Juan CarlosMathews
Escala Global Por Juan Carlos Mathews

Un estudio desarrollado por la empresa FUTURE WORK subraya que la mujer actual puede, desea y debe trabajar.

En escala global, algunos íconos del rol de la mujer en el mercado laboral están representados por Hilary Clinton, secretaria de Estado de Estados Unidos, o Angela Merkel, primer ministro de Alemania.

En el mercado laboral peruano son muchas las mujeres que destacan en sus distintas funciones públicas (como la propia primera dama) o privadas (como Susana de la Puente, Mayu Hume, Toti Graham).

En países como Alemania, Austria, Inglaterra, Italia y Suiza, el porcentaje de mujeres que participa del mercado laboral fluctúa entre 40 y 47%, y las mujeres que dejan el mercado laboral lo hacen principalmente porque sienten la necesidad de pasar más tiempo con su familia, desean estudiar/capacitarse, encuentran su trabajo poco satisfactorio, se mudan de casa o cambian de actividad profesional.

El estudio revela también que en algunos países de Latinoamérica aún existen muchas empresas que prefieren contratar a hombres antes que a mujeres argumentando que es más difícil para una mujer asumir altas responsabilidades laborales que puedan ser compatibles con sus responsabilidades familiares. En el Perú, por ejemplo, existe una penosa correlación entre mujer laboralmente exitosa y mujer divorciada. Sin embargo, se trata de un hecho: la creciente participación de la mujer en el mercado laboral es una realidad en prácticamente todos los países.

Progresivamente, las leyes de cada país se están adaptando a esta tendencia, estableciendo facilidades para que las mujeres puedan al mismo tiempo cumplir con sus responsabilidades familiares. Algunos interpretan esta evolución como el paso del patriarcado al matriarcado. Sin embargo, sobre todo en los países más desarrollados, han bautizado esta transformación como el “renacimiento de la familia”, entendiéndose más bien como la búsqueda de un equilibrio que posibilite mantener y fortalecer los valores familiares aunque tanto el hombre como la mujer trabajen.

Patricia Aburdene y  John Naisbitt en su libro “Megatendencias de la Mujer” se refieren al rol de la mujer justamente como una de las megatendencias a nivel mundial. Se refieren a ellas así: “…la mujer será un referente fundamental en los cambios que tendrá el mundo y que hoy está transformando con éxito cada sector donde llega. Está en todas partes, cambiando el papel dominante masculino y rehaciendo la sociedad…”.

En este libro señalan que hay una extraña coincidencia entre la descripción del “gerente del futuro” y el estilo femenino de liderazgo: resulta para las mujeres más natural asumir conceptos como franqueza, confianza, capacitación permanente, compasión y comprensión.

Por supuesto que no se trata de binomios blanco/negro, hombre/mujer. No es que las mujeres establezcan un mundo más humano que el hombre en forma automática o mágica, sino que se trata de replantear conceptos como trabajo, éxito, cooperación; y la mayor participación de la mujer, como está sucediendo, contribuye a generar esta nueva cultura. La mujer aporta además intuición y en muchos casos mayor facilidad para conciliar posiciones contrapuestas.

La escritora Sally Helgesen señala al respecto que “la maternidad comienza a ser reconocida cada vez más como una escuela excelente para gerentes, puesto que exige muchas de las mismas aptitudes: saber organizar, establecer un ritmo, equilibrar distintas exigencias, enseñar, orientar, dirigir, supervisar, manejar conflictos, dar información”.

El nombre del juego es EQUILIBRIO, y las mujeres, gracias a su responsabilidad familiar, tienen mayor conciencia sobre ello. Esto replantea cada vez más los indicadores de éxito de cada individuo.