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Diálogos de Carrera Por Patricia Cánepa

Los líderes ambidextros son aquellos que pueden moverse en entornos opuestos con facilidad y fluidez. No le temen a las situaciones inciertas o las cosas nuevas, porque son capaces de adaptarse y lograr resultados en cualquier tipo de situación. Los mejores, manejan algunas de las siguientes dualidades:

Personas – Negocio
Los mejores líderes tienen una relación de respeto y confianza con sus colaboradores. Se ganan su lealtad y compromiso porque se dedican personalmente a cada uno de ellos. Conocen no solo sus habilidades y lo que pueden hacer por la empresa, si no también, lo que los motiva. Desarrollan su potencial, les dan asignaciones desafiantes y les dan visibilidad. Se aseguran que reciben salarios competitivos.

Los mejores líderes, además, hacen crecer el negocio de manera sostenida.

Manejar ambas tareas puede resultar abrumador. Las exigencias de tiempo y las presiones del negocio pueden desbordar y hacer que olvidemos a las personas por priorizar el negocio.

Lo cierto es que las dos tareas se complementan, la primera–en principio, debe alimentar la segunda. Quien logre equilibrar ambos lados de la moneda, y gestione negocios competitivos pero humanizados, gozará de equipos comprometidos, motivados para lograr resultados sobresalientes.

Si queremos ir un paso más allá e inspirarnos en lo que enseñan en Singularity University, en Silicon Valley–la cuna de la tecnología e innovación, debemos evolucionar hacia una gestión basada en propósito y principios (vs. gente y procesos), para empoderar a las personas y lograr resultados exponenciales.

Tecnología – Personas
Si eres de los que se enfoca primordialmente en temas del negocio dejando de lado los temas humanos, la tecnología te puede ayudar a equilibrar la ecuación. Con la tecnología como aliada, podrás agilizar procesos, eliminar tareas repetitivas, elevar la productividad y mejorar los resultados. La tecnología te ayudará a liberar tiempo para que puedas dedicarte a las cosas que importan y pensar en ideas o proyectos nuevos.

El mandato de los negocios modernos es que todo ejecutivo sea bilingüe: dominio del inglés y de la tecnología. Debes hablar ambos “idiomas” de manera fluida. Debes conocer las tendencias, las nuevas tecnologías y cómo puedes aplicarlas al negocio. Debes poder conversar en la misma frecuencia con el Gerente de Sistemas o de Innovación para, en conjunto, construir modelos o procesos que sean más eficientes o generen nuevos canales de ingresos.

Si te conviertes en un líder ambidextro, alternando entre la tecnología y las personas, estarás a la altura de las nuevas exigencias del mercado.

Crecimientos económicos – desaceleraciones/recesiones
Algunos de los ejecutivos más valorados son aquellos que tienen la versatilidad para manejarse tanto en ciclos de auge económico como en ciclos de desaceleración económica o franca recesión.

Por ejemplo, los ejecutivos que trabajaron en el primer periodo de Alan García tuvieron que manejar situaciones inéditas, nunca antes vividas, como la hiperinflación. Desarrollaron una sorprendente adaptabilidad, creatividad y resiliencia.

Si, además, trabajaron en la época de crecimiento acelerado de hace unos años, estamos hablando de ejecutivos ambidextros, que pueden dar resultados en todo tipo entornos: predecibles como impredecibles y  ser más relevantes para el mundo VUCA (volátil, incierto, complejo y ambiguo) en el que vivimos.

Crecimiento lineal – crecimiento exponencial
Otra de las cosas básicas que aprendes cuando asistes a Singularity University, es la diferencia entre el crecimiento lineal al cual estamos acostumbrados–el que suma año a año, y el crecimiento exponencial que se multiplica año tras año, a pasos agigantados.

El crecimiento exponencial puede ser engañoso. Su curva de crecimiento es lineal al inicio, hasta que el factor multiplicador agarra fuerza y la curva se dispara hacia arriba–de manera exponencial, como sucedió con el crecimiento de la televisión, por ejemplo, la computadora o el teléfono inteligente.

Según los expertos de Singularity, este crecimiento se da cuando somos capaces de pensar en grande, de manera exponencial, y aprovechamos la tecnología disruptiva para crear algo nuevo, que impacta de manera positiva en la vida de millones de personas.

El líder moderno que desarrolla la capacidad necesaria para moverse perfectamente de uno al otro entorno podrá lograr grandes cosas por la humanidad.

Hacer – Dejar de Hacer
En su artículo sobre el líder ambidextro en Forbes, Julian Birkinshop, nos dice que es aquella persona que se maneja bien en dos mundos diferentes. Sabe cuándo debe intervenir y tomar el control de una situación; o, cuándo puede delegar esa función y dejar que otros hagan. Para muchos esa dualidad o capacidad ambidextra resulta difícil y no delegan, o toman todas las decisiones frustrando a sus equipos y mermando su capacidad para crecer. El líder sabio se maneja fluidamente entre ambas situaciones y sabe “cuando asumir el poder o cederlo.”

A mi se me ocurren líderes que cumplen con varias de estas dualidades.  Y, tú, ¿conoces a alguno?

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