Juan CarlosMathews
Escala Global Por Juan Carlos Mathews

A mayores recursos, mayor descontento…

La notoria concentración económica y política en el país ha motivado a lo largo de nuestra historia reciente el desarrollo de diferentes proyectos de descentralización. Los progresos, sin embargo, son aún insuficientes.

Se suma a ello la justificada crítica a la gestión regional y local en muchas zonas del país.

Ha transcurrido más de una década desde que se inició el llamado proceso de descentralización y estamos nuevamente ad portas de elecciones regionales y municipales.

En este contexto, el Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico (CIUP) ha lanzado AGENDA 2014: Propuestas para mejorar la descentralización.

Se abordan planteamientos en áreas críticas orientados a afianzar el pretendido proceso de descentralización del Perú.

  1. Gobernabilidad y desarrollo subnacional. Situación actual: descentralización de la corrupción, pedidos de vacancia de autoridades, consultas populares de revocatorias, conflictos sociales violentos, debilidad de partidos y movimientos regionales. Propuestas: fortalecimiento del Legislativo subnacional y la capacidad de organismos de supervisión y control, ajustes en el mecanismo de revocatoria y redistribución del canon, entre otras.
  2. Mejora de las finanzas subnacionales. Gobiernos regionales con más recursos que nunca, pero paradójicamente más descontentos. Se requiere mejorar la capacidad de recaudación de los impuestos locales, definir una metodología simple de costeo de servicios públicos, conformación de un fondo solidario de las municipalidades que reciben canon, fortalecimiento del programa de incentivos para la modernización municipal, etc.
  3. Asociaciones público-privadas en la educación: gerencia del servicio educativo, arrendamiento del servicio educativo, concesión del servicio educativo y su prestación integral. Éxito de Fe y Alegría: independencia para la generación y gestión de recursos, clima institucional favorable, acompañamiento integral de docentes, autonomía para directores y adaptación a la realidad local.
  4. Fideicomiso para gobiernos regionales y locales. A la luz de la experiencia del Gobierno Regional de San Martín se propone que los gobiernos regionales y locales utilicen los fideicomisos para apalancar financiamiento para obras de inversión social.
  5. Ciudades sostenibles y gestión de residuos sólidos. Necesario: institucionalización y tecnificación en planeamiento, participación ciudadana, conciencia ambiental y adaptación a la realidad local.
  6. Reformas institucionales para fomentar la inversión privada. Se contemplan APP autosostenibles y cofinanciadas. Se requiere fortalecer las capacidades de gobiernos regionales y locales, uniformizar los procesos para usuarios y operadores, establecer un marco regulatorio consistente partiendo de una priorización de los proyectos de APP.
  7. Impulso a la pesca artesanal. Situación actual: bajos niveles de calidad, sanidad e inocuidad de los productos. Se propone un modelo de articulación del sector pesquero artesanal que incluye gestión productiva, administrativa y de comercialización. Ello implica inversión en infraestructura, programas de capacitación, incentivos para la formalización y programas de financiamiento.
  8. Desarrollo de empresas sociales. Generan sus propios fondos, son gestionadas empresarialmente y buscan resolver problemas no cubiertos por el Estado. Implica identificar emprendedores sociales, soporte para el desarrollo de sus iniciativas e institucionalización de emprendimientos exitosos en el marco de políticas públicas.
  9. Asociatividad empresarial. Situación actual: 98.3% del mercado empresarial corresponde a mypes, alto índice de mortandad y algunas experiencias de éxito bajo diferentes modelos (subcontratación, joint venture, franchising, consorcios). Se plantea el liderazgo de los gobiernos regionales para articular esfuerzos público-privados y replicar experiencias exitosas.

La implementación de estas propuestas supone un rol de coordinación fundamental por parte de los gobiernos regionales y una amplia convocatoria a cada uno de los actores relevantes: Estado, empresariado y academia.