MauricioOlaya
Directores al Día Por Mauricio Olaya

No es mucho lo que se ha escrito sobre la retribución a la que tienen derecho los directores de una empresa. Recientemente, sin embargo, a raíz de las “nuevas responsabilidades” que les han sido asignadas (elusión fiscal y compliance) se cuestionaba si las dietas de los directores deberían incrementarse en atención a ellas. En rigor, las preguntas previas serían: ¿a cuánto deberían haber ascendido las dietas antes de estas “nuevas responsabilidades”? y más aún, ¿estamos realmente hablando de nuevas responsabilidades en términos reales o es que más bien recién se va tomando conciencia acerca de las responsabilidades que siempre existieron?

Vamos de menos a más:

¿Es obligatorio asignarles una retribución a los directores de una empresa?

La respuesta contundente es que sí. La Ley General de Sociedades (LGS) establece enfáticamente que “El cargo de director es retribuido…” añadiendo luego que si el estatuto no ha determinado el importe (resulta muy extraño que lo haga) corresponde fijarlo a la junta obligatoria anual. No deja de ser curioso que la LGS haya tenido que establecer que el cargo de director es remunerado, puesto que debería entenderse como una obviedad que lo fuera siendo el directorio el máximo órgano de gestión de la empresa. En rigor: ¿cómo podría pensarse que uno debería asumir tal responsabilidad de gestión “gratis”? ¿Acaso hay una disposición similar para el caso del gerente general en la LGS sobre su derecho a ser remunerado? Pues no.

¿Por qué ocurre entonces que existen muchos directorios con integrantes designados sin haberles establecido una retribución?

Una de las principales razones radica quizás en la poca consciencia que ha existido de lo que significa el cargo de director. Personas a las que un empresario les decía “¿te puedo poner de director?” aceptaban gustosos considerándolo en ocasiones un halago o muestra de confianza sin ponderar que el primer artículo que regula el directorio en la LGS establece que “La administración de la sociedad está a cargo del directorio y de uno o más gerente”. Es decir, en términos de administración o gestión de la empresa los directores están al mismo nivel de responsabilidad que los gerentes, pero incluso por encima de ellos en términos de conducción y por debajo, obviamente, en términos de ejecución (típica responsabilidad de los gerentes).

Lo increíble es que incluso hasta muy poco tiempo (2016) existían directores designados a los que ni siquiera se les había consultado si deseaban serlo, ya que la LGS no lo exigía, como ocurre ahora en que es requisito la aceptación expresa del director al cargo (declaración jurada con firma certificada) como requisito para que su nombramiento tenga efectos.

Es cierto también que existen muchas empresas subsidiarias de otras internacionales que por la sola necesidad de completar el requisito de tres directores y adoptar la forma de una sociedad anónima (que no sea una sociedad anónima cerrada en la que se puede prescindir de directorio) incluyen a empleados extranjeros, abogados locales u otros que son remunerados en su propio país o por otros medios y, a partir de ello, no les asignan una retribución especial como directores.

¿Los directores a quienes no se les ha asignado una retribución tendrían derecho a reclamarla?

A mi modo de ver tendrían una legítima pretensión de reclamar alguna retribución cuando esta no hubiese sido establecida por la junta obligatoria anual de accionistas. La determinación de la cuantía dependerá de los argumentos que se esgriman ante la autoridad judicial o arbitral (según sea la jurisdicción aplicable) en caso no se lograra un acuerdo con la junta de accionistas. Seguramente en el desarrollo del caso se tomarán en cuenta los niveles de responsabilidad asumidos por los directores a través de sus actuaciones (aprobando estados financieros o suscribiendo cualquier otra acta de sesión de directorio, entre otros).

Siendo esto así, se recomienda que en caso por cualquier circunstancia clara para todos (directores y accionistas) el cargo de director no vaya a ser remunerado lo recomendable es contar con el reconocimiento expreso de los directores en tal sentido; lo que deberá entenderse como un acto de “desprendimiento voluntario” a un derecho legítimo a ser remunerado por disposición legal expresa.

¿Todos los directores tienen derecho a recibir la misma retribución?

La respuesta es no. Es perfectamente posible establecer dietas diferenciadas entre los directores, ya que dichas dietas constituyen una retribución al aporte que los accionistas consideren pueda otorgarles cada uno de los directores en función a su perfil, experiencia y otros factores personales.

¿El presidente de directorio debe tener una retribución diferenciada?

No, aunque es cierto que con relación al resto de directores le corresponden algunas responsabilidades administrativas internas, como, por ejemplo, la convocatoria a las sesiones de directorio y la dirección del debate.

¿Las dietas deben ser fijas o variables?

Aunque la práctica mayoritaria es el establecimiento de dietas fijas por sesión, personalmente creo que ello tiene como origen el “bajo reconocimiento” al rol que puede jugar el directorio en los resultados de la empresa. Muchas veces la principal responsabilidad sobre este tema ha radicado en los propios directores y su “bajo involucramiento” en la marcha de la compañía pensando que este solo debe darse en el marco de las sesiones de directorio, cuando en rigor el director lo es los 365 días del año al pertenecer al máximo órgano de administración de la empresa.

Mi posición sobre este tema es que las dietas tiendan a contar mayoritariamente con un componente variable que reconozca así el valor del directorio y sus miembros, con los resultados en uno u otro sentido.

¿Qué carácter tiene el pago a los directores que forman parte de comités de directorio?

Cada vez más por temas de gobernanza de las empresas los directores se involucran y aportan en la gestión de las mismas a través de los comités. No todos los directores forman parte de los mismos, ya que dependerá el comité establecido y la formación del directorio. Ahora bien, los pagos que se perciban por dicha participación deberían ser considerados montos complementarios a la dieta de directores y regirse bajo su misma estructura. En algunos casos he podido advertir que a algunos directores que participan en comités les requieren la emisión de recibo por honorarios lo que no resulta correcto siendo los comités una extensión natural del propio directorio.

Finalmente, ¿cuánto debería pagarse como retribución a un director?

Dicho todo lo anterior podrá deducirse que el monto acordado es absolutamente relativo y deberá regirse sobre todo, por la valoración que los accionistas de una empresa le otorguen al rol de los directores en temas que por tendencias actuales no solo se afinquen en resultados financieros, sino en el despliegue de la cultura, la sostenibilidad, la ética, el compliance y otros temas que cada día adquieren mayor relevancia al momento de establecer “cuánto vale” realmente una empresa.