AlbertoArispe
Viva la Bolsa Por Alberto Arispe

Hace cinco años, en marzo del 2011, publiqué un post en este blog en el que señalaba que en esos meses los precios de las acciones que cotizan en la Bolsa de Valores de Lima (BVL) se moverían con base en las encuestas. No me equivoqué.

Hay algo que los políticos radicales y poco amigables al mercado no entienden. El mercado les tiene miedo. Y el mercado no son “los poderosos”, como dice demagógicamente la señora Verónika Mendoza, candidata del Frente Amplio. El mercado son miles, millones de inversionistas en todo el mundo que invierten en el Perú. Invierten a gran escala, a mediana escala y a pequeña escala. Algunos lo hacen directamente, otros a través de cientos de fondos de inversión globales que compran valores de empresas de mercados emergentes (entre ellas del Perú).

Algunos compran departamentos para alquilar, otros ponen pequeñas bodegas, algunos compran mototaxis, otros compran grandes empresas. Algunos profesionales jóvenes arman startups o pequeños estudios de abogados con sus ahorros. Todo ello demanda una inversión. Y toda inversión implica un riesgo. Y uno de los riesgos más importantes en el Perú es el riesgo político. Es el riesgo que cada cinco años un nuevo gobierno pueda cambiar las reglas del juego, intervenir en el mercado y frenar el crecimiento económico y la lucha contra la pobreza. Eso afecta la demanda interna, afecta las expectativas sobre flujos de caja futuros de todos los proyectos, y obviamente eleva la tasa de descuento de todos los proyectos y activos nacionales. Conclusión, toda inversión en el Perú se encarece.

Por eso los hacedores de política económica y los candidatos a la presidencia deben ser responsables y no estar proponiendo cosas que afectan la confianza del sector privado (miles, millones de personas en el mundo). A menor confianza, menor inversión privada, mayor pobreza.

Sin embargo, algunos candidatos del Frente Amplio señalan que no se debe tener miedo, sin entender que ellos mismos están generando ese temor en los inversionistas. Quién va a invertir, pues, en un país gobernado con gente que dice que “el Banco Central de Reserva (BCR) debe ser manejado por el pueblo, no por tecnócratas”, entre otras perlas.

El principal asesor económico del Frente Amplio indica que en un eventual gobierno de la señora Verónika Mendoza ellos impulsarán una disminución de las tasas de interés para impulsar la demanda interna. En primer lugar, el gobierno no debe influir en el BCR. El BCR es autónomo. Sólo insinuar lo contrario asusta al mercado. Hay muchas experiencias que muestran que un banco central bajo influencia del gobierno es fatal.

Pero vayamos al fondo. Estos señores no toman en cuenta la falta de confianza que existe en el mercado sobre un gobierno liderado por Mendoza. De ganar y no moderar su discurso, cosa que ya anunció que no hará, muchos inversionistas peruanos y extranjeros podrían retirar su dinero del país. Eso, sumado a los especuladores, puede provocar una subida del tipo de cambio en el corto y mediano plazo. Bajar tasas de interés en este contexto es muy riesgoso, más aun cuando la economía peruana está altamente dolarizada. La inflación se les puede disparar ante la subida del dólar. Eso traerá aun más desconfianza.

Este asesor señaló en un programa televisivo que la inversión la determinan el precio de los commodities y la capacidad instalada ociosa. No mencionó la confianza que pueda existir entre los inversionistas sobre el futuro de la economía de un país. Eso para mí es de lejos lo más importante y lo que mueve a la economía nacional y global, la confianza.

Además piensan elevar el gasto público significativamente. Si el PBI se estanca (el proyecto Las Bambas puede dar cierto soporte al PBI), el déficit fiscal podría acercarse a 3% del PBI. Ello pondría nerviosas a las clasificadoras de riesgo de los bonos peruanos. Un downgrade podría ser muy peligroso bajo este contexto. A las clasificadoras de riesgo tampoco les gusta los gobiernos poco amigables con el mercado.

Por ello la Bolsa de Valores de Lima y el tipo de cambio, termómetros de la economía nacional, se moverán con base en las encuestas privadas y las expectativas sobre el resultado de las elecciones del 10 de abril. Hasta el jueves 31 de marzo, el mercado no consideraba que el Frente Amplio tuviera posibilidades de ganar las elecciones. Sin embargo, el viernes 1 de abril, Datum publicó una encuesta en la que Mendoza se acercó a PPK y luego el domingo 2 de abril Ipsos Perú confirmó el empate técnico.

El mercado recién comienza a preocuparse por Mendoza. La bolsa recién empieza a caer por este motivo. Recién recibo llamadas y correos electrónicos por este tema. El mercado recién empieza a descontar esa posibilidad. La BVL ha bajado 2.4% en dos días y el tipo de cambio ha subido 1% en ese mismo período.

La posibilidad de que un equipo de gobierno poco amigable al mercado triunfe en las elecciones eleva el riesgo país y eleva las tasas de descuento a la cual traemos a valor presente los flujos de caja futuros esperados de todos los proyectos y activos nacionales. Ante ello los valores fundamentales bajan y los precios de mercado obviamente siguen.

Hace cinco años, los asesores de Ollanta Humala negaban que la bolsa se cayera por temor al candidato. El día que Humala ganó, el principal índice de la BVL en Lima y en Estados Unidos (el EPU) bajó 13.8%. ¡En un día!  Humala después cambió su modelo, felizmente, y la confianza retornó tras 13 meses. En marzo del 2011, el índice de confianza empresarial era 65 puntos, en abril del 2011 cayó a menos de 50 puntos (en zona de contracción), y recién se recuperó en abril del 2012, fecha en que regresó nuevamente a 65 puntos. El país se perjudicó tremendamente por el discurso del entonces candidato. No son opiniones, son estadísticas (caída inmediata del índice de confianza y caída de la BVL).

A continuación un recordatorio de lo que fue la volatilidad de la BVL en el 2011:

blogFuente: Bloomberg

Parece que no hemos aprendido al respecto. Las acciones peruanas cotizan en Lima y en Nueva York. Los precios de las acciones determinan el valor de las empresas. Las empresas valen menos cuando los inversionistas no tienen confianza en el futuro del país. Y el objetivo de todo presidente y/o candidato debe ser ganarse la confianza del mercado.  Pero algunas personas no entienden eso.

No creo que Verónika Mendoza cambie su posición. No entiende bien cómo se comporta el mercado y cómo su posición terminará por ahuyentar a los inversionistas. Podría provocar una recesión en el país. Ése es el riesgo que todo inversionista, grande y pequeño, debe tomar en cuenta ahora. El riesgo de que un candidato poco amigable al mercado pueda ser presidente del Perú.

Por ello cautela con sus portafolios de inversión. Entre hoy y el domingo 10 de abril los precios se moverán con base en expectativas sobre quién acompañará a Keiko Fujimori en la segunda vuelta. Si pasa PPK, el mercado respirará tranquilo, los precios de los activos nacionales subirán. Si pasa Mendoza, el mercado se asustará, los precios de los activos nacionales bajarán. Pasó en el 2011 en el Perú, en el 2002 en Brasil y tantas veces en tantos lugares. Tengan cuidado, un candidato antimercado siempre eleva el riesgo de toda inversión.