HugoSánchez Casanova
Familia SAC Por Hugo Sánchez Casanova

“¿Qué significa gobernar las empresas familiares?” Es una pregunta que he escuchado varias veces de propietarios de empresas. Con esta palabra (gobernar), que ha entrado en uso corriente desde hace unos años en el lenguaje empresarial, se trata de distinguir lo que significa la dirección y el control de la empresa, de lo que es la gestión en ella. En las empresas familiares -especialmente aquellas que están en etapa de génesis- es muy difícil de entender, pues las funciones propias de la gestión (la ejecución de las operaciones diarias), la dirección (la definición de hacia dónde queremos llevar la empresa) y el control (la evaluación de los resultados y su corrección para no desviarnos del objetivo) se mezclan en una sola persona: el fundador.

Sin embargo, cuando la empresa alcanza ciertos niveles de actividad, se vuelve imprescindible separar el gobierno de la gestión, pero además es importante reconocer que se tiene que gobernar una empresa (familiar) y hacer gobierno en una familia (ligada a una empresa). Entonces, se debe entender que para el gobierno de la empresa se deben seguir las recomendaciones de las llamadas buenas prácticas de gobierno corporativo (BPGC) y complementariamente las buenas prácticas de gobierno para familias empresarias (BPGFE).

Las BPGC implican establecer una organización y unos instrumentos que velen por los intereses de los accionistas, por un lado, y que den transparencia al desempeño de la empresa, por otro. Este último punto es de especial interés de los proveedores financieros: mercado de valores, fondos de inversión, bancos y otras instituciones, aunque también es de interés de otros stakeholders. Para poner un ejemplo más concreto, la Superintendencia de Mercado de Valores tiene publicado desde el 2002 (actualizado el 2013) un código al respecto cuyos principios se establecen a partir de cinco pilares.

1. Derecho de los accionistas

2. Junta general de accionistas

3. El directorio y la alta gerencia

4. Riesgos y cumplimiento

5. Transparencia de la información

En el anexo B de ese código existe una especificación de principios complementarios para las sociedades familiares [1].

Las BPGFE buscan mantener las fortalezas propias de este tipo de empresas: la unidad y el compromiso; además de entender y atender las que podrían ser sus principales debilidades: la informalidad (falta de transparencia), concentración del poder (fundador) y la postergación de decisiones estratégicas (sucesión, innovaciones, apertura a nuevos mercados, etc.). Para ello se deben revisar otros conceptos, como son:

1. Los roles que cumple cada miembro de la familia (accionista, director, ejecutivo). Sus derechos y deberes.

2. La constitución familiar (protocolo)

3. Órganos de gobierno para la familia (junta familiar, consejo de familia)

4. Directores externos (no familiares)

5. La sucesión de la gerencia general

Hace unas pocas semanas tuve la suerte de conversar en el PAD con Jorge Echeandía de la Corporación Financiera Internacional (o IFC por sus siglas en inglés), responsable de la difusión de las BPGC y las BPGFE. “La necesidad de profesionalizar el gobierno de las empresas es la base para el desarrollo económico de los países -comentó Jorge-, y hacerlo en las empresas familiares es primordial, pues representan no menos del 80% de la generación del PBI“.  “Asimismo, la empresa familiar se puede beneficiar de mejores condiciones financieras, así como hacerse más atractiva a inversionistas” [5]. Finalmente, Jorge tuvo la amabilidad de permitirme compartir con ustedes un manual de BPGFE [6]. Espero que les sea útil, podrán verlo aquí.

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