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Riesgo y retorno Por Alfonso Montero

VIX es el código del Índice de Volatilidad del Chicago Board of Options Exchange, también conocido como el índice del miedo (“fear index”). Los valores altos se relacionan con una visión pesimista y caídas en el mercado bursátil. El valor más alto (89.5) se registró el 20 de octubre del 2008, luego de la quiebra de Lehman Brothers. El valor de 9.8 registrado el 8 de mayo pasado no es el más bajo de la historia, pero sí el de los últimos 24 años. Este precio indica que el mercado ve el futuro con confianza y optimismo.

El desplome del VIX coincide con el pase de Emmanuel Macron a la segunda vuelta electoral en Francia. La conclusión colectiva del mercado parece ser que, luego de los resultados de las elecciones de Holanda y Francia, Europa se libró de la amenaza de la derecha supremacista. Al otro lado del charco, con el S&P 500 cerca de máximos históricos, el mercado estima que es posible convivir con un presidente de Estados Unidos de formas cada vez más latinoamericanas (autoritarias, enfrentadas con la justicia, hostiles a la prensa libre, plagadas de conflictos de interés) sin que esto tenga un efecto negativo en la economía.

Factores técnicos también tienen responsabilidad en la caída de la volatilidad. Estrategias de inversión cuantitativas que se han popularizado en los últimos años, como “paridad de riesgo” y “objetivo de volatilidad”, han vendido volatilidad consistentemente en los últimos años con excelentes resultados. Según Bloomberg, las posiciones cortas en los Exchange Traded Notes iPATH S&P 500 VIX subieron de US$13 millones a US$62 millones en los últimos nueve meses. La conclusión es que existen áreas del mercado que se encuentran “jugadas” a que la volatilidad se mantendrá en niveles bajos, y si el mercado se diera la vuelta de pronto se verán en la necesidad de liquidar posiciones con rapidez.

¿Qué podría salir mal?

Pese a los eventos políticos y macroeconómicos favorables de las últimas semanas, el riesgo no ha desaparecido. Parece que fue hace un siglo cuando Estados Unidos de pronto disparó misiles contra Siria y avisó a Corea del Norte del envío inmediato de una armada (la cual gracias a Dios se dirigía en la dirección opuesta). En Europa, el Banco Central continúa apoyando a la economía con medidas no convencionales, e Italia asoma como el siguiente foco de incertidumbre política.

Es imposible prever de dónde vendrá la próxima crisis. Pero viendo los periódicos, uno intuye que la volatilidad debería estar en niveles más altos. Y es aquí donde viene la oportunidad. La volatilidad es uno de los factores que influencia la valorización de opciones como puts y calls. A menor volatilidad, más baratas resultan las opciones. En el lenguaje de las compañías de seguros, la “prima” por asegurar un portafolio de acciones contra caídas se encuentra barata. Así como se dice que el momento de comprar es cuando hay pánico, el momento de ser cauto (en este caso, de asegurarse a bajo precio contra una caída) es cuando hay complacencia.