¿Qué los motivó a impulsar la Mesa Energética Perú 2035?
Creemos firmemente que el futuro energético del país no solo depende de la tecnología, sino también de las decisiones estratégicas que se tomen —o se dejen de tomar— en los próximos años.
Para ello, es fundamental contar con un plan de largo plazo que articule el trabajo de los actores de generación, distribución, transmisión y regulación. Por esa razón impulsamos este espacio de diálogo, con el objetivo de compartir los principales hallazgos de nuestro reporte, sustentado en nuestra experiencia regional, y, al mismo tiempo, escuchar las perspectivas y propuestas de los distintos actores del sector.
¿Qué implica la transición energética para el Perú de cara al 2035?
La transición energética es mucho más que hablar de energías renovables; implica construir un sistema mucho más resiliente, seguro y flexible. El objetivo es contar con una matriz energética más diversificada y una red moderna que reduzca riesgos y garantice que la infraestructura actual y futura pueda cubrir las necesidades del país.
¿Qué rol juegan las redes de transmisión y distribución en este proceso?
Cumplen un papel central; son la columna vertebral del sistema. Sin una transmisión eficiente, la generación no llega al mercado, y sin una distribución moderna, la demanda no se gestiona correctamente. La transición energética se gana o se pierde en las redes. Por eso, el debate no debe centrarse únicamente en qué fuentes de energía utilizaremos, sino también en la infraestructura necesaria para conectarlas, transportarlas y gestionarlas.

¿Cuáles son las principales brechas en infraestructura eléctrica?
La brecha más crítica se encuentra en la infraestructura que conecta y da respaldo al sistema de transmisión: no contamos con redes suficientemente modernas y su capacidad de respuesta sigue siendo limitada. La infraestructura eléctrica no debe verse como un costo; es la base que habilita la inversión y el desarrollo.
¿Qué decisiones debería priorizar el próximo gobierno en este sector?
Más que una receta, lo que el país necesita es continuidad. En los últimos años hemos visto una falta de continuidad en los planes, en las autoridades y en la gestión y ejecución de las políticas públicas. El país necesita reglas claras.
Definitivamente, la labor del gobierno que ingrese será compleja, pero la estrategia debería enfocarse en implementar una base sólida que permita fijar un rumbo con una visión de largo plazo.
Tras 74 años en el país, ¿cómo va a evolucionar para afrontar estos desafíos?
Hemos estado presentes en los principales proyectos del país y de la región. Ejemplo de ello es nuestra participación en obras emblemáticas como el nuevo aeropuerto Jorge Chávez y el hospital de Cajamarca, así como en el parque eólico Punta Lomitas, el parque eólico Horizonte en Chile —abastecido desde nuestra planta de Lima— y, actualmente, en un importante proyecto solar en Moquegua que aportará más de 580 GWh al año. Nuestro principal pilar es la seguridad, un principio irrenunciable que constituye el corazón de nuestra propuesta de valor, tanto para nuestros clientes como para los usuarios finales.
El segundo es el respaldo del grupo Nexans a nivel global, que nos permite acceder a soluciones, tecnología y estándares internacionales. El tercer pilar es la cercanía con los espacios donde la transición energética ya está ocurriendo, como los segmentos de energía solar, energía eólica y minería. Y, por último, contribuimos a construir los sistemas esenciales para un país mucho más conectado, resiliente y de bajas emisiones.
¿Cuáles son los principales consensos alcanzados en la Mesa Energética Perú 2035?
Hemos coincidido en que el futuro energético del país debe construirse de manera conjunta entre todos los actores del sector. No existen soluciones individuales: se requiere un plan común que integre a la generación, la transmisión, la distribución y la regulación bajo una misma visión.
Es importante que esta visión compartida y de largo plazo trascienda los ciclos políticos y cuente con reglas claras que conviertan nuestro potencial energético en inversión real, en beneficio de todos los peruanos.