PatriciaCánepa
Diálogos de Carrera Por Patricia Cánepa

Arrastro la presión de las ventas desde el año pasado y siento que solo trabajo, me siento desgastado.  ¿Cómo aliviar esto?

Hay un dicho en inglés que dice, “All work and no play, makes Jack a dull boy,” que básicamente se traduce a que si solo trabajas, sin divertirte, te conviertes en una persona aburrida. Hay personas cuya rutina incluye ir de la casa al trabajo y del trabajo a la casa, sin mucha distracción de por medio. Se conectan el fin de semana y durante las vacaciones, no descansan y eso desgasta.

Recuerdo cuando leí la autobiografía del tenista André Agassi, me llevé la sensación que por muchos años llevó una vida uni-dimensional, enfocada totalmente en el tenis, lo cual probablemente tiene mucho que ver con el éxito que logró, pero que no lo tenía muy contento. Ser tenista profesional ranqueado en los primeros puestos exige mucho sacrificio.  Más allá del dinero y glamour, finalmente se mueven en entornos reducidos y de mucha presión, salvo algunas excepciones.

Vivir una vida unidimensional puede traer algunas consecuencias:

Sobredimensionamiento
Podemos darle importancia desproporcionada al trabajo porque es lo que “vivimos” y “respiramos” las 24 horas al día. Esto podría llevarnos a derivar toda valorización personal en base a lo que logramos en el trabajo. En el caso de la tenista Mónica Selles, número uno en su momento, cuando tuvo un espacio para reflexionar sobre su carrera, se dio cuenta que era “solo tenis, no la vida”.

Aislamiento
De pronto podemos enfrentar el hecho que estamos aislados, alejados de todo lo que sucede fuera de nuestra burbuja. Esto puede impactar en la familia y afectar seriamente nuestro patrimonio profesional, nuestra red de contactos.

Impacto en otros
Nos puede encantar lo que hacemos pero, si trabajamos en exceso, puede llegar a fastidiarnos o desgastarnos.   En el siguiente video, sobre cómo amar tu trabajo, Simon Sinek cita estudios que indican que si bien no hay impacto alguno en la crianza de los hijos cuando los padres llegan tarde del trabajo, si lo hay cuando llegan tarde y están insatisfechos en el trabajo.  

Efecto invernadero
Mientras me preparaba para una presentación sobre un tema relacionado, una consultora me comentó sobre el “efecto invernadero”, que puede darse entre personas que trabajan desde casa y deben conectarse a deshoras con equipos al otro lado del mundo. Puede suceder que el ejecutivo, por comodidad, se queda en piyama trabajando y le da flojera cambiarse. Termina quedándose en casa, desconectándose poco a poco del mundo exterior. Las mejores empresas orientan a los ejecutivos con responsabilidades globales que trabajan desde casa y los guían para evitar este efecto.

Capacidad para solucionar problemas complejos
Vivir una vida uni-dimensional puede diluir nuestra capacidad para resolver problemas complejos, habilidad crítica para el líder moderno que se mueve en un mundo incierto.

En relación a la solución de problemas complejos, en un artículo del Harvard Business Review Tony Schwartz, CEO de The Energy Project, nos dice que los líderes modernos deben “desarrollar conscientemente la capacidad para ver más—profundizar, ampliar y redimensionar su perspectiva: profundizar sobre nuestra disposición de desafiar nuestros puntos ciegos, suposiciones o creencias limitantes; ampliar nuestra perspectiva contemplando otras opciones y grupos de interés para mirar los problemas desde otros puntos de vista; y, redimensionar nuestra visión para enfocarnos no solo en las consecuencias inmediatas si no también su impacto a lo largo del tiempo.”

Profundizar, ampliar y redimensionar perspectivas puede resultar difícil para quien vive una vida uni-dimensional porque podría no contar con la amplitud de visión o las redes de soporte necesarias para lograrlo. Una consultora de McKinsey decía que hoy los mejores ejecutivos son “esponjas” que se alimentan, en el buen sentido de la palabra, de la inteligencia colectiva y diversidad de sus equipos y entornos. Es muy difícil lograr esto si vivimos aislados o nuestras vidas están desbalanceadas.

El problema no es el estrés
Tal Ben-Shahar, profesor de psicología positiva y de la clase más popular en Harvard, dice que el problema no es el estrés porque el cuerpo es maravilloso y puede lidiar con grandes cantidades de estrés, el problema es que no nos recuperamos del estrés.  Para ello, recomienda lo que resumo en las 3 D’s:  Descansar, desconectarte y divertirte.

Recomendaciones
Algunas ideas para inspirarte a ir soltando el foco en el trabajo poco a poco: Busca salir a una hora razonable para ver el sol, haz deporte, adopta un hobby, toma esa clase que quieres tomar hace tiempo, medita, mira el sunset desde el malecón, haz un viaje corto (road-trip) el próximo fin de semana, lee un buen libro, llama a amigos que no ves hace tiempo, sorpende a tu pareja, dedícale un espacio especial a cada hijo, haz una parrilla en tu casa e invita a los amigos, asóciate a un gremio o asociación, deténte para saludar a los conocidos en la calle, empieza ese proyecto personal especial, mira una película que te haga reír, declara el domingo “no cyber day”, quédate en piyama y enséñales a los chicos a disfrutar los juegos de mesa, entre tantas otras opciones para descansar, desconectarte y divertirte.

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