Las fusiones y adquisiciones en el Perú continúan generando oportunidades. Sin embargo, el mercado ha dejado de ser un espacio donde bastaba identificar activos atractivos a buen precio. Hoy, la diferencia entre una operación que avanza y una que se queda en evaluación está en algo menos visible: su viabilidad estructural.
Para CMS Grau, firma con más de 90 años de experiencia en el mercado peruano, esta evolución refleja una tendencia cada vez más clara: el éxito de una transacción depende menos del precio y más de la capacidad de anticipar riesgos, asegurar financiamiento y generar valor después del cierre.
Las cifras reflejan esta transformación. Según TTR Data, durante el primer trimestre de 2026 se registraron 30 operaciones de M&A en el Perú por aproximadamente US$3,476 millones. Aunque el número de transacciones fue menor al del mismo período del año anterior, el valor agregado creció de forma significativa, impulsado por operaciones de gran escala y activos estratégicos.
Para Miguel Viale, socio de Corporativo/M&A y Banca & Finanzas de CMS Grau, esto no evidencia una desaceleración, sino un cambio de etapa. “Lo que estamos viendo no es un aumento en el número de operaciones, sino un aumento en su sofisticación. Los inversionistas siguen activos, pero están siendo mucho más selectivos respecto de dónde colocan su capital y en qué condiciones”, explica.
Este nuevo enfoque es especialmente visible en sectores como minería, energía, infraestructura, agroindustria y servicios financieros y tecnológicos, donde los fundamentos continúan atrayendo inversión, aunque bajo estándares cada vez más exigentes.
“La incertidumbre política rara vez elimina el interés de los inversionistas. Lo que hace es elevar el nivel de análisis. Los procesos se vuelven más rigurosos y las decisiones requieren un mayor nivel de convicción”, señala Kiomi Osorio, socia de Corporativo/M&A y Banca & Finanzas de CMS Grau.
Cuando el financiamiento define la operación
La transformación del mercado no solo ha elevado el nivel de exigencia, sino que también ha cambiado el orden de las decisiones. En muchos casos, el financiamiento, la estructura de la transacción y los riesgos regulatorios se analizan incluso antes que el precio.
“La pregunta ya no es cuánto vale una empresa, sino qué tan ejecutable es la operación. Los inversionistas analizan con mayor profundidad la estructura financiera y los riesgos regulatorios”, explica Osorio.
En paralelo, el financiamiento ha vuelto al centro de la conversación. Las adquisiciones financiadas, los refinanciamientos y las estructuras híbridas son cada vez más frecuentes, lo que exige una coordinación mucho más estrecha entre especialistas corporativos y financieros.
“La disponibilidad de financiamiento sigue existiendo para activos de calidad. Lo que ha cambiado es el rigor con el que se evalúan los riesgos y las condiciones bajo las cuales se asigna capital”, añade Viale.
Esta convergencia entre M&A y financiamiento es una de las características más relevantes del mercado actual. Cada vez más operaciones requieren una visión integrada que permita evaluar simultáneamente variables legales, financieras, regulatorias y comerciales.
La ejecución como ventaja competitiva
En este nuevo entorno, identificar una oportunidad ya no es suficiente. La diferencia está en la capacidad de estructurar correctamente desde el inicio, anticipar contingencias y coordinar múltiples variables bajo una misma estrategia.
En ese contexto, CMS Grau ha venido reforzando su práctica transaccional con un enfoque integrado que combina experiencia corporativa, financiera y regulatoria, acompañando a clientes en operaciones cada vez más sofisticadas y, en muchos casos, con componente internacional.
El capital sigue presente. Los sectores estratégicos mantienen su atractivo. Pero el mercado ha cambiado de naturaleza.
Hoy, las operaciones no se frustran por falta de interés, sino por problemas de estructuración, financiamiento o gestión de riesgos. Y en ese proceso, el rol del asesor legal ha evolucionado: ha dejado de ser un acompañante del cierre para convertirse en un factor determinante de viabilidad.
En el nuevo mercado de M&A, ya no gana quien identifica la mejor oportunidad. Gana quien es capaz de hacerla posible.