cierta, hoy las cosas se pueden mover de manera mucho más rápida y pueden ascenderte después de un año o dos en el puesto, si se da la oportunidad. Pero, en términos generales, juguemos con la cifra de tres 3 años en el puesto y revisemos qué cosas han cambiado..

El primer año se aprende

En el primer año no solo se aprende. Hoy tienes que aportar desde un comienzo. Toda empresa reconoce que hay una curva de aprendizaje, especialmente si no tienes experiencia previa o provienes de otro sector y te dará el beneficio de la duda los primeros meses, pero nadie va a esperar hasta el segundo año para ver tus contribuciones. Esperarán ver aportes o pequeños hitos rápidamente y ciertamente a partir del tercer mes. Querrás evidenciar la actitud correcta y proactividad desde el primer momento y ser consistente en esto.

El segundo año aportas

Ya establecimos que los aportes empiezan en el primer año, esto solo se acentúa durante el segundo porque se espera que tus contribuciones sean más contundentes y de mayor alcance. Durante el segundo año no solo debes agregar valor con acciones concretas, debes probar que puedes con mayores responsabilidades por lo que estarán viendo cómo te manejas ante la incertidumbre, cómo solucionas problemas, cómo lideras o trabajas en equipo, entre otros.

El tercer año te aburres

Si sigues con la rutina y no te reinventas es probable que empieces a aburrirte. La persona proactiva, sin embargo, estará activamente buscando oportunidades de brillar, pensará en su siguiente asignación, asumirá proyectos que lo preparen para mayores responsabilidades y se preocupará de hacer visible sus resultados. Estará ocupado contabilizando logros, investigando y planeando su siguiente movida y buscando mentores y sponsors que lo tengan presente, ayuden a abrir puertas y aconsejen sobre cómo conseguir roles de alta visibilidad.

Posiciones de liderazgo

En términos generales, los tres años se extienden en posiciones de mayor envergadura, debido a que las oportunidades son más selectas; y, por ende, más escasas. Por ejemplo, la mediana de permanencia de los CEO en empresas grandes está en cinco años, según la consultora Equilar. El estudio CEO Staying Power, de Korn Ferry, ubica a los CEO que mejores resultados tuvieron en sus evaluaciones previas a asumir el cargo, en una mediana de 5.6 años de permanencia en el puesto.

Las ventajas de cambiar de puesto oportunamente

Para cerrar, no puedo dejar de hacer referencia a un artículo titulado “Debes planear cambiar de puesto cada tres años por el resto de tu vida” de Fast Company, donde sugieren que la percepción de años de permanencia en los puestos en las empresas está cambiando:

“Los colaboradores que permanecen con una empresa más de dos años pueden ganar 50% menos, los que saltan de trabajo en trabajo podrían tener una curva de aprendizaje mayor, mejor desempeño y hasta ser más leales porque les importa generar una mejor impresión en el poco tiempo que tienen con sus empleadores.”

¿Qué piensas de eso? ¿Cómo te va a ti? Si ya cumpliste tres años en el puesto; o, si eres un ejecutivo senior y bordeas los cinco en el mismo cargo, ¿qué medidas estás tomando para no aburrirte, seguir creciendo y ganar mejor?

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