Los ataques cibernéticos ya no son un problema aislado del área de TI. Hoy impactan la continuidad operativa, la reputación y la competitividad de las empresas. En un entorno donde el ransomware, los infostealers y los ataques dirigidos avanzan con mayor sofisticación, las organizaciones peruanas empiezan a asumir que la ciberseguridad no solo consiste en reaccionar ante incidentes, sino en desarrollar capacidades permanentes de prevención, monitoreo y respuesta.
De acuerdo a la sexta versión del Reporte de Ciberseguridad 2026 elaborado por el Centro de Ciberinteligencia (CCI) de Entel Digital, Perú se ubica entre los países más atacados por ransomware en Latinoamérica: ocupa el cuarto lugar del ranking regional, con 25 casos registrados en 2025, detrás de Brasil (143), Argentina (60) y Colombia (56). A esto se suma que más de 164,000 equipos peruanos fueron comprometidos por infostealers — programas que roban credenciales en silencio y abren la puerta a ataques más graves —, especialmente en sectores críticos como banca, retail, minería, telecomunicaciones y gobierno.
En muchos casos, el impacto de un ataque ya no se limita a una interrupción temporal de sistemas. Hoy puede comprometer operaciones críticas, detener cadenas logísticas, afectar información sensible de clientes y generar pérdidas millonarias en cuestión de horas. Por eso, la conversación sobre ciberseguridad ha dejado de concentrarse únicamente en las áreas técnicas y empieza a instalarse en el directorio y la alta gerencia.
Inteligencia regional
Frente a este escenario, las empresas comienzan a priorizar modelos de protección más sofisticados, capaces de anticipar amenazas y responder en tiempo real. Allí es donde Entel Digital ha fortalecido su propuesta de ciberseguridad empresarial, basada en más de 10 años de experiencia acompañando a organizaciones de distintas industrias con inteligencia regional, monitoreo continuo y operación especializada.
La compañía señala que su modelo de Servicios Gestionados de Seguridad (MSSP) permite correlacionar eventos en tiempo real, operar servicios SOC y responder rápidamente ante amenazas complejas a través del Centro de Ciberinteligencia. Según la firma, sus capacidades alcanzan niveles de detección superiores al 90% y tiempos de respuesta menores a 15 minutos.
Este enfoque cobra relevancia en un contexto donde muchas empresas aún operan con esquemas reactivos de seguridad, pese a que las amenazas evolucionan de manera constante y cada vez más automatizada.
Para Jobato Vera, líder de Ciberseguridad de Entel Digital Perú, “en 2026 la ciberseguridad deja de ser solo un desafío tecnológico para convertirse en un factor crítico de sostenibilidad del negocio. Las organizaciones deben evolucionar hacia modelos de resiliencia operativa capaces de anticipar amenazas, reducir su exposición al riesgo y responder con rapidez ante incidentes inevitables. La verdadera ventaja competitiva estará en quienes logren proteger la continuidad de sus servicios, la confianza de sus clientes y la estabilidad de sus ecosistemas digitales”.
Protección continua
La apuesta de Entel Digital también responde a una necesidad creciente del mercado: contar con aliados especializados capaces de acompañar a las organizaciones más allá de la implementación tecnológica. La compañía trabaja con empresas de sectores críticos y combina equipos locales especializados con soporte regional en threat hunting, análisis forense y respuesta ante incidentes.
Además, integra soluciones de fabricantes globales como Fortinet, Palo Alto Networks, Trend Micro, Check Point Software Technologies, Proofpoint y Cisco dentro de una propuesta orientada a reducir riesgos y fortalecer la resiliencia digital.
El desafío es especialmente crítico para sectores de infraestructura esencial. En Perú, actores de amenazas avanzadas (APT) como Volt Typhoon y Lazarus han sido identificados operando sobre sectores de energía, telecomunicaciones y gobierno, lo que confirma que el país ya está en el radar del ciberespionaje regional. Un incidente de este tipo puede comprometer operaciones sensibles, afectar servicios clave o generar pérdidas reputacionales y económicas en muy poco tiempo. En ese contexto, la capacidad de detectar amenazas de forma temprana y responder con rapidez deja de ser un atributo tecnológico para convertirse en una ventaja competitiva. Porque, en un entorno donde los ataques digitales evolucionan constantemente, la ciberseguridad ya no se mide solo por la capacidad de reaccionar, sino por la capacidad de anticiparse antes de que el negocio se detenga.
El reporte completo se encuentra disponible en https://cloud.digital.entel.pe/Reporte_ciberseguridad.