UbaldoLescano
Negocios 2.0 Por Ubaldo Lescano

Recuerdo que en mis años de estudiante universitario en los noventa, los profesores comentaban que la tecnología se renovaba cada cinco años. Entonces, lo más avanzando eran las PC con lectoras CD-ROM, no teníamos internet, ni smartphones, ni mucho soluciones cloud. Ahora sabemos que ese horizonte de tiempo es obsoleto y que empresas como Kodak, Blockbuster o Altavista —un buscador online que me encantaba usar— lo aprendieron de la manera más dura. Un caso actual podría ser Blackberry: de ser el número 1 en innovación en teléfonos inteligentes, ahora sufre una penosa agonía.

Decir “desde hoy empezaremos a innovar” tampoco es la solución. La innovación es un proceso, un tema cultural, una forma de pensar que nunca termina. La innovación también recoge las distintas formas de interacción: ya no se trata de “la última tecnología” para tener un buen producto, sino también de la experiencia del usuario. Esa es la fórmula de Apple: los productos que diseñan son pensados en las personas, en cómo se comportan y es por eso que triunfó el iPod con iTunes (su manera de acceder a música), terrenos que otras empresas tecnológicas ya habían cruzado. Google innovó con su enfoque en la búsqueda de información, aunque ya existían Yahoo… y mi querida Altavista. Amazon tampoco fue el primero en e-commerce, pero a lo largo de los años fue incorporando iniciativas como el free shipping, Amazon Prime, streaming e incluso expandiéndose al hardware con el Kindle. Esto se llama buscar la mejor experiencia del usuario —más conocido como user experience (UX)—, un tema que profundizaré en otro post sin lugar a dudas.

Innovación significa también ser un risk taker, estar dispuestos a tolerar el error porque es parte del aprendizaje. El error nos lleva a la mejor solución, ya que favorece la creación de hipótesis y sobre todo probarlas. Es mejor gastar US$5,000 en probar una hipótesis que invertir US$100,000 y descubrir luego, al finalizar el proyecto, que la solución no es la correcta porque no se evaluaron aristas que recién aparecieron al momento de poner todo en producción. Un piloto, una muestra significativa, un laboratorio de pruebas es lo que exige innovar, y por supuesto un equipo multidisciplinario que aportará su visión de la problemática, proponiendo varias hipótesis, las cuáles darán como resultado un mejor producto o servicio para todos los clientes.

Existen empresas que estuvieron al borde de la bancarrota y fue la innovación lo que les permitió resurgir. Apple tuvo esa experiencia en los ochenta, lo mismo le pasó a Harley-Davidson y al servicio de entregas UPS. Hoy esos días parecen lejanos. Ahora es el turno de la prensa escrita, que está obligada a buscar algún cambio en su modelo de negocio adaptándolo al medio digital, ya que, según Future Exploration Network, en el 2017 empezará la extinción de los periódicos de papel, empezando en Estados Unidos.

A continuación les comparto un video de TED donde Guy Kawasaki explica en qué consiste el arte de la innovación: