MarleneMolero
Gender Lab Por Marlene Molero

A pocos días de la última marcha de #NiUnaMenos, las cifras nos recuerdan la tarea que tenemos pendiente. 1,073 feminicidios registrados entre el 2009 y junio de 2018. De éstas, el 78% proviene del área urbana. Lima Metropolitana figura entre las ciudades con las cifras más altas. 689 de los 1,073 casos reportados a nivel nacional. Asimismo, en el 2017 se reportaron 95,317 casos de violencia en los Centros de Emergencia Mujer (CEM) que gestiona el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP). En el 85% de los casos, las víctimas fueron mujeres. Los principales tipos de violencia reportados fueron violencia psicológica (50.48%) y violencia física (39.60%). Según la ENDES 2016, 68.2% de mujeres ha sido agredidas por su pareja en los últimos doce meses.

Ahora mira a tu alrededor y pregúntate si tu organización es ajena a esta realidad. Poco probable. Entonces, ¿qué es lo que esto significa para tu empresa? y ¿cuál es el rol que les toca jugar?

La violencia contra la mujer también es un asunto empresarial

Además de los evidentes perjuicios a nivel individual, la violencia contra la mujer también genera una serie de costos empresariales para nuestras organizaciones. Estos están vinculados a la disminución de la productividad laboral —ausentismo y presentismo—, tardanzas y rotación de personal. En el Perú, un estudio de la Universidad San Martín de Porres (USMP) y la Cooperación Alemana – GIZ estimó  que la violencia contra la mujer genera una pérdida anual de más de US$6,744 mil millones, monto que equivale a 70 millones de días de trabajo y al 3.7% del PBI del 2013. Se calcula que las empresas asumen aproximadamente un 40% de estos costos, esto es un aproximado de US$28,000 por cada 20 colaboradores/as.

¿Las empresas pueden evitar estos costos si no contratan mujeres? No. El mismo estudio reveló que los agresores representan más del 50% de los costos de la violencia contra la mujer. Esto se debe principalmente a que la disminución de la productividad asociada al presentismo representa el 70% de las pérdidas y a que utilizan los recursos de sus organizaciones (el teléfono, por ejemplo) para acosar o agredir. Puedes ver un detalle mayor de cómo se generan estos costos en el video.

 ¿Qué puede hacer tu organización?

Desde el 2015 se prevén cuatro derechos laborales para las víctimas de violencia. Además de cumplirlos y generar los procesos que los garanticen, una buena práctica es informar a las y los trabajadores de estos derechos. Si te preocupa que brindar esta información genere que el personal se “aproveche”, recuerda que sólo una ínfima parte de los casos de violencia se denuncia. Usualmente las víctimas esperan a que su vida o la de sus hijos/as esté en riesgo para hacerlo.

¡PUEDES HACER MÁS! Además de cumplir con los aspectos legales, acá hay 10 buenas prácticas que puede implementar tu organización:

  1. Rechazar la violencia y la discriminación contra la mujer de forma expresa en el Código de Ética.
  2. Incluir en el Reglamento Interno de Trabajo la prohibición de prácticas discriminatorias contra la mujer.
  3. Promover entre los proveedores una política de no discriminación y rechazo a la violencia contra la mujer.
  4. Asumir el compromiso desde la alta gerencia general y otros cargos directivos contra la violencia y discriminación contra la mujer.
  5. Investigar, hacer seguimiento y sancionar las denuncias de hostigamiento sexual y agresiones verbales que se presenten.
  6. Difundir entre el personal mensajes sobre la no violencia contra la mujer.
  7. Capacitar al personal sobre la no violencia contra la mujer.
  8. Contar con personal calificado para dar una primera respuesta a los casos de violencia contra la mujer que puedan ser identificados.
  9. Adoptar con una política de publicidad y marketing no sexista, que contemple el compromiso de no explotar ni denigrar la imagen de la mujer.
  10. Desarrollar o apoyar proyectos orientados a prevenir la violencia contra la mujer en las comunidades o zonas de influencia.

Reconocimiento de buenas prácticas

El año pasado el MIMP reconoció con el premio Sello Empresa Segura a 22 empresas que implementaron algunas de éstas y otras buenas prácticas para prevenir la violencia contra las mujeres. Entre las que obtuvieron el reconocimiento están empresas de rubros tan diversos como International Bakery S.A.C., Camposol S.A., Konecta BTO, Pesquera Diamante S.A., Cetco S.A. (Belcorp), Interbank, entre otras. Puedes acceder a la lista completa en el siguiente link: https://www.mimp.gob.pe/selloempresa/resultados-2017.html

Además, el OSCE otorga puntos adicionales en las licitaciones del Estado a las empresas que acrediten contar con el reconocimiento. Win-win!

¡Espero que estos recursos les sirvan e inspiren! Si les gustó el post, ¡no se olviden de compartirlo!